martes, 13 de febrero de 2024

Invernal al Pico el Cuadro. Circular desde Tonín de Arbás

Salida: Tonín de Arbás (Municipio de Villamanín)
Distancia: 20.2 km

Duración: 8:00 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 970 m
Altura Inicial: 1255 m
Altura Máxima: 2089 m
Fecha de realización: 20/01/2024
Dificultad: media
Track de la ruta






Itinerario: Tonín de Arbás – Arroyo de Tonín – Chozo de los Prados Viejos – Arroyo Aguazones – Arroyo Valle del Cuadro – Collado Sierra Bermejo – Las Corralinas – Pico Cuérravo – Pico el Cuadro –  Cochá el Cuadro – Arroyo de las Vegas – Valle de Bustamores – Ruta de la Carisa – Edificio Vacas (Valle de Bustamores) – Pendilla de Arbás – Arroyo Camplongo – Puente Támbara – Tonín de Arbás.


Hace unos años alcanzamos la cima del Pico el Cuadro después de pasar por el Tresconcejos, Pisones y Estorbín en una ruta circular desde Pendilla de Arbás (ver en esta entrada). En esta ocasión quisimos subir al último de los picos con nieve y para ello nos dirigimos a Tonín de Arbás en uno de los días más fríos de este año recién estrenado. En el Puerto de Pajares el termómetro marcaba -1ºC pero al bajar, en León, se desplomó y llegó a marcar -10ºC en Tonín. No obstante el día soleado, la ausencia de viento y la inversión térmica del invierno lo convirtieron en un hermoso día de montaña.

Arroyo Tonín y carámbanos.

Dejamos el coche junto a la iglesia y comenzamos la ruta siguiendo la pista que sube (NE) en paralelo al Arroyo Tonín. La tierra está helada, los abundantes charcos de duro carámbano nos obligan a sortearlos lo mejor que podemos y una gran sombra cubre todo el valle porque a esta hora de la mañana el sol de invierno aún no ha levando; el frío es intenso y ni la ropa de invierno, ni los guantes ni el esfuerzo de la subida nos hacen entrar en calor. Pronto el camino nos traslada a la margen izquierda y remonta en un par de zigzags hasta el Chozo de los Prados Viejos (moderna cuadra ganadera). Al fondo del valle la piramidal silueta nevada del Estorbín de Valverde lo cierra.

Iglesia de Tonín de Arbás.

Al fondo del Valle del Cuadro vemos el Estorbín de Valverde. El Sol aún no ha bañado el valle.

Vista hacia atrás de las casas de Tonín. Al fondo el extremo occidental de Peñalaza (Peña la Carbona).

Aunque aún seguimos por la umbría, la temperatura ha subido por la inversión térmica y ya es soportable. Un corto descenso por zona con nieve nos lleva a cruzar el caudaloso Arroyo Aguazones por un puente construido con dos troncos y una precaria barandilla. El ancho camino mantiene la dirección y cruza más adelante el Arroyo Valle del Cuadro por un puente similar al anterior pero sin barandilla. Después vira al oeste para remontar, siempre entre escobas y nevado, hasta el Collado Sierra Bermejo en el largo hombro meridional de la Sierra del Cuadro. Aquí finaliza la pista. Abajo quedó la umbría; un agradable sol de invierno nos reconforta y, mejor aún, no nos abandonará en todo el día.

Puente sobre el Arroyo Aguazones. La madera helada resbala.

Cruzando el Arroyo Valle del Cuadro (foto de Miguel).

Desde el Collado de Sierra Bermejo vemos el los picos Cuérrabo (hacia la izda) y El Cuadro (centro). Más a la derecha encontramos la pirámide del Estorbín y a la derecha del todo el Pico Aguazones.

El escobar invade amplias zonas de la cumbrera de la sierra y es más espeso al principio, en la remontada (N) al primer pico, Las Corralinas donde paramos unos minutos para tomar un chocolate que Miguel ha traído en un termo; cómo se agradece. Un breve descenso y otro tramo de escobas nos llevan más arriba a una sendilla que rodea por la izquierda un crestón rocoso. Una vez superado, seguimos por terreno más limpio y con menor inclinación hasta alcanzar la cima del Pico Cuérravo señalado con un hito de piedras heladas.

Subiendo al Cuérravo miramos hacia atrás. Vemos el Pico las Corralinas (en el centro con la gran mancha de nieve). Por detrás el Pico Cueto Restiello y en medio el Collado Sierra Bermejo. Los tramos con más escobas no se ven.

Ladera meridional del Cuérravo por donde subimos escorándonos a la izda para superar unas peñas intermedias. Arriba con más nieve vemos el Pico el Cuadro.

Cima del Pico Cuérravo con el Pico el Cuadro detrás.

Continuación de la panorámica anterior hacia el Pico Campastiñosas, Peña Celleros y Brañacaballo.

La cumbrera de la sierra (NE) tiene poca inclinación pero allí la nieve está algo dura en algunas zonas; pronto llegamos la cima del Pico el Cuadro. Desde que alcanzamos la cumbrera de la sierra en el Collado de Sierra Beremejo las vistas han sido extraordinarias pero ahora, con la mayor perspectiva de la altura, son aún más amplias y mejores. Paramos unos minutos para disfrutar de las hermosas vistas nevadas; dejo algunas fotos explicativas.

Último tramo de subida al Pico el Cuadro.

Pico Tresconcejos y Pisones desde el Pico el Cuadro. Abajo el Valle de Bustamores por donde bajaremos.

Continuación de la panorámica anterior: Estorbín y Pico Aguazones. Abajo a la derecha el Valle del Cuadro.

Vista de Las Ubiñas desde el Pico el Cuadro.

Bajamos por la ladera opuesta, la norte, hasta la Cochá el Cuadro con la intención de bajar por el Valle de Bustamores recorrido por el Arroyo de las Vegas. Todo el circo que forma la cabecera del valle está recubierto por escobas y brezos. Al principio decidimos bajar (O) por la margen izquierda del arroyo, pero enseguida rectificamos porque nos parece más viable la otra margen. Huyendo de las matas de escobas, más altas, y buscando el brezal de menor porte, nos dirigimos hacia una pequeña campera a media ladera donde hay poste que sirve para señalizar la altura de nieve. Una vez allí bajamos directos hacia el arroyo en paralelo a una riega transversal.

Valle de Bustamores desde la Cochá el Cuadro. Primero bajamos por esta ladera pero enseguida nos vamos a la derecha para caer sobre la pequeña explanada que vemos a la derecha con nieve y desde allí al fondo del valle.

Desde la pequeña campera a la que aludimos en la foto anterior miramos hacia atrás por donde hemos bajado.

Y hacia adelante de los que nos falta por bajar para llegar al fondo del valle.

Cruzando el Arroyo las Vegas. 

Encontramos una senda que atraviesa el Arroyo las Vegas y nos permite un descenso más cómodo. Al lado de unas peñas, en un claro sin nieve, paramos a reponer fuerzas. La marcada senda descruza el arroyo y atraviesa varias pequeñas camperas, pero muy cerca del cauce. Más abajo el valle se va abriendo y las amplias camperas lo dominan. Virando hacia el sur llegamos al refugio y un poco más adelante salimos al amplio camino de La Carisa que viene del Collado Propinde en el límite con Asturias.

En la parte baja del Valle de Bustamores hay camperas que permiten caminar con comodidad.

Vista hacia atrás del Valle de Bustamores llegando al refugio y a La Carisa.

Carámbanos en el Arroyo las Vegas.

Más carámbanos.

La ancha pista deja a la derecha una nave ganadera, el Edificio Vacas, y pronto entra en la aldea de Pendilla de Arbás donde cogemos la carretera que baja paralela al Arroyo Camplongo. Enseguida lo cruzamos en Los Brazaos y un poco más abajo lo descruzamos en el Puente la Támbara. En el cruce de carreteras seguimos la que, en medio kilómetro, nos deja de nuevo en Tonín de Arbás, donde llegamos entre dos luces.

Lorenzo Sánchez Velázquez


martes, 5 de diciembre de 2023

Piquín de la Mota y Pico Formoso. Circular desde Levinco

Salida: Levinco (Concejo de Aller)

Distancia: 14.2 km
Duración: 6:30 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1200 m
Altura Inicial: 450 m
Altura máxima: 1273 m
Fecha de realización: 25/IX/2023
Dificultad: media
Track de la ruta circular desde Levinco
Track de la ruta entre Levinco y Cabañaquinta.


Itinerario: Levinco – Trabazo – Piscoral – Arroyo del Reguerón – Llana la Cuariza – Collá de Navalcolláu – Piquín de la Mota – Pico Formoso (Sierra de Pelúgano) – Palmayín – Vega Llao – Cantu de la Vega de Llao – Alto Rosellón – Vega Llao – Variachín – Pandiecha – Coyá Pando – Trabazo – Levinco.

En rojo la ruta circular descrita, en amarillo la bajada a Cabañaquinta.

Unos días antes, en medio de la niebla y de una pertinaz lluvia, habíamos subido al Piquín de la Mota en una actividad programada por el GM Ensidesa de Gijón saliendo de Levinco y terminando en Cabañaquinta. Como no vimos prácticamente nada, repetimos la excursión añadiendo el altivo Pico Formoso y regresando al mismo punto de partida en Levinco.

Capilla de San Antonio en Levinco.

Casas en pegadas a la carretera y al río Aller en Levinco. Arriba a la derecha se ve la aldea de Bello. Por encima vemos la Sierra de Conforcos que pertenece al Cordal de Murias y Santibáñez.

Por las calles de la aldea subimos hacia el barrio más alto de donde arranca un buen camino (N) que sube entre prados dejando a la derecha una reciente plantación de frutales y más allá una cantera. Da un amplio giro a la derecha (E) para superar la vaguada en la que se asientan las parcelas y, con buena traza y empedrado antiguo, va rodeando el monte que forma el lomo meridional del Pico Mato, para reorientarse después al norte y subir por otro valle recorrido por el Arroyo del Reguerón. En este último tramo el camino se estrecha y contiene algo de maleza.

Prados en Pandiella muy cerca de Levinco. El camino sube hasta los más altos y rodea el valle por arriba.


Cabaña en los prados de Trabazo. Después el camino, empedrado con buena y antigua traza, vira al este y faldea el Pico Mato hasta doblar el lomo en Piscoral.

En Piscoral el camino retoma la dirección norte y avanza hacia el Reguerón. Arriba vemos la Peña Catro que nos tapa el Piquín de la Mota.

Salimos arriba a una pista ganadera que viene desde la aldea de Escobio dando un amplio rodeo. La seguimos unos metros y al encontrar a la derecha un pequeño pilón la abandonamos para atravesar el prado y coger otra pista de arcilla resbaladiza que sube fuertemente (E) hasta las cabañas y prados de la Llana la Cuariza o Guariza.

En este punto abandonamos la pista y seguimos por la zona de hierba al otro lado del pilón.

Subiendo por una resbaladiza pista de arcilla hacia la Llana la Cuariza.

Cabaña y prado en la Llana la Cuariza. Arriba está el Pico Formoso en cuya ladera vemos la franja verde por la que faldearemos sus peñas cimeras y la canal por la que subiremos a su arista final.

La pista termina aquí y seguimos subiendo por la panda de hierba siguiendo una senda que nos eleva a la campera de la Collá de Navalcolláu a los pies de la larga cresta del Piquín de la Mota. De otro lado llega una pista que como las anteriores viene de la principal, pero la obviamos y, siguiendo la senda, subimos por el bosquete pisando las calizas que nos dejan en un antiguo prado colgado entre las peñas y que hoy, abandonado, está invadido por los helechos.

Campera de la Collá de Navalcolláu.

Desde la ladera del Pico Formoso miramos hacia atrás: el Piquín de la Mota y la campera invadida por los helechos. La subida al Piquín se hace por donde está una mata de árboles hacia la mitad.

Con facilidad subimos por él hasta un pequeño claro que nos sitúa cerca del crestón rocoso final. Una corta y sencilla trepada con cuidado porque las hierbas altas ocultan agujeros en la roca nos sitúa casi en la cima. Sólo el Collado de Pelúgano nos separa de las cercanas e impresionantes paredes de Peña Mea y Peñas Negras al este. Hacia el norte avanza el crestón rocoso que tiene su culmen en el Pico Formoso nuestro próximo objetivo.

Subiendo al Piquín de la Mota (foto de Miguel Mayoral).


Pico Formoso desde el Piquín de la Mota. En la arista se ve un buitre.

Peña Mea y Peñas Negras desde el Piquín de la Mota. Abajo vemos el Collado Pelúgano.

Picos La Forcá, Cuchu y La Forá. A la derecha se vislumbra el Pico Torres.

Sierra de Peñamayor por encima de Los Cuetos. En la sombra está el Collado Doñango y la Ermita de Les Campes.

Bajando del Piquín de la Mota.

Bajamos de las peñas y del prado de helechos para seguir la marcada senda que sube por la franja verde que ya vimos de lejos cortando al bies la roca de la ladera occidental del Pico Formoso. Poco antes de alcanzar el collado al otro lado de la peña vemos una canal factible para la ascensión y, sin pensarlo mucho, nos vamos por ella hacia arriba. No hay senda, ni hitos pero sí algo de maleza; sin embargo, se sube bien. Alcanzamos la arista de la peña que al otro lado cae vertical. Otra corta y sencilla trepada nos sitúa en la cima. Estamos en lo más alto de la Sierra de Pelúgano con buenas vistas en todas las direcciones; dejo algunas fotos.

Al bajar del Piquín de la Mota tenemos que rodear por la izquierda este crestón del Pico Formoso.


Subiendo por una canal al Pico Formoso sin senda ni hitos. 

Vista hacia abajo de la canal.


Llegando a la cima del Pico Formoso.

Arista que separa el Pico Formoso del Piquín de la Mota.

Por encima de la Sierra de Pelúgano vemos el Cordal de Urbiés donde destaca el Pico Tresconcejos.

La panorámica anterior continúa aquí desde el Pico Formoso. En el centro vemos los picos Cueto Ventoso y Burra Blanca.

Bajamos por la ladera opuesta que es más sencilla y, superando un pequeño montículo, seguimos una sendilla que baja muy inclinada por una canal con hierba y cotoyas hasta una primer resalte. De frente la ladera está completamente invadida por la maleza y debemos seguir en horizontal hacia la derecha un corto trecho hasta encontrar otro canalillo que nos permita un descenso más cómodo. Llegamos a la ladera que en su tiempo fue herbosa y ahora está invadida por la cotoya, las zarzas y los helechos. Buscando las sendas más marcadas bajamos hasta un prado con cerca de piedra. Estamos en Palmayín con abundantes y buenos prados y cabañas mantenidos gracias a la pista que sube hasta aquí desde Levinco o desde Escobio.

Vista hacia atrás del Pico Formoso y de la ladera por la que hemos bajado.

Entre helechos, zarzas y cotoyas la senda baja a los Prados de Palmayín.

Unos metros más adelante sale a la pista principal que vira casi 180 para bajar a las aldeas; por este camino regresaremos. Continuamos de frente en llano hasta casi su final en los prados y cabañas de Vega Lao. Dejando a la izquierda una magnífica cabaña abandonamos la pista (que finaliza unos metros más adelante) para continuar por una senda a la izquierda que baja hasta un buen prado cercado y cabaña rodeada de fresnos. La senda deja el prado a la derecha y sube al modesto Cantu de la Vega Lao donde poco paramos porque hay allí un puesto de caza de una batida y no queremos molestar.

Prado y cabaña en Vega Llao.

Pequeño y coqueto belén en el Cueto Vega Llao.

Desde el Cueto Vega Llao miramos hacia atrás: Sierra de Pelúgano y a la izda Peña Mea.

Aunque sabemos que el camino rodea la peña por la derecha decidimos bajar de frente para atajarlo y seguirlo más adelante. La senda rodea por la izquierda el pequeño montículo del Alto Rosellón y baja después al Puerto de la Colladona. Subimos de frente al Alto y paramos a comer.

Bajando directamente del Cueto Vega Llao.

Hacia la izda vemos la pequeña cresta del Alto Rosellón y al fondo los picos Cueto Ventoso, Burra Blanca y Tresconcejos.

Vista hacia atrás del Cueto Vega Llao de donde venimos.

Peñas del Alto Rosellón. Al otro lado está el Puerto de la Colladona.

Placa en el Alto de Rosellón.

La idea inicial era repetir lo que hicimos unos días antes en medio de la niebla y la lluvia bajando a La Colladona, subiendo después por la pista al otro lado de la carretera para bajar por la Ermita de la Virgen de Vierces y, por caminos antiguos, terminar en Cabañaquinta. Pero los puestos de cazadores que hemos ido dejando atrás en la parte alta se han desplazado hacia ese lado de La Colladona y decidimos no ir por allí. Bajaremos por la pista principal que dejamos un poco más arriba.

Bajando por la pista a Escobio miramos hacia atrás: Alto Rosellón en el centro-izda y Cueto Vega Llao a la derecha.

Llegando a Levinco saco esta foto de la zona de La Cabritera y los Picos Jeje y Nogales.

Retrocedemos hasta la Vega Llao rodeando ahora el Cueto por la izquierda y seguimos la ancha pista que baja directa a Escobio. Como habría que bajar después a Cabañaquinta y el coche lo tenemos en Levinco buscamos la forma de evitarlo. En la zona de Variachín, cerca de Escobio, sale a la izquierda un buen camino que los mapas indican que nos llevaría a Levinco. Lo seguimos y fue un acierto. Primero baja unos metros, después da una cerrada curva a la izquierda, luego sube a la Coyá Pando y, manteniendo la dirección, baja finalmente al camino por el que subimos por la mañana muy cerca de Levinco.

Si se opta por bajar a Cabañaquinta por la Ermita de la Virgen de Vierces, desde el Alto de Rosellón habría que bajar por una senda al Puerto de la Colladona y después seguir por la pista que sale al otro lado de la carretera.

Bajando del Alto Rosellón al Puerto de la Colladona. Se continúa por la pista que se ve al otro lado.

Ermita Virgen de Vierces.

Llegando a Cabañaquinta.

Se abandona esa pista a un kilómetro del puerto para coger un camino ancho que baja hasta la Ermita de la Virgen de Vierces y un poco más adelante, al llegar a una gran nave ganadera, también se deja para seguir un camino a la izquierda que desemboca en otro de mayor entidad que sirve a las buenas cabañas que hay en la zona. Cerca de Cabañaquinta y antes de caer en la carretera que viene de La Colladona seguimos una senda que la ataja y la cruza para terminar finalmente en Cabañaquinta.

Lorenzo Sánchez Velázquez