miércoles, 1 de abril de 2026

Pico Montihuero. Circular desde La Riera de Babia

Salida: La Laguna (La Riera de Babia)

Distancia: 16.1 km
Duración: 6:15 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1100 m
Altura Inicial: 1245 m
Altura Máxima: 2180 m
Fecha de realización: 25/03/2026
Dificultad: media-alta
Track de la ruta



Itinerario: La Laguna – Cerecina – La Riera de Babia – El Garabueto – La Pandiecha – Valle de Fonfría – Majada Fonfría – Collado las Salinas – Los Eros –  Pico Montihuero – Los Eros – Collado las Salinas – Pico el Rastrillo – Arista sur de El Rastrillo – Villargüey – Camino de la Fonfría – Arroyo de Corralines – La Riera de Babia – Cerecina – La Laguna.

La última ruta invernal de la temporada del GM Ensidesa de Gijón nos trajo a La Babia. La idea inicial era subir al Montihuero desde Torre de Babia por la canal norte y recorrer después la Peña Redonda y el Pico la Crespa. Como nos pareció demasiado exigente para el tiempo de que disponíamos y la nieve en la canal debería estar dura tras la helada de la noche anterior, algunos decidimos subir al pico por la cara sur casi limpia de nieve.


Bajamos del autobús en La Laguna, establecimiento comercial y restaurante situado en el desvío de la C-623 hacia La Riera y Torre de Babia. Comenzamos a caminar subiendo por la carretera hacia La Riera. Pronto dejamos atrás la granja, cabañas y prados de Cerecina llegando a la aldea tras un corto paseo. Por la calle que deja a la derecha las casas y a la izquierda los prados, nos encaminamos hacia una pista que nada más comenzar da un quiebro a la izquierda mientras cruza el Arroyo de la Fonfría. Remonta después virando a la derecha y ganando altura de forma sostenible. Alcanzamos el paraje de El Garabueto que ofrece buenas vistas sobre la aldea. Más directo es el camino que sale de La Riera por la Iglesia de San Esteban y que utilizaremos en la bajada.

Cruzamos La Riera dejando a la izda los prados.

Desde la zona de El Garabueto tenemos estas vistas de La Riera de Babia.

Más arriba (N) alcanzamos los prados de La Pandiecha desde donde tenemos las primeras vistas generales del valle y circo glaciar de Fonfría rodeado de verticales peñas. Descubriremos varias morrenas deterioradas por el transcurso del tiempo, pero la más cercana al circo se conserva casi intacta siendo una muestra perfecta para su estudio.

Al fondo a la izda vemos Peña Crespa y a la derecha la afilada Peña Valgueiro. Por delante, en el valle, se aprecian tres morrenas glaciares. Las dos más cercanas, a la izda de la foto, están muy deterioradas, mientras que la tercera, que prácticamente cierra el valle, se conserva casi intacta.

El valle, transformado en hermosa pradera, sirve de asiento a una abundante cabaña ganadera caballar , también de vacuno y ovino. Parece ser que el nombre Montihuero deriva de las manadas de yeguas que se crían por estos lares. Es más, a mediados de octubre, he vista bajar hacia el pueblo una manada de unas 40 magníficas yeguas. Al llegar a la majada Fonfría encontramos una cerca de buena hechura utilizada seguramente para desparasitar y vacunar a los animales.

Valle de la Fonfría. Su origen glaciar es evidente. Al fondo se encuentra la Majada del mismo nombre. En la cuerda caliza que lo cierra vemos a la derecha la Peña Valgueiro y los contrafuertes calizos de Peña Redonda.

Llegados al final del valle, cruzamos el arroyo superando después un primer nevero. Continuamos la remontada por donde vemos más limpia la ladera oriental hasta toparnos con otro nevero que cruzamos con cuidado pues la nieve está algo dura. El tramo final hasta el Collado las Salinas estaba limpio. Parada de agrupamiento y para reponer fuerzas.

El camino ancho sube por la margen derecha del valle y termina en esta zona. Una senda le da continuación y cruza el arroyo para subir por la otra ladera (la que vemos a la derecha en la foto). Por ahí remontaremos duramente cruzando algunos neveros hasta alcanzar el Collado las Salinas (que no vemos). El pico que se ve al fondo a la derecha es el Montihuero.

Cruzando uno de los neveros antes del Collado las Salinas.

Llegando al Collado las Salinas.

La cara sur del Montihuero tiene mucha piedra suelta y es bastante inclinada. Tiramos hacia arriba siguiendo alguno de los escasos hitos hasta llegar a la  arista de Los Eros. Hay un tramo de unos 15 metros de arista aérea con buenos agarres que cruzamos con cuidado. Se puede rodear por abajo pero tiene abundante piedra suelta y es muy inclinada (por ahí bajamos pero creo que es mejor subir y bajar por la arista); es el tramo más complicado de toda la ascensión. Una vez superado, el sendero sigue con menor inclinación y ya sin peligro alguno.

Desde el Collado las Salinas vemos la panda que debemos superara por la ladera sur del Montihuero. Al llegar a lo más alto que se ve hay que hacer una sencilla trepada y pasar una corta arista aérea.





Corto tramo de trepada sencilla.

Vista atrás mientras algunos compañeros cruzan la arista de los Eros.

Aún tenemos que superar otros 150 metros para llegar a la Eras del Montihuero: extensa planicie herbosa de casi un kilómetro de longitud colgada a unos 2100 m de altura. Llegamos a un primer montículo con una pequeña cornisa de nieve blanda hacia el norte que rodeamos por la izquierda para alcanzar el montículo final coronado por un vértice geodésico, una cruz de hierro muy oxidada con los datos casi ilegibles y una placa en recuerdo a una montañera muerta en esta cumbre en el 2009. Recientemente han colocado allí una de estas feas siluetas de acero inoxidable que hemos encontrado también en otras cumbres de la zona.

Llegando a las Erías del Montihuero (vista hacia atrás). 


En la primera cumbre. Cerca, tras los neveros, vemos la cima del Montihuero. 

Las vistas comprenden buena parte de las grandes montañas de Somiedo, de las Ubiñas y La Babia: Muxivén y Cornón al oeste y a lo lejos; más cerca, en esa misma dirección están La Crespa, Peña Redonda, Salgueiro, Los Años, Punta la Sierra y Peña Chana, que hace honor a su nombre, coronada como está por una planicie herbosa. Se ven también Peña Salgada, Pico Alto y la Gúa. La otra Peña Chana, la de Somiedo, da paso a los Albos que emergen por detrás de Peña y Torre Orniz. Por delante está el nacimiento del río Sil. Siguen Peña Calabazosa, algo más cerca, La Cervata, Congosto y Morronegro. Al fondo el Práu, los Fontanes y las dos Ubiñas. Dejo algunas fotos.

De dcha a izda: Entre las subes está el Morronegro, le siguen Solarco, Congosto y Calabazosa a la vista. Del gran macizo hacia la izda vemos por delante La Cervata; por detrás entre las nubes está Peña Orniz.

En el medio vemos el pico Cuetalbo en cuya base está el nacimiento del Río Sil; justo detrás del crucero de la cruz. 

Vista hacia el noroeste.

Continuación de la panorámica anterior hacia el oeste.

Vista hacia el suroeste.

Después de disfrutar un buen rato de estas espectaculares cumbres nevadas, emprendemos el regreso por el mismo camino que en la subida hasta el Collado las Salinas. Sólo hacernos una pequeña variante rodeando la afilada arista por la derecha, pero casi es peor. Como disponemos de tiempo suficiente y para variar un poco el recorrido en el regreso, subimos al cercano Pico el Rastrillo en cuya cumbre paramos a comer. Las vistas del circo glaciar rodeado de verticales cumbres nevadas (Montihuero, El Picón, Peña Redonda, Peña Valgueiro y Pico la Crespa) es espectacular.

Llegando a la arista de Los Eros decidimos rodearla por la derecha.

Vista atrás del Montihuero desde el Collado las Salinas.

Desde el Collado las Salinas nos dirigimos a la cumbre de El Rastrillo.

Bajamos por la alargada y arista sur de El Rastrillo donde una sendilla de animales nos ayuda a sortear algunas peñas y los matojos que la pueblan. Así como el macizo del Montihuero por donde hemos subido es de blanca caliza, todo El Rastrillo y su larga arista esta de roca negra, quizás algún tipo de cuarcita. Tras un largo descenso caemos en la pista del Camino de la Fonfría.

Comenzamos la bajada de El Rastrillo por su larga arista sur.

Desde la arista de El Rastrillo tenemos esta vista del arroyo que baja por el Valle de la Fonfría.

Vista atrás de la ladera sur de El Rastrillo donde finaliza su arista.

Bajando por el Camino de la Fonfría vemos estas peñas (Pico de Burón a la dcha y Pico de Villameroy a la izda) que contrastan fuertemente con la calizas blancas de las cumbres al otro lado del valle (Peña Crespa, etc).

Cerca de La Riera tenemos esta vista hacia el sur de la zona del Valgrán (Sierra de la Villabandín).

Vemos los tejados y casas de La Riera.

Iglesia de San Esteban en La Riera.

Fuente, pilón y lavadero en La Riera.

La seguimos hacia el sur. Tras una revuelta, cruzamos el Arroyo de Corralines y enseguida entramos en La Riera de Babia pasando al lado de la Iglesia de San Esteban. Siguiendo la carretera, pasamos por Cerecina y en unos minutos llegamos a La Laguna donde nos espera el autobús del GM.

Lorenzo Sánchez Velázquez


viernes, 13 de marzo de 2026

Picos Remelende y La Bardera (con raquetas). Circular desde el Puerto de las Señales

Salida: Puerto de las Señales (Municipio de Puebla de Lillo)

Distancia: 9.1 km
Duración: 5:00 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 557 m
Altura Inicial: 1627 m
Altura Máxima: 1888 m
Fecha de realización: 17/01/2026
Dificultad: media
Track de la ruta




Itinerario: Puerto de las Señales – Collado Remelende – Pico Remelende – Collado Remelende – Pico Mongayo – Pico Moneo – Porrones de Moneo – Collado de la Requexadina – Pico la Bardera – Arroyo de los Carros – Collado a 1764 m – Puerto de las Señales.

Aunque la Sierra de Mongayo es una alargada planicie ideal para las raquetas o el esquí de travesía, si la nieve está muy dura se recomienda el uso de crampones y piolet.


Dejamos el coche en el Puerto de las Señales donde se aparca con facilidad si no se llega muy tarde; es un lugar donde acuden muchos esquiadores los fines de semana. Ponemos las raquetas al principio y hasta el final de la ruta no las quitamos.

Vista atrás del Puerto de las Señalas. Al fondo vemos el Pico Lago.

Un camino al otro lado de la carretera sube por un lomo entre pinos (N) hasta la embocadura de una corta canal. Superados los 70 metros de desnivel en la canal alcanzamos la extensa planicie de la sierra. Nos escoramos al noreste y continuamos subiendo unos metros más hasta lo más alto del hombro desde donde vemos cerca la cumbre del Pico Remelende. Paisaje invernal de inmaculada nieve virgen que oculta los brezos de bajo porte y los enebros rastreros; con solitarios pinos nevados jalonando toda la ruta producen una preciosa estampa navideña.

Para alcanzar la amplia planicie de la Sierra de Mongayo subimos por la canal que vemos hacia la izquierda de la foto.

Superada la canal echamos la vista atrás: Pico Lago o Pinar en el centro y a la izquierda las cumbres del Mampodre.

Continuamos la subida por esta ladera. Desde arriba ya veremos el Pico Remelende.

El Tiatordos y el Pico Maciédome quedan al noreste.

La alargada planicie finaliza en la cima del Remelende.

Un tramo llano nos lleva al Collado Remelende en la base del pico. Alcanzamos fácilmente la cumbre coronada con un vértice geodésico y un viejo buzón de montaña; espectaculares fotos en todas las direcciones. Dejo unas muestras.

Pico Remelende.

Hacia el este vemos las peñas de Ten y Pileñes y por detrás Picos de Europa.

Hacia el sureste destaca el Macizo del Mampodre.

Regresamos al collado y continuamos (O) por el borde septentrional de la sierra que la norte cae vertical y al sur forma una amplia llanura. Iremos superando los pequeños montículos alomados que vamos encontrando. El primero es el Mongayo que da nombre a la sierra. Después de una bajada y la posterior subida alcanzamos el Moneo y enseguida los Porrones de Moneo que al bajarlos nos llevan al Collado de la Requexadina.

Vista atrás. Hemos llegado a la planicie de la Sierra de Mongayo por el valle que se adivina a la izquierda. Ahora recorreremos toda la arista de la derecha por donde va la divisoria provincial hasta el pico La Bardera que vemos en lo más alto de esa arista.

Algunas plantas de bajo porte quedan completamente ocultas bajo la nieve y el hielo. En el centro al fondo vemos el Cantu'l Oso.

A la derecha está el Collado de la Requexadina. Vemos el Pico la Bardera nuestro próximo objetivo.

La amplia llanura ha quedado atrás y subiremos al Pico la Bardera por la misma arista que ahora es bastante afilada y tiene una cornisa de nieve de pisar incierto. Si hacia el sur la pendiente es grande hacia el norte la caída es vertical. Aún así vamos por ella asegurando los pasos hasta alcanzar la cumbre. 

Camino de la cima de La Bardera. Aquí la arista aún es muy ancha.

Vista de la cornisa de nieve cerca de la cima de La Bardera.

A unos metros de la cumbre de La Bardera.

La ladera occidental de la montaña es más plana que la arista oriental y podríamos bajar por ella con facilidad hasta la Collá Zampuerna 100 metros más abajo. De allí caeríamos al fondo del Valle de los Corros. Esto nos dejaría muy abajo en el valle que habría que remontarlo o bajar directamente a la carretera. Buscando las zonas menos inclinadas, bajamos poco a poco a la vez que damos un amplio rodeo para caer en la parte alta del valle.

Desde La Bardera miramos al noroeste. A la izda se ven la Peña Agujas y el Toneo y del centro de la foto hacia la derecha vemos Les Rapaínes, la Peña el Viento y el Cascayón.

Continuación de la panorámica anterior. De derecha a izquierda: Toneo, Agujas y Sierra de Sentiles; en el centro el Pico San Justo.

Bajando al Valle de los Carros.

Por el Valle de los Carros subiremos hasta donde se alcanza a ver en esta foto. Allí seguiremos por la derecha.

El Arroyo de los Carros emerge de vez en cuando entre la nieve.

Pinos en el collado situado a 1764 metros. Aquí se metió la niebla.

Subimos unos metros por el valle (E) hasta que éste se abre a ambos lados. A la izquierda subiríamos al Collado de la Requexadina; seguimos por el de la derecha (SE) que nos eleva a un collado situado a 1764 metros. Al otro lado una senda oculta por la nieve baja entre pinos y matojos en paralelo a una riega y nos deja en el valle surcado por el Arroyo de Zampuerna. Lo cruzamos y seguimos por una pista que pronto nos devuelve al Puerto de las Señales.

Lorenzo Sánchez Velázquez