viernes, 11 de septiembre de 2026

Peña Forca (Achar de Forca) y Cerro Lenito. Circular desde el Parking Tacheras

Salida: Parking Tacheras (Valle de Zuriza)

Distancia: 16.5 km
Duración: 8:30 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1550 m
Altura Inicial: 1280 m
Altura Máxima: 2390 m
Fecha de realización: 03/07/2026
Dificultad: media-alta
Track de la ruta



Itinerario: Parking Tacheras – GR 11.1 Senda Pirenaica – Nave ganadera (desvío) – Paso Tacheras – Circo de Peña Forca – Collado del Rincón – Peña Forca (Achar de Forca) – Collado de Lenito – Cerro Lenito – Collado de Lenito – Tubo de Lenito – Barranco Estriviellas – GR 11.1 – Collado Estriviellas – Barranco de Mazandú – Colláu (pista) – Nave ganadera – Parking Tacheras.

La Sierra de Alano es un alargado crestón calizo situado orientado en la dirección oeste-este entre los valles de Ansó y Hecho. Se encuentra en el Parque Natural Valles Occidentales y sus cumbres más importantes son el Achar de Forca o Peña Forca (2390 m),  el Rincón de Alano (2357 m) y el Cerro Lenito (2339 m). En esta última ruta por los Pirineos subiremos la primera y la tercera de las cimas antes citadas.


Para llegar al Parking de Tacheras primero tenemos que subir el valle de Ansó hasta el camping de Zuriza donde la carretera se divide en dos. Al norte sigue la que va al refugio de Linza mientras que al oeste sale la que cruza a Navarra por el Collado de Arguibiela. Nosotros seguiremos unos tres kilómetros por una pista de tierra llana que arranca hacia el este en esta misma zona. Aparcamos en el Parking de Tacheras al lado del arroyo que baja por el Barranco de Petraficha.

Foto tomada desde el puente que cruza el arroyo que baja a Zuriza por el barranco de Petraficha. A la dcha, fuera de foto, está el aparcamiento.

Comenzamos a caminar siguiendo la pista que cruza el arroyo por un puente de hormigón. La pista sube (SE) hacia unas grandes naves ganaderas mediante grandes lazadas que una marcada senda las ataja subiendo directamente por el bosque; es el GR 11.1 Variante de la Senda Pirenaica. Cuando llegamos a la segunda y última nave ganadera hemos subido ya más de 200 metros y la pista avanza hacia el este.

La marcada senda, asiento del GR 11.1 Senda Pirenaica, ataja por el bosque. 

Saliendo del bosque vemos las peñas calizas de Los Alanos. El Paso Tacheras está en la evidente canal de la izda. La senda sube por la panda de hierba y se escora a la izda para llegar a la canal.

Resto de los Alanos hacia el este. Abajo, a la izda, se ve un trozo de la gran nave ganadera hasta donde sube la pista que hemos atajado por el GR 11.1.

En ese punto abandonamos la pista y las marcas del GR (volveremos por ella) y seguimos otra senda menos marcada que remonta duramente hacia los crestones calizos de los Alanos. Por terreno herboso al principio, la pendiente va aumentando a medida que subimos y al llegar al roquedo la senda se desvía a la izquierda para coger una evidente canal entre el Achar de Alano a la derecha y las Agujas de Alano a la izquierda. La senda hitada nos permite subir fácilmente por la canal y alcanzar pronto el Paso de Tacheras que cruza los Alanos.

Canal que da acceso al Paso Tacheras.

Último tramo de la canal.

Vista hacia atrás de la canal por donde hemos subido. Muy abajo se ven las dos grandes naves ganaderas por donde hemos pasado.

Últimos metros hasta alcanzar el Paso Tacheras.

Accedemos a un amplio valle de hierba que baja al sur y se extiende llano hacia el este. Si siguiéramos la senda hacia el sur llegaríamos en pocos minutos al Refugio de Alano, pero nuestro camino, menos marcado, avanza hacia el este en llano por la panda de hierba en la cota de los 1900 metros. Se trata de un valle glaciar limitado al norte por el alargado crestón de los Alanos y al sur por la larga arista occidental de Peña Forca. El valle finaliza en un circo glaciar.

Cruzado el murallón calizo de los Alanos accedemos a estos extensos pastizales. Bajando a la derecha llegaríamos al cercano Refugio de Alano. Nosotros seguimos por el valle que vemos hacia la izda.

Avanzamos hacia el este por el valle entre el murallón de Los Alanos al norte y la arista de Peña Forca al sur. Esto último es lo que vemos en la parte derecha de la foto.

Un par de kilómetros de agradable paseo nos llevan al brusco cambio del verde de la hierba al blanco de la caliza. La senda y los hitos nos alejan del fondo de valle escorándonos hacia la ladera norte para alcanzar más arriba el centro del circo donde reencontramos un breve pastizal. Buscando los tramos con menos piedra subimos hasta la rocosa arista oriental de la sierra en el Collado del Rincón que nos abre la vista hacia el este. Al norte queda el Rincón de Alano y al sur los crestones que preceden al Achar de Forca (Peña Forca). La senda por la pedregosa ladera nos lleva (S) a rodear por la derecha los citados crestones para volver después a la arista que nos devuelve la vista oriental donde destaca el Castillo de Acher.

Llegando al final del circo glaciar desparece la pradera y comienza la pedrera.

Cierre del circo glaciar por el lado este. El collado que vemos es el Collado del Rincón. hacia donde nos dirigimos.

Llegando al collado del Rincón echamos la vista atrás sobre el valle por el que hemos subido.


Desde el collado Del Rincón tenemos esta vista hacia el este.

Una peña vertical  impide el paso pero los hitos nos llevan a rodearla con cuidado por la izquierda (S). Hay un paso aéreo al rodear un peñasco. Accedemos a una empinada ladera algo expuesta por la que trepamos con facilidad y, aunque tiene buenos agarres, también hay piedras sueltas por lo que hay que asegurar cada presa.
Seguimos la senda que vemos a la izda para rodear un primer crestón y alcanzar de nuevo la arista por encima del primer nevero.

Llegando de nuevo a la arista. Como se ve el terreno es muy pedregoso.


Después de rodear una peña con algo de exposición y trepar con facilidad un trecho donde no hice fotos, accedemos a una pedregosa ladera con mucha menos inclinación desde donde echamos la vista atrás. No se aprecia la fuerte inclinación de esta ladera. 

Superada esta dificultad llegamos a un tramo pedregoso, casi llano y de fácil caminar. Rodeamos una primera cumbre por la izquierda y nos situamos de nuevo en la arista. La pasamos con cuidado hasta pasar un breve collado que da acceso a una pequeña entalladura por la que trepamos con facilidad. Para subir a la peña cimera de Peña Forca es mejor rodearla por la derecha, pero nosotros lo hacemos por la izquierda y tenemos que hacer una pequeña trepada final.

Este tramo es menos inclinado y, aunque con mucha piedra, no tiene ninguna dificultad.

De nuevo en la arista cimera ya vemos el vértice geodésico de la cima de Peña Forca. Tenemos que seguir la arista con cuidado hasta la entalladura que vemos a la izquierda.

Aquí vemos el tramo final de la arista cerca de la entalladura por donde se sube. La foto está sacada durante el camino de regreso.

En la cima de Peña Forca. Es mejor rodear las peñas que preceden a la cima por la derecha. Nosotros lo hicimos por la izquierda, pero la vuelta fue por la derecha.

Arriba sopla un fuerte vendaval hasta el punto que los tres montañeros encontramos en la cumbre están casi tumbados. Unas fotos, una pequeña charla con otra pareja de montañeros andaluces y bajamos por la canaluca de la izquierda (por donde debimos subir). Volvemos a la entalladura y a la arista pero después, en lugar de regresar por donde vinimos, continuamos el descenso por la marcada senda (que es el camino normal de subida desde el Parking de la Selva de Oza) que baja por la ladera sur.

Vértice geodésico en la cima de Peña Forca. En la arista cercana vemos el Rincón del Alano y por detrás la zona del Acherito, Petrechema y Mesa de los Tres Reyes.

Por esta grieta se sube mejor que por  detrás del vértice. Al fondo vemos Le Midi ' Ossau en el centro y el Bisaurín y La Collarada a la derecha, entre otros muchos. Ver las fotos ilustradas que he puesto más abajo, desde el Cerro Lenito.

Bajando al Collado de Lenito con el Cerro Lenito detrás. A la izda vemos Le Midi d'Ossau y el Castillo de Acher.

Con facilidad llegamos al Collado de Lenito y acometemos la sencilla subida (aunque ya va costando) al Cerro Lenito. Alomada montaña con muy buenas vistas donde paramos a comer porque el viento ha amainado. Dejo algunas fotos ilustrativas.

En la cima del Cerro Lenito.

Desde el Cerro Lenito echamos la vista atrás: Peña Forca a la izda y el Rincón de Alano a la dcha.

Vista norte desde el Cerro Lenito.

Vista noreste desde el Cerro Lenito.

Ahora miramos al este.

Después de reponer fuerzas y disfrutar de las hermosas vistas, descendemos al Collado de Lenito. La senda hitada nos lleva (NE) en fuerte descenso por el tubo de Lenito. Con mucha inclinación y mucha piedra suelta de todos los tamaños, no es un pedrero convencional donde dejarte ir ayudado por los bastones. Debemos ir juntos procurando evitar la caída de piedras. El descenso de unos 280 metros nos lleva a una zona que sigue siendo pedregosa pero mucho menos inclinada.

Inicio del pedregoso Tubo de Lenito.

Bajando el primer tramo del Tubo de Lenito.

Vista hacia atrás desde algo más abajo. La foto no refleja la gran inclinación de la canal.

Otra vista atrás donde se ve la parte más inclinada de la canal.

La senda cruza la riega y se aleja del cauce por la ladera de la izquierda (N) evitando por arriba los cortados que caen hacia el Barranco Estriviellas. Cruzamos la riega principal del barranco por encima de lo que es una cascada en época de lluvias o deshielo y subimos (N) unos metros para enlazar con el GR 11.1.

Desde la zona menos inclinada echamos otra vez la vista atrás.

Hacia adelante tenemos este profundo barranco (Barrrando de Estriviellas) que rodearemos por la izda (fuera de foto) hasta alcanzar la senda que se ve al otro lado. Por ahí va el GR 11.1.

Mientras cruzamos la riega (con agua debe formarse una gran cascada por debajo) tomo esta foto sobre el Barranco. Arriba se ve el Castillo de Acher.

Este camino viene por la derecha (E) desde el aparcamiento de la Selva de Oza. Nosotros lo seguimos en sentido contrario (O) subiendo unos 200 metros adicionales que se hacen pesados. Alcanzamos las peñas situadas en el Collado de Estriviellas que se pasan con facilidad. A la izquierda vemos la gran mole caliza del Rincón de Alano al que siguen por la misma mano toda la sierra de los Alanos.

Aún tenemos que atravesar el pastizal para llegar al GR que se dibuja de derecha a izquierda en la otra ladera.

Para alcanzar el Collado Estriviellas hay que superar (fácil) estas peñas.

En el Collado Estriviellas tenemos a la izda el Rincón del Alano y el resto de la sierra.

La marcada senda baja hacia el oeste por el Barranco Mazandú.

La cómoda senda nos permite un fácil descenso dejando a la izquierda el fondo del Barranco de Mazandú. El verde de las praderas y de la vegetación rastrera contrasta con las blancas calizas de los Alanos al otro lado del barranco. La senda cae en el barranco y lo cruza; varias pozas invitan al disfrute pero no paramos porque vamos justos de tiempo. Las marcas del GR y la senda nos llevan por una zona de pedriza marrón con pequeños montículos y desemboca en una pista en el Colláu; es la pista que viene de Tacheras. La riega y el barranco continúan hacia el norte pero nuestro ancho camino lo hace hacia poniente llegando pronto a la segunda nave ganadera donde lo abandonamos por la mañana.

Vista atrás del Collado Estriviellas de donde venimos.

Seguimos bajando con comodidad dejando el fondo del barranco a la izda.

Al cruzar el barranco para seguir por la margen izquierda encontramos pequeñas pozas de aguas cristalinas.

Última foto hacia atrás poco antes de llegar a la pista y a las naves ganaderas por donde pasamos por la mañana.

Desandamos por la senda que ataja la pista al igual que lo hicimos por la mañana y pronto llegamos al fondo del valle de Zuriza y al aparcamiento de Tacheras donde sólo hay un coche aparcado, el nuestro. A pesar de ser el mes de julio, poca gente ha estado en esta zona y eso que cerca queda el Camping de Zuriza y además por aquí pasan el GR 11.1 y el camino que cruza el Collado de Petraficha y lleva a la zona de La Guarrinza en el valle de Hecho.

Lorenzo Sánchez Velázquez


martes, 8 de septiembre de 2026

Castiello d’Acher. Circular desde el Parking Selva de Oza

Salida: Parking Selva de Oza (Valle de Hecho)

Distancia: 21.2 km
Duración: 8:00 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1400 m
Altura Inicial: 1126 m
Altura Máxima: 2384 m
Fecha de realización: 02/07/2026
Dificultad: media
Track de la ruta



Itinerario: Parking Selva de Oza – Cruce con Pista Espata – Selva de Oza – Barranco Espata – Saliendo del bosque – Barranco Espata – Desvío a Castillo de Acher – Canal de subida – El Portillo – Castiello d’Acher Sur – Castiello d’Acher – El Portillo – Canal de bajada – Collada de lo Barcal – Barranco del Barcal – Caseta de lo Bracal (Refugio forestal) – Plana lo Mallo (Guarrinza) – Río Aragón Subordán (cruce) – GR-11 Camino de Francia por Escalé – Dolmen de las Fitas – Refugio de la Mina – Río Aragón Subordán (puente) – Carretera HU-V-2131 – Fuente – Camping Selva de Oza – Parking Selva de Oza.


De nuevo, como cuando subimos al Acherito, seguimos el Valle de Hecho pero, en lugar de llegar a Guarrinza-La Mina, paramos en el Parking de la Selva de Oza situado frente al Campamento Ramiro el Monje. Al este, por encima de las copas de los árboles, vemos la inconfundible silueta del Castillo de Acher, ciertamente un casillo perfecto.

Castillo de Acher desde cerca del Parking de la Selva de Oza. En primer término el campamento de Ramiro el Monje.

Por el puente de la carretera cruzamos el río Aragón Subordán y cogemos una senda que se adentra en el tupido bosque de la Selva de Oza donde los pinos reinan frente a otras especies arbóreas. Pronto enlazamos con un camino ancho, la Pista Espata, que sube (E) en paralelo al Barranco Espata. A medida que subimos, el arroyo va quedando muy abajo y produce un sordo rumor que nos llega salpicado por los trinos de los pájaros. Antes de cruzar el Barranco Espata el camino se convierte en buena senda.

Nada más entrar en la Selva de Oza echamos la vista atrás: abajo vemos el Aragón Subordán y arriba a la izda un tramo de Los Alanos.

El camino ancho avanza bajo el dosel de los pinos y los alerces.

Más arriba el camino se transforma en marcada senda y aumenta su inclinación.

Después de una revuelta para cruzar el barranco la senda se empina. Seguimos aún un trecho por el interior de la Selva de Oza y, de pronto, cuando llevamos un buen rato bajo el dosel de las hayas que han dado paso a los pinos, salimos a un zona sin vegetación arbórea. Pero la cuesta sigue empinada otro tramo más. Echamos la vista atrás y, por encima de las copas de las hayas, vemos la alargada sierra de los Alanos. Arriba, de frente y cerrando el frente noreste, vemos los afilados crestones que cierran por este lado el Castillo de Acher.

Cuando en un quiebro del camino cruzamos el Barranco Espata, miramos hacia la ladera suroeste del Castillo de Acher.

Y cuando salimos del bosque volvemos a mirar hacia atrás (oeste) donde nos encontramos de nuevo con Los Alanos.

Continuación de la panorámica anterior hacia el noroeste.

Hacia arriba (noreste) vemos el gran crestón que cierra el Castillo de Acher por el suroeste.

La senda atraviesa una gran e inclinada panda de hierba que precede al canchal rocoso y finalmente al cresterío calizo. Al otro lado, al sur, la Sierra de Secús y el gran crestón del pico Costatiza. Allí donde la escorrentía ha excavado un barrando llama mucho la atención el color rojo intenso (de los óxidos de hierro) de las lutitas y areniscas que han quedado al descubierto. Esto lo encontraremos en buena parte del recorrido y será espectacular al bajar por el Barranco de lo Barcal.

Allí donde la erosión del agua ha dejado al descubierto el sustrato, encontramos estas lutitas y areniscas cuya coloración roja nos informa de la alta concentración de óxidos de hierro.

La marcada senda avanza por la empinada pradera en dirección al roquedo.

La senda deja a la derecha el Refugio forestal de Acher, después vira al norte para encontrar otra amplia canal herbosa hacia el este por donde se sube mejor. Poco antes de llegar al pedrero que baja de las crestas cimeras, la senda se divide en dos. Una mantiene la dirección (E) hacia la Collada de lo Barcal y la seguiremos después de bajar del pico; continuamos por otra que  vira al norte y sube fuertemente para alcanzar el pedrero más arriba. Después de cruzar una riega, la senda avanza llana hacia el oeste para buscar un tramo de la ladera más tendida.

La senda cruza la riega que vemos y avanza de dcha a izda por la zona rojiza.

Las lutitas y areniscas rojas dan paso a la blanca roca caliza.

La senda sube hacia el roquedo por esta pedregosa e inclinada ladera.

La dura subida por el pedrero (N) se suaviza por el continuo zigzagueo de la senda. Arriba la entalladura pétrea nos ofrece una sencilla y corta canal donde apenas habrá que usar las manos. Alcanzamos El Portillo que da acceso al interior del castillo: una hondonada herbosa con caída hacia el oeste rodeada de crestas rocosas al modo de almenas. La marcada senda avanza hacia el este y deja a la derecha los crestones rocosos meridionales.

En la canal final de acceso al castillo la inclinación aumenta y hay que apoyar puntualmente las manos (sin ninguna complicación).

Vista hacia atrás desde El Portillo después de salir de la inclinada canal.

Accedemos al interior del Castillo de Acher donde predomina el verde. Sus verticales paredes hacia fuera cierran completamente el perímetro del castillo.

En el extremo final, en lugar de virar a la izquierda para alcanzar la cumbre principal, subimos de frente a la segunda cumbre más alta, el Castillo de Acher Sur con buenas vistas hacia el sur y el este. Volvemos a la senda y seguimos subiendo (N) hasta coronar las peñas más altas del Castillo de Acher. Aquí las vistas hacia el norte y el oeste son impresionantes. Dejo algunas fotos. 

Llegando a la cima del Castillo de Acher Sur vemos, abajo, el Barranco de Achert que termina a la izda en el Puerto de Achert. El pico alto es el Bisaurín. Para los demás picos ver la foto de más abajo.

Vista hacia el sureste desde la cima del Castillos de Acher Sur.

Continuación de la panorámica anterior hacia el sur.

Vista del Castillo de Acher desde la cima Sur. Bajaremos unos metros para enlazar con la marcada senda.

Mirando hacia el oeste desde el Castillo de Acher.

Vista hacia el noroeste.

Vista noreste.

Vista oriental desde la cima del Castillo de Acher.

Desandamos el camino para bajar por El Portillo a la base del castillo y continuar después por la marcada senda que va hacia el este. Casi llana y por terreno de hierba, la senda nos lleva a la Collada de lo Barcal. Mirando hacia el norte. al barranco del mismo nombre, impresiona el intenso color rojo de la gravilla que rellena casi todas las laderas del barranco; allí donde no hay hierba. Se trata de una mezcla de lutitas y areniscas ricas en óxido de hierro.

Estamos en la Collada de lo Barcal. El color rojo del terreno se debe a la presencia de óxidos de hierro de lutitas y areniscas.

Bajando por el Barranco de lo Barcal.

Bajamos por el mismo barranco (N) o ligeramente escorados al margen izquierdo por donde la bajada es más sencilla sin camino ni senda por la roja gravilla hasta caer en el fondo  del barranco donde corre un reguero. Diseminadas por la pradera verde y el barranco rojo encontramos unas peñas calizas blancas caídas seguramente de los crestones cimeros del Castillo de Acher. Paramos a comer.

Vista hacia atrás de la bajada. El color real de la pedriza se parece más al color de las fotos anteriores.

Mirando hacia la muralla oriental del Castillo de Acher.

Por aquí cruzamos el barranco de Lo Barcal.

Reanudamos la marcha y pronto la senda nos lleva a cruzar el arroyo para continuar la bajada por la margen derecha. Mientras el barranco y el reguero se encajonan, nuestra senda baja más tendida y se aleja un poco del cauce. Más adelante la senda se baja por una zona de hierba y nos lleva otra vez cerca del arroyo. Allí  encontramos el refugio forestal de la Caseta de lo Barcal. El resto de la bajada sigue en paralelo a la riega pero a cierta distancia. Poco antes de llegar al amplio valle del río Aragón Subordán que va perpendicular a nuestro camino, el terreno herboso que hemos traído da paso a una zona arbórea de espinos y hayas.

Al otro lado del barranco sigue un poco más la gravilla roja.

Vista del murallón noreste del Castillo de Acher.

Caseta de lo Barcal (refugio forestal).

Abajo vemos el fondo del valle surcado por el Aragón Subordán. Los montes que vemos al otro lado están en la frontera entre España y Francia.

Llegando al fondo del valle del Aragón Subordán en la zona de Guarrinza.

Finalmente la senda y el barrando de Lo Barcal desembocan en el valle del Aragón Subordán a la altura de la Plana lo Mallo en Guarrinza. Un camino asfaltado llega hasta aquí desde el oeste (La Mina y el Valle de Hecho) y continúa en forma de ancha pista hacia el este para, más adelante, entrar en Francia por Escalé. Justo donde termina el asfalto hay uno de los aparcamientos de Guarrinza. Como queremos evitar el asfalto, obviamos la pista y bajamos al río que vadeamos para seguir por la otra margen, la derecha.

Vadeando el Aragón Subordán para seguir la senda del GR 11.1 y evitar la pisa asfaltada del otro lado del valle.

A la derecha vemos el refugio de La Mina y al fondo el pico Mallo Acherito.

Seguimos la senda que lleva las marcas del GR-11 en dirección a La Mina (O). Según vamos caminando encontramos señalizados varios cromlech y dómenes (como el de Las Fitas). Pasamos junto al refugio de La Mina y nos desviamos a la izquierda para descruzar el río por un puente. Habría sido mejor seguir de frente por el camino porque después tenemos que cruzar un prado y subir campo a través a la carretera. Seguimos unos 3,5 km por la carretera HU-V-2131 que va paralela al río.


A la altura del Camping de Oza saco esta foto de la ladera occidental del Castillo de Acher.

Poco antes de llegar al aparcamiento de la Selva de Oza pasamos al lado de una fuente y de varios campings y merenderos. Enfrente del aparcamiento, el río se ensancha y produce algunos remansos donde se bañan los chavales del campamento Ramiro el Monje.

Lorenzo Sánchez Velázquez