jueves, 4 de junio de 2026

La Tesa y La Mesa desde Los Pontones por la Foz de la Cadillera

Salida: Los Pontones (Concejo de Lena)

Distancia: 18.0 km
Duración: 8:15 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1620 m
Altura Inicial: 590 m
Altura Máxima: 1915 m
Fecha de realización: 23/05/2026
Dificultad: media-alta
Track de la ruta



Itinerario: Los Pontones – La Mayor – La Linar – Hoz de la Cadillera – Arroyo de la Foz (cascada) – La Mata – Arista sur de La Tesa – Pico Tesa – Llana la Escrita – Cantu las Planas – Canalón de Bachalampo – Base de la Mesa – Peña la Mesa – Base de la Mesa – Las Coronas – Meruxales de Riba – El Cheu – La Mata – Foz de la Cadillera – Cascada – La Linar – La Mayor – Los Pontones.

En otro reportaje de este Blog (ver aquí) dejé descrita la subida a las peñas de La Almagrera, La Mesa y La Tesa desde el Puerto de la Cubilla. En esta ocasión vamos a subir a las dos últimos por una ruta mucho más exigente en cuanto a desnivel y distancia porque empezaremos en Los Pontones. Esto nos permitirá seguir el precioso camino que cruza la Foz de la Cadillera con su exuberante vegetación, su bosque y su cascada. 


Dejamos el coche en el aparcamiento que hay frente a la iglesia de Los Pontones al lado del Rio Huerna. Nada más cruzar el río evitamos la carretera que sube a la aldea de La Cortina y seguimos de frente por la que va a Traslacruz; una dura subida por la pista hormigonada que se retuerce ganando altura rápidamente. Al finalizar las revueltas obviamos la carretera que va al pueblo y seguimos a la derecha por otra pista hormigonada que continúa la subida. Al alcanzar los prados y cabañas de la Mayor la pendiente suaviza bastante y desaparece el hormigón.

Después de una dura subida por una pista de hormigón, el camino ancho llanea cuando pasa sobre la aldea de Traslacruz.

Prados y cabañas en La Mayor. Al fondo vemos la Sierra Negra.

Todo el camino tiene buena traza y va a la sombra de un hermoso bosque hasta alcanzar las praderas de altura al salir de la foz. De momento el camino ancho sigue en suave ascensión dejando algunos prados a ambos lados e inmerso en un bosque después. El cómodo camino supera un crestón y baja unos metros hasta alcanzar los amplios prados con cabañas de La Linar. Abandonamos el camino principal y cogemos otro a la derecha, también ancho, que enseguida parece bifurcarse. Seguimos de frente por el que parece meterse en una cabaña, que finalmente la rodea y sigue unos metros más por el bosque.

Pasado un crestón rocoso accedemos a los prados y cabañas de La Linar. Arriba vemos los picachos de Las Tarrientas.

Cabaña en La Linar.

El camino transcurre bajo el dosel de una hermosa arboleda.

El camino llega ante un prado que también rodea y, cuando parece que empieza a descender, veremos unos hitos que nos llevarán por una senda a la derecha. Enseguida cruza en ascenso una campera y se sumerge, al otro lado, en el bosque. El buen camino gana entidad y se encuentra en perfecto uso. Las rampas y quiebros se suceden, pero el camino, envuelto en un magnífico hayedo, es precioso. Se retuerce en las empinadas laderas y baja unos metros para cruzar el Arroyo de la Foz que en este punto forma preciosas cascadas. Estamos en lo más angosto de la Foz de la Cadillera.

Desde uno de los pocos claros que deja el bosque vemos las peñas cimeras de La Tesa.

El camino con buena traza va bajo un frondoso bosque.

Otra imagen del precioso camino.

Y otra más.

El Arroyo de la Foz forma una preciosa cascada en el punto en el que lo cruzamos.

Continuamos la progresión por la margen derecha del arroyo pegados a verticales paredes o a laderas muy inclinadas donde las hayas medran de manera casi inverosímil. Más arriba, tras un corto tramo tallado en la roca, salimos del bosque y del desfiladero. Extensas praderas se extienden hacia el oeste cubriendo el fondo del valle y sus laderas. Enseguida llegamos a las dos cabañas que forman La Mata.

En algunas zonas conserva tramos empedrados.

Cerca de la salida a la campera vemos el extremo oriental de la larga arista de La Tesa.

Salimos a las camperas de los Puertos de la Ballota y miramos hacia el crestón oriental de La Tesa.

Cabañas en La Mata. Aquí cruzaremos el arroyuelo y subiremos directos hacia el roquedo.

Podríamos dar un amplio rodeo para subir a La Tesa por las cabañas de Las Coronas, pero queremos probar la subida directa por la arista sureste. Para ello bajamos a las cabañas de La Mata y cruzamos el arroyo. Con la vista puesta en una peña con una gran oquedad o cueva, emprendemos una dura subida por el pastizal parcialmente invadido por el piorno. Para hacer más suave la remontada habría sido mejor subir un poco más arriba por el valle hasta casi llegar a las cabañas de El Cheu y coger una senda que sube al bies.

Desde la misma posición que en la foto anterior miramos en la dirección de la marcha. Es mejor remontar por encima de la cascada que se ve y casi llegar a las cabañas de El Chéu para desde allí iniciar el ascenso a la arista de La Tesa.

Bastante arriba damos con la senda que va hacia el otro lado de la peña; es posible que se suba mejor sobrepasándola y dejándola después a la izquierda. Nosotros dejamos la cueva y la peña a la derecha y subimos por un estrecho y empinado canalillo donde hay una sendilla de animales. Viramos después a la derecha por una ladera muy empinada y nos situamos en un tramo más amable que nos permite subir con facilidad aprovechando ocasionales sendas de animales.

Subimos directos hacia el peña que vemos en el centro. Se aprecia una cueva en su base.

Llegando a la peña. Hay una senda que parece rodearla por la derecha. Nosotros lo hicimos por la izquierda; es más directa.

Mientras subimos miramos a la izquierda. Vemos La Almagrera y La Mesa.

Ya estamos junto a la peña y su cueva. El rodeo por la izquierda es muy inclinado y por ahí subimos.

Más arriba alcanzamos la arista rocosa donde un cierre impide el paso de animales. Dejando el cierre y la arista a la derecha vamos subiendo hasta donde la rocosa ladera presenta una gran inclinación. Subimos a la propia arista y por ella, cómodamente, alcanzamos la cumbre del Pico Tesa. Con su vértice geodésico y su viejo buzón de montaña, ofrece unas magníficas vistas de las Ubiñas y del entorno Cantábrico.

El rodeo de la peña da acceso a esta zona. Tenemos que subir hasta la franja de hierba que vemos arriba a la izquierda para rodear todo este crestón.

Llegando a la franja de hierba (a la izda). La foto no refleja la fuerte inclinación de la ladera.

Hay una muria para evitar que el ganado pase al otro lado que cae vertical.
Alcanzada la arista de La Tesa, el tramo final es de fácil caminar.


Cima de La Tesa. Vemos La Almagrera y La Mesa.

Ubiña Pequeña, Peña Ubiña, Fontanes, Fariñentu, etc desde La Tesa.

Continuación de la panorámica anterior: Fariñentu, Siegalavá y Tapinón. En el valle vemos las aldeas de Riospaso y La Cruz.

Habíamos pensado terminar aquí la subida y emprender el regreso. Pero vamos bien de tiempo y la temperatura es muy agradable; decidimos extender la ruta hasta La Mesa. Bajamos unos metros por la ladera sur de La Tesa y, siguiendo una marcada senda, subimos al cercano montículo de 1865 m de cota. Después bajamos por su arista oriental hasta caer en Llana la Escrita que separa esta colina del Cantu las Planas (que el IGN llama Maruxal). Otro fácil descenso hasta el collado situado a 1778 m y el faldeo por el sur del Pico Vachalampo nos lleva al Canalón de Vachalampo a los pies del Pico la Mesa.

Desde el montículo situado a 1865 m echamos la vista atrás sobre La Tesa.

Hacia adelante vemos La Almagrera, La Mesa y el Peñón de Vachalampo.

La Mesa está a la izda y a la dcha el Peñón de Vachalampo.

Siguiendo una marcada senda, rodeamos en ascenso las peñas orientales de La Mesa hasta su mitad donde se encuentra el arranque de la ruta normal de subida. Está marcada con grandes flechas azules para facilitar su ascenso y hay que subirla con precaución echando la mano a la roca cuando es necesario; siempre hay buenos agarres. Son casi 100 metros de desnivel los que hay que superar. Dejamos las mochilas en la base y comenzamos la remontada que va pasando de terraza en terraza. En un punto intermedio nos parece más factible subir más a la izquierda que por donde nos marca la flecha. En la zona alta hay una vira de unos tres metros algo expuesta que se supera con facilidad y el tramo final es más sencillo. Arriba hay una ancha planicie que su puede recorrer para tener mejores vistas hacia uno u otro lado. Hacemos un montón de fotos en todas las direcciones y bajamos de la peña con cuidado. Paramos a comer en su base.


Por aquí se sube a La Mesa. Abajo vemos la flecha donde se inicia la subida.

Cima de La Mesa, ancha y de fácil caminar.

La Tesa vista desde desde el extremo oriental de La Mesa. La pista finaliza en las cabañas de Las Coronas. Abajo, en los Puertos de la Ballota, están las majadas de Meruxel y El Chéu.

Desde La Mesa miramos a los Puertos de Pinos con la gran peña de El Cirbanal al fondo.

La Almagrera desde el extremo suroeste de La Mesa.

Reanudamos la marcha desandando la senda hasta el Canalón de Vachalampo donde la abandonamos. Seguimos monte abajo por la empinada pradera hasta caer en la pista muy cerca de las cabañas de Las Coronas. Hay fuente de abundante y buena agua.

Bajando a los Puertos de la Ballota desde la ladera de La Mesa.

Llegando a Las Coronas.

Continuamos el descenso (SE) por un camino que pronto nos lleva a las cabañas de Meruxales. Manteniendo la dirección bajamos por la pradera hasta dar con el fondo del valle en las cabañas de El Chéu por donde pasa el Arroyo de la Foz. Dos senda van a uno y otro lado del arroyo; nosotros seguimos (E) por la margen derecha hasta las cabañas de La Mata donde completamos el circuito.

Cabañas en Meruxales.

Llegando a El Chéu.

Dos de las cabañas de El Chéu.

Volvemos a ver el peñón que nos sirvió de referencia en la subida a La Tesa. Ahora apreciamos mejor la senda que sube al bies desde el fondo del valle hasta casi alcanzar el peñón.

Nos queda una larga caminata de unos 5 kilómetros en los que tenemos que descender unos 800 metros para regresar a Los Pontones. Eso sí, disfrutaremos de la sombra de un magnífico bosque y de una preciosa cascada de abundante agua tras las últimas lluvias y nieves. Aprovecharemos para hacer fotos.

Lorenzo Sánchez Velázquez




martes, 26 de mayo de 2026

Peña Mala, Pico Churros y Pico la Legua. Circular desde Abelgas de Luna

Salida: Abelgas de Luna (Municipio de Sena de Luna)

Distancia: 19.5 km
Duración: 7:15 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 960 m
Altura Inicial: 1280 m
Altura Máxima: 1989 m
Fecha de realización: 16/05/2026
Dificultad: media
Track de la ruta



Itinerario: Abelgas de Luna – Arroyo de Piedrafita – Valle de Piedrafita – Chozas – Las Forcadas – Collado Terreros – Peña Mala – Collado Terreros – Pico Churros – Collado (1914 m) – Pico la Legua – Collado (1945 m) – Arroyo de las Olleras – Braña de las Vacas – Valle de Valverde – Arroyo de Valverde – La Silla – Abelgas de Luna.

La Sierra de Villabandín, cuyo punto culminante es el Alto de la Cañada con 2157 m de altitud, se extiende de oeste a este desde el Puerto de la Magdalena hasta el embalse de Barrios de Luna entre las comarcas naturales de La Omaña, al sur, y Babia y Luna al norte. En otras ocasiones subimos a sus picos más señeros (Valgrán, Alto de la Cañada, Penouta) y hace unas semanas recorrimos su extremo oriental (Cáscaros, Las Pajarinas y Peña Mala). Pero nos quedó pendiente la zona comprendida entre Peña Mala, los Churros y La Legua y decidimos alcanzar estas cimas desde la ladera opuesta. Si entonces subimos desde Rabanal de Luna, al norte, ahora lo haremos desde Abelgas de Luna al sur del cordal.


Dejamos el coche en Albelgas de Luna al lado de la moderna iglesia de San Pelayo y comenzamos la caminata desandando unos metros por la carretera hasta la desembocadura del Arroyo de Piedrafita al lado de lo fue un molino. Dejando el asfalto, cogemos el ancho camino que recorre el Valle de Piedrafita. Entre robles, escobas en flor y brezos que han ido colonizando lo que debieron ser prados hace muchos años, el estrecho valle se orienta al noroeste y los canchales de cuarcita afloran a media ladera. En el fondo del valle el arroyo, crecido después de las lluvias y nieves del día anterior, rumorea invisible oculto por una densa vegetación de ribera.

Arroyo de Piedrafita y antiguo molino. El camino sale a la derecha.

El camino sube por la margen izquierda del Valle de Piedrafita.

Cerca de la cabecera del valle el camino ancho finaliza después de cruzar el arroyo. Una amplia pradera se extiende al sureste hasta el collado que separa este valle del de Valverde; estamos en la Braña de Chozas. Hay un refugio y varios prados con cercado de piedra. Queremos alcanzar lo alto de la sierra en el Collado Terreros donde finaliza el valle, pero el fondo del valle de la más zona alta se ve muy cerrado por las escobas y los brezos. Subiremos por el hombro que cierra el valle por el sur, Las Forcadas.

Refugio en la Braña de Chozas. Hay que cruzar un tramo corto del denso escobar que vemos a la izquierda de la foto para subir a Las Forcadas.

Llegando al lomo de Las Forcadas echamos la vista atrás sobre el Valle de Piedrafita y la Braña de Chozas cuyo refugio apenas se aprecia por la distancia. Para cruzar el escobar lo mejor es subir frente al prado situado a la derecha.

Pasado el refugio, a la altura de la muria del último prado comenzamos la ascensión. El primer tramo está bastante cerrado por las escobas, pero una vez superamos estos primeros metros encontramos franjas de hierba que nos permiten subir fácilmente a la cumbrera. Por arriba se camina bien entre las escobas de bajo porte (NO) siguiendo una sendilla que poco a poco nos van llevando hacia el Pico Churros. Al otro lado del valle la sierra se extiende por Peña Mala, Las Pajarinas y Los Cáscaros. Pero si miramos al sur y al oeste nos encontraremos con el amplio valle de Valverde (por donde regresaremos) cerrado al otro lado por las moles calizas del Pico Corralines y la alargada arista de Fidelagua.

Desde Las Forcadas vemos la cabecera del Valle de Piedrafita y arriba Peña Mala. A la izda de la foto está el Collado Terreros hacia donde nos dirigimos.

Por encima de la arista que une Peña Mala con el Pico Cáscaros vemos La Ubiñas entre nubes.

Al otro lado (sur), el Valle de Valverde está cerrado al otro lado por Peña Correa, Los Corralines y la arista de Fidelagua.

Cabecera del Valle de Valverde desde el lomo que lo separa del de Piedrafita.

Siguiendo por ese lomo, a la izda vemos el Pico Penouta y a la dcha Los Churros.

Continuación de la vista anterior: Collado Terreros y Peña Mala.

Poco antes de alcanzar la cima del Pico Churros viramos al norte para bajar unos metros hasta el Collado Terreros que separa esta cumbre el Peña Mala. En el collado aún queda alguna zona de hierba. La subida a Peña Mala no tiene senda ni hay hitos pero la maleza no es excesiva y se camina bien. La cumbre está cubierta por un gran canchal de cuarcitas que encontramos parcialmente nevado y donde tenemos que ir con cuidado. La nieve recién caída rellana los huecos entre las piedras y éstas cuando están húmedas resbalan. Alcanzamos la cima que nos ofrece unas visas preciosas en todas las direcciones, pues los picos de las Ubiñas y del resto de la cordillera están cubiertos de una fina capa de nieve. Dejo algunas fotos.

Vista hacia el este desde Peña Mala.

Vista hacia el oeste desde Peña Mala, por donde hemos subido.

Continuación de la vista anterior por la Sierra de Villabandín.

Sigue la panorámica anterior hacia el suroeste: Pico Churros, Valle de Valverde, Peña Piquera, Peña Correa y arista de Corralines.

Desandamos el camino hasta el collado Terreros y subimos por la ladera noreste del Pico Churros evitando las matas de escobas. En la alomada cima sólo hay un hito y escobas pero no un  canchal similar al de Peña Mala. Las vistas hacia la cordillera cantábrica son las mismas pero hacia el oeste destaca la cercana mole del Penouta que cierra este horizonte. Al sur está el valle de Valverde y la gran cuerda que lo cierra por ese lado y al que aludimos más arriba. Las vistas hacia el norte están algo cerradas por las nubes. Más tarde al llegar al Pico la Legua se despejará.

De regreso al Collado Terreros comenzamos la subida al Pico Churros.

Cerca de la cima del Pico Churros echamos la vista atrás hacia Peña Mala.

Vista este desde Peña Mala. Por encima del hito está el Pico Cáscaros y a su derecha, en el mismo cordal, Las Pajarinas.

Continuación de la panorámica anterior hacia el noreste.

Ahora enfocamos hacia el Montihuero, al norte.
Ahora miramos al noroeste.


La Sierra de Villabandín se extiende al oeste. En el centro el Pico Penouta y por delante, más pequeño. el Pico la Legua.

Otra vez el magnífico Valle de Valverde, la Peña Piquera, Formigones y Peña Correa.

Seguimos la ruta bajando por las calveras que dejan las escobas hasta un collado situado en la cota de los 1914 m. De ahí sale una sendilla que baja por la ladera norte hacia el valle de Villasecino. Continuamos por otra que sigue la cuerda montañosa y que nos permite alcanzar la cima del cercano Pico la Legua sin nada relevante que destacar en su cima. La vista hacia el norte se despeja y podemos apreciar Las Ubiñas. Unos metros más adelante encontramos un canchal en cuya cima, algo más baja que la principal, hay un gran hito de piedras; ahí paramos a comer.

Al llegar a Peña Legua las nubes ascienden y tenemos una vista nítida de Las Ubiñas.

También de zona del Morronegro que está al norte.

Completamos este recorrido hacia norte con la zona de Peña Orniz.

Pasado el canchal seguimos por la cumbrera superando unos peñascos hasta caer en el collado (1945 m) situado en la base del Pico Penouta. Desde ahí también sale una senda hacia el norte que baja al Valle de Villasecino. Cogemos otra senda que baja al bies por la ladera opuesta, la sur. Superado el escobar nos deja en una amplia pradera donde nace el Arroyo de las Olleras. La senda vira en descenso a la izquierda para alcanzar una fuente y alargado pilón ganadero.

Llegando al collado que separa el Pico la Legua con el Penouta. Hay una senda que baja a la derecha hacia Villasecino y otro a la izquerda hacia el Valle de Valverde. Bajaremos por esta última.

La senda faldea en descenso bajo el collado para dirigirse a la zona de hierba que vemos abajo, en la parte central de la foto.

Un camino ancho baja en paralelo al arroyo y deja al otro lado la Braña de las Vacas con una cabaña sin tejado y una gran nave ganadera. Más abajo el camino rodea un gran prado y baja al fondo del valle donde cruza el arroyo. No hay puente y el arroyo viene crecido después de las lluvias y nieves del día anterior, pero lo cruzamos sin problemas. Unos metros más adelante el camino desemboca con el principal que, desde Abelgas, recorre todo el valle hasta su cabecera.

Pasamos al lado de la Braña de las Vacas. Al fondo Peña Piquera.

Vista hacia arriba del Valle de Valverde.

De nuevo vista hacia atrás del Valle de Valverde con el Pico Penouta a la derecha.

Otra imagen del Valle de Valverde y el Penouta.

El primer cruce del Arroyo de Valverde no tiene puente.

Prados en La Silla cerca de Abelgas de Luna.

En sentido contrario, seguimos por la margen derecha en paralelo a las Peñas Fidelagua para descruzar el arroyo más adelante por un puente peatonal de hormigón. Definitivamente por la margen izquierda, pasamos por los parajes de Lutero, La Silla y Los Cerezales para regresar a Abelgas de Luna donde entramos por el barrio occidental donde se encuentra la Ermita de los Pastores. Un poco más abajo, frente a la Iglesia de San Pelayo, tenemos aparcado el coche.

Lorenzo Sánchez Velázquez