martes, 7 de abril de 2026

Cascorbal y Airúa Naval. Circular desde Aciera

Salida: Aciera (Concejo de Quirós)

Distancia: 15.2 km
Duración: 7:30 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1240 m
Altura Inicial: 400 m
Altura Máxima: 1413 m
Fecha de realización: 31/01/2026
Dificultad: alta
Track de la ruta




Itinerario: Aciera – Pirueñu – Pandiello – Collada de Aciera – Mina abandonada de La Carolina – Pico Cascorbal – Collado Meanes – Mortera de Arriba – La Airúa Naval – Les Piedres – Paraxina – Brañas la Llinariega – Canaminón – Arroyo Agüeras de Remedina – Peña de Casavalles – Tene – Aciera. 


Aparcamos a la entrada de la aldea quirosana de Aciera con la intención de alcanzar la Airúa Naval, cumbre cimera de la Sierra de Tene, después de atravesar la peña caliza del Pico Coscorbal.  Dejando a la derecha la carretera que sube a Tene, comenzamos a caminar (NO) por el antiguo camino que subía a la Collada de Aciera. Al principio va encajonado en una riega entre prados y poco a poco va virando al oeste hasta casi llegar al barrio de Pirueñu. Unos metros antes, en una arboleda, enlazamos con el que viene de sus casas. Más marcado que el anterior, sube (N) entre dos grandes prados y, una vez superados, se adentra en una zona agreste donde abunda el matorral en sus márgenes. Salimos a la zona de prados de Pandiello, cada uno con su cabaña; unas arregladas y otras en ruina. Hasta aquí se llega fácilmente con vehículo motorizado desde el cercano collado de Aciera. Seguimos la pista rodada y enseguida nos encontramos en la gran campera del citado collado.

Cerca de Pirueñu. Por detrás vemos la Sierra de Caranga.

El camino va entre avellanos que separan prados.

Pico Cascorbal desde la Collada de Aciera.

A la izquierda hemos ido dejando atrás la escarpada Sierra de Caranga y ahora, a la derecha, vemos el gran peñasco del Pico Cascorbal. De frente sigue la pista que baja a Villamejín pero la obviamos. Un camino sube por la campera hacia el pico (E); lo seguimos. Tras un par de revueltas encontramos un desvío a la derecha que va hacia el cercano socavón minero; lo evitamos y seguimos de frente. Más arriba, el camino de buena traza pero hoy abandonado tras el cierra de la mina, da un giro brusco a la derecha (S) y finaliza. Una sendilla poco definida le da continuación y nos sitúa en una amplia y empinada canal (E) por la que sube zigzagueando. Es el tramo más empinado de toda la ruta pero como la maleza que lo cubría se ha quemado recientemente se pasa bastante bien.

Después de una empinada canal accedemos a esta repisa donde se encuentran algunas bocaminas.

Alcanzamos una gran terraza donde encontramos las bocaminas de la Mina la Carolina donde se beneficiaba fluorita y calcita. Del primer mineral no encontramos ninguna muestra pero calcita blanca en forma de paralelepípedo oblicuo hay por todos lados. Saliendo de la amplia terraza por el otro lado, la senda gana entidad y va armada con grandes piedras laterales. El camino  (S) avanza casi llano hasta dar con la arista sur de la montaña. Remontarla no ofrece ninguna complicación y con facilidad alcanzamos la cima del Pico Cascorbal.

De la repisa nos saca este buen camino que lleva a la arista o ladera sudel Cascorbal.

Otra imagen del camino. Como se ve la ladera ha sido arrasada por un incendio reciente.

El camino sale a la ladera sur del Cascorbal por donde se sube sin problema.

En la cima del Cascorbal. Vemos la Sierra de Tene cubierta por una fina capa de nieve reciente. El camino por el que subiremos se dibuja claro en diagonal.

Buenas vistas sobre todo hacia la Sierra de Caranga al oeste y hacia el este donde la Sierra de Tene (nuestro próximo objetivo) cierra el horizonte. Dejo alguna foto.

A nuestra espalda, abajo, el Collado de Aciera y por detrás la abrupta Sierra de Caranga.

Otra imagen de la Sierra de Tene con el camino dibujado en la diagonal.

Por encima de la alargada arista sur de la Sierra de Tene sobresalen algunas cumbres de la Sierra del Aramo: Pelitrón, Champazas y Peña de Alba.

La bajada por la arista oriental es más escabrosa y afilada. Es una arista caliza con abundante vegetación rastrera y la bajamos con cuidado sobre todo en el inclinado tramo final donde tenemos que apoyar las manos en algún paso.

Bajando por la afilada arista oriental del Cascorbal echamos la vista atrás. No es fácil de caminar.

Hay que bajar con cuidado. En la parte superior de la foto se ve el Collado Meanes.

Vista hacia atrás de la abrupta arista desde el Collado Meanes.

Una vez dejado atrás el roquedo calizo del Cascorbal, alcanzamos los amplios pastos del Collado Meanes. Un camino ancho llega aquí desde Tene, aldea situada al sur. Pero nuestro camino va en sentido contrario (N) en forma de senda que sube por el pastizal que poco a poco se va perdiendo en beneficio del matorral que baja de la sierra de Tene.

Esta foto es de 2023. Muestra la gran pradera que sube desde el Collado Meanes por la zona inferior de la ladera occidental de la Sierra de Tene.

Subiendo por la ladera de la sierra echamos la vista atrás: el Collado Meanes queda abajo a la izda mientras que el Pico Cascorbal ocupa casi toda la foto.

Subiendo por el camino el espesor de la nieve reciente aumenta.

Mientras subimos, los amplios pastos que sustentan una abundante cabaña ganadera van quedando a la izquierda. Alcanzado el extremo septentrional de la sierra, el camino da un giro brusco a la derecha (de frente la ladera, repleta de un extenso hayedo, es muy inclinada) para llegar a lo que fue la Mortera de Arriba hoy inexistente. Unos metros antes, cuando se adentra en el bosque, abandonamos el camino y seguimos (S) una sendilla entre cotoyas que deja a la izquierda una vaguada de hierba. Buscando los mejores pasos entre la maleza y las espineras vamos subiendo mientras a la derecha el farallón rocoso cae sobre el valle por el que hemos subido. Más arriba la senda se adentra en una zona de hierbas altas y cotoyas donde se pierde. Debemos superar un pequeño crestón calizo que tenemos a la izquierda y lo hacemos por una entalladura accediendo a una zona con menos maleza y más fácil de caminar.

Llegando a estos avellanos, el camino dará enseguida un giro a la derecha para ir a la Mortera de Arriba. En ese momento lo abandonaremos para subir directos a lo más alto de la sierra.


Llegando a la cumbre cimera de la Sierra de Tene: el pico Airúa Naval.

Llegamos a una pared de piedra con alambre de espino que hay que cruzar para alcanzar una zona de hierba y terminar por ella la ascensión a lo más alto de la Sierra de Tene, el Pico Airúa Naval. Magníficas vistas donde destacan por su cercanía las sierras de Caranga al oeste y la del Aramo al este.

Panorámica de la Sierra del Aramo desde la Airúa Naval. De izda a dcha vemos los picos Gamonal, Moncuevu (en el centro), Gamoniteiru, Champaza, Pelitrón y Peña de Alba entre otros.

La ladera oriental de la Sierra de Tene está formada por tres alargadas franjas de caliza dirigidas en la dirección sur-norte separadas por dos franjas más estrechas de hierba. Los hitos nos ayudan a bajar por el pedregoso primer tramo de caliza, después atravesamos en llano los pastos bajeros del primer tramo intermedio y por una amplia y fácil canal bajamos a la segunda campera donde pastan varios caballos. El tercer y último tramo de caliza está etiquetado en los mapas como Les Piedres y por él baja una marcada senda que se escora al sur antes de completar el descenso. En este último tramo el paso de animales y personas ha descarnado la senda que presenta tramos inclinados de resbaladiza arcilla cuando está mojada.

 Manada de caballos en la primera franja de hierba (esta foto y las cinco siguientes son del 2023).

Un poco más abajo vemos algunas vacas pastando.

Vista hacia atrás de esa franja de hierba con el pico Airúa Naval detrás 

Llegando a la segunda franja de hierba en la ladera oriental de la Sierra de Tene. Más abajo vemos el collado Pando de la Mortera que separa la Sierra de Tene de la del Aramo.

Estamos en el borde de la segunda franja herbosa. Al fondo el Aramo.

Bajando el último tramo de la sierra. 

La senda conduce a una portilla de madera que evita el paso del ganado. La cruzamos, seguimos en llano por terreno rocoso pegados a un avellanar al que terminamos saliendo. Antes de alcanzar el cercano collado de Pando de la Mortera, viramos casi 180º para seguir el descenso (S) por una empinada campera. La senda, menos marcada, baja por esa campera sin adentrarse en el bosque hasta llegar a los prados de Paraxina. Tras cruzar una portilla con bastante barro salimos a la pista que viene de Bermiego y que termina precisamente aquí.

Después de atravesar la portilla, la senda nos lleva al borde de un pequeño bosquete hasta el collado Pando de la Mortera que vemos en el centro de la foto.

El camino ancho da una amplia revuelta para rodear el Arroyo Agüeras de Remedina y se orienta al sur pasando por las amplias Brañas la Llinariega con abundantes prados y cabañas. Tras un corto repecho nos sitúa en Canaminón. Antes de emprender el descenso hacia Bermiego, abandonamos el buen camino y seguimos por otro a la derecha (SO) algo perdido entre dos prados que pronto se convierte en senda al entrar en un robledal. La senda, que fue buen camino, en algunos tramos parece perderse, pero manteniendo la dirección se reencuentra y en el tramo final, cerca del Arroyo Agüeras de Remedina, conserva su antigua entidad.

Grupo de cabañas en La Llinariega.

Bajando por la pista que sube desde Bermiego a La Llinariega. 

Camino casi abandonado que baja al Arroyo Agüeras de Remedina.

Cerca del arroyo el camino se conserva algo mejor.

Cruzamos el arroyo y en la otra ladera, la de la Sierra de Tene, la vegetación cambia radicalmente. Si hemos bajado por un bosque húmedo donde predominaban los robles, ahora la ladera caliza orientada al sur, está cubierta por un magnífico encinar. La marcada senda, armada en varios tramos, llanea entre las encinas y rodea el crestón meridional de la Sierra de Tene, mientras que, muy abajo, el arroyo se precipita en un profundo y estrecho desfiladero.

Estamos en la ladera sureste de la Sierra de Tene. La caliza y el encinar rellenan la ladera.

Nube lenticular sobre Peña Rueda. Al derecha vemos la zona del Ranchón y a la izda el pico más meridional de la Sierra del Aramo, la Peña de Alba.

El camino limpio, armado y con buena traza rodea a media altura el espolón sur de la Sierra de Tene; vista hacia atrás.

En este punto el camino vira al norte para completar el rodeo. Vemos al fondo el Pico Mayor de la Sierra del Gorrión y a la izda un tramo de la Sierra de Sobia.

Otra vista hacia atrás del precioso camino.

Completado el rodeo de la sierra, el camino se orienta al norte y en un punto se bifurca. Una senda menos marcada baja fuertemente a la izquierda y va directa a Tene; la otra, por la que seguimos, continúa de frente. En llano, por encima de unos prados, da un amplio rodeo para caer finalmente en una pista que viene del Collado Meanes por donde pasamos por la mañana. La pista apenas la pisamos porque para llegar a Tene da un rodeo muy amplio. El antiguo camino nos parece mejor opción; baja recto y empedrado (S) y enseguida nos deja en la aldea.

Al poco de rodear la peña damos vista a la aldea de Tene y a la Sierra de Caranga.

Vista de Tene desde el camino.

Bajando por Tene. El Pico Mayor de la Sierra del Gorrión se ve por encima de la casa.

Campanario de la Iglesia de San Lorenzo en Tene.

Cruzamos Tene y, nada más salir a la carretera, encontramos el antiguo lavadero restaurado. Un par de kilómetros por la Carretera QU-7 nos devuelve a Aciera completando así el circuito. 

Lorenzo Sánchez Velázquez


miércoles, 1 de abril de 2026

Pico Montihuero. Circular desde La Riera de Babia

Salida: La Laguna (La Riera de Babia)

Distancia: 16.1 km
Duración: 6:15 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1100 m
Altura Inicial: 1245 m
Altura Máxima: 2180 m
Fecha de realización: 25/03/2026
Dificultad: media-alta
Track de la ruta



Itinerario: La Laguna – Cerecina – La Riera de Babia – El Garabueto – La Pandiecha – Valle de Fonfría – Majada Fonfría – Collado las Salinas – Los Eros –  Pico Montihuero – Los Eros – Collado las Salinas – Pico el Rastrillo – Arista sur de El Rastrillo – Villargüey – Camino de la Fonfría – Arroyo de Corralines – La Riera de Babia – Cerecina – La Laguna.

La última ruta invernal de la temporada del GM Ensidesa de Gijón nos trajo a La Babia. La idea inicial era subir al Montihuero desde Torre de Babia por la canal norte y recorrer después la Peña Redonda y el Pico la Crespa. Como nos pareció demasiado exigente para el tiempo de que disponíamos y la nieve en la canal debería estar dura tras la helada de la noche anterior, algunos decidimos subir al pico por la cara sur casi limpia de nieve.


Bajamos del autobús en La Laguna, establecimiento comercial y restaurante situado en el desvío de la C-623 hacia La Riera y Torre de Babia. Comenzamos a caminar subiendo por la carretera hacia La Riera. Pronto dejamos atrás la granja, cabañas y prados de Cerecina llegando a la aldea tras un corto paseo. Por la calle que deja a la derecha las casas y a la izquierda los prados, nos encaminamos hacia una pista que nada más comenzar da un quiebro a la izquierda mientras cruza el Arroyo de la Fonfría. Remonta después virando a la derecha y ganando altura de forma sostenible. Alcanzamos el paraje de El Garabueto que ofrece buenas vistas sobre la aldea. Más directo es el camino que sale de La Riera por la Iglesia de San Esteban y que utilizaremos en la bajada.

Cruzamos La Riera dejando a la izda los prados.

Desde la zona de El Garabueto tenemos estas vistas de La Riera de Babia.

Más arriba (N) alcanzamos los prados de La Pandiecha desde donde tenemos las primeras vistas generales del valle y circo glaciar de Fonfría rodeado de verticales peñas. Descubriremos varias morrenas deterioradas por el transcurso del tiempo, pero la más cercana al circo se conserva casi intacta siendo una muestra perfecta para su estudio.

Al fondo a la izda vemos Peña Crespa y a la derecha la afilada Peña Valgueiro. Por delante, en el valle, se aprecian tres morrenas glaciares. Las dos más cercanas, a la izda de la foto, están muy deterioradas, mientras que la tercera, que prácticamente cierra el valle, se conserva casi intacta.

El valle, transformado en hermosa pradera, sirve de asiento a una abundante cabaña ganadera caballar , también de vacuno y ovino. Parece ser que el nombre Montihuero deriva de las manadas de yeguas que se crían por estos lares. Es más, a mediados de octubre, he vista bajar hacia el pueblo una manada de unas 40 magníficas yeguas. Al llegar a la majada Fonfría encontramos una cerca de buena hechura utilizada seguramente para desparasitar y vacunar a los animales.

Valle de la Fonfría. Su origen glaciar es evidente. Al fondo se encuentra la Majada del mismo nombre. En la cuerda caliza que lo cierra vemos a la derecha la Peña Valgueiro y los contrafuertes calizos de Peña Redonda.

Llegados al final del valle, cruzamos el arroyo superando después un primer nevero. Continuamos la remontada por donde vemos más limpia la ladera oriental hasta toparnos con otro nevero que cruzamos con cuidado pues la nieve está algo dura. El tramo final hasta el Collado las Salinas estaba limpio. Parada de agrupamiento y para reponer fuerzas.

El camino ancho sube por la margen derecha del valle y termina en esta zona. Una senda le da continuación y cruza el arroyo para subir por la otra ladera (la que vemos a la derecha en la foto). Por ahí remontaremos duramente cruzando algunos neveros hasta alcanzar el Collado las Salinas (que no vemos). El pico que se ve al fondo a la derecha es el Montihuero.

Cruzando uno de los neveros antes del Collado las Salinas.

Llegando al Collado las Salinas.

La cara sur del Montihuero tiene mucha piedra suelta y es bastante inclinada. Tiramos hacia arriba siguiendo alguno de los escasos hitos hasta llegar a la  arista de Los Eros. Hay un tramo de unos 15 metros de arista aérea con buenos agarres que cruzamos con cuidado. Se puede rodear por abajo pero tiene abundante piedra suelta y es muy inclinada (por ahí bajamos pero creo que es mejor subir y bajar por la arista); es el tramo más complicado de toda la ascensión. Una vez superado, el sendero sigue con menor inclinación y ya sin peligro alguno.

Desde el Collado las Salinas vemos la panda que debemos superara por la ladera sur del Montihuero. Al llegar a lo más alto que se ve hay que hacer una sencilla trepada y pasar una corta arista aérea.





Corto tramo de trepada sencilla.

Vista atrás mientras algunos compañeros cruzan la arista de los Eros.

Aún tenemos que superar otros 150 metros para llegar a la Eras del Montihuero: extensa planicie herbosa de casi un kilómetro de longitud colgada a unos 2100 m de altura. Llegamos a un primer montículo con una pequeña cornisa de nieve blanda hacia el norte que rodeamos por la izquierda para alcanzar el montículo final coronado por un vértice geodésico, una cruz de hierro muy oxidada con los datos casi ilegibles y una placa en recuerdo a una montañera muerta en esta cumbre en el 2009. Recientemente han colocado allí una de estas feas siluetas de acero inoxidable que hemos encontrado también en otras cumbres de la zona.

Llegando a las Erías del Montihuero (vista hacia atrás). 


En la primera cumbre. Cerca, tras los neveros, vemos la cima del Montihuero. 

Las vistas comprenden buena parte de las grandes montañas de Somiedo, de las Ubiñas y La Babia: Muxivén y Cornón al oeste y a lo lejos; más cerca, en esa misma dirección están La Crespa, Peña Redonda, Salgueiro, Los Años, Punta la Sierra y Peña Chana, que hace honor a su nombre, coronada como está por una planicie herbosa. Se ven también Peña Salgada, Pico Alto y la Gúa. La otra Peña Chana, la de Somiedo, da paso a los Albos que emergen por detrás de Peña y Torre Orniz. Por delante está el nacimiento del río Sil. Siguen Peña Calabazosa, algo más cerca, La Cervata, Congosto y Morronegro. Al fondo el Práu, los Fontanes y las dos Ubiñas. Dejo algunas fotos.

De dcha a izda: Entre las subes está el Morronegro, le siguen Solarco, Congosto y Calabazosa a la vista. Del gran macizo hacia la izda vemos por delante La Cervata; por detrás entre las nubes está Peña Orniz.

En el medio vemos el pico Cuetalbo en cuya base está el nacimiento del Río Sil; justo detrás del crucero de la cruz. 

Vista hacia el noroeste.

Continuación de la panorámica anterior hacia el oeste.

Vista hacia el suroeste.

Después de disfrutar un buen rato de estas espectaculares cumbres nevadas, emprendemos el regreso por el mismo camino que en la subida hasta el Collado las Salinas. Sólo hacernos una pequeña variante rodeando la afilada arista por la derecha, pero casi es peor. Como disponemos de tiempo suficiente y para variar un poco el recorrido en el regreso, subimos al cercano Pico el Rastrillo en cuya cumbre paramos a comer. Las vistas del circo glaciar rodeado de verticales cumbres nevadas (Montihuero, El Picón, Peña Redonda, Peña Valgueiro y Pico la Crespa) es espectacular.

Llegando a la arista de Los Eros decidimos rodearla por la derecha.

Vista atrás del Montihuero desde el Collado las Salinas.

Desde el Collado las Salinas nos dirigimos a la cumbre de El Rastrillo.

Bajamos por la alargada y arista sur de El Rastrillo donde una sendilla de animales nos ayuda a sortear algunas peñas y los matojos que la pueblan. Así como el macizo del Montihuero por donde hemos subido es de blanca caliza, todo El Rastrillo y su larga arista esta de roca negra, quizás algún tipo de cuarcita. Tras un largo descenso caemos en la pista del Camino de la Fonfría.

Comenzamos la bajada de El Rastrillo por su larga arista sur.

Desde la arista de El Rastrillo tenemos esta vista del arroyo que baja por el Valle de la Fonfría.

Vista atrás de la ladera sur de El Rastrillo donde finaliza su arista.

Bajando por el Camino de la Fonfría vemos estas peñas (Pico de Burón a la dcha y Pico de Villameroy a la izda) que contrastan fuertemente con la calizas blancas de las cumbres al otro lado del valle (Peña Crespa, etc).

Cerca de La Riera tenemos esta vista hacia el sur de la zona del Valgrán (Sierra de la Villabandín).

Vemos los tejados y casas de La Riera.

Iglesia de San Esteban en La Riera.

Fuente, pilón y lavadero en La Riera.

La seguimos hacia el sur. Tras una revuelta, cruzamos el Arroyo de Corralines y enseguida entramos en La Riera de Babia pasando al lado de la Iglesia de San Esteban. Siguiendo la carretera, pasamos por Cerecina y en unos minutos llegamos a La Laguna donde nos espera el autobús del GM.

Lorenzo Sánchez Velázquez