lunes, 21 de septiembre de 2026

Peña Bustil y La Polinosa. Circular desde Redipollos

Salida: Redipollos (Municipio de Puebla de Lillo)

Distancia: 18.8 km
Duración: 7:30 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1280 m
Altura Inicial: 1140 m
Altura máxima: 2159 m
Fecha de realización: 12/IX/2026
Dificultad: media
Track de la ruta



Itinerario: Redipollos – Valle de Murias – Caserío de San Pedro – Arroyo de Murias (cruce) – Reguero de Murias – Desvío ladera arriba – Fontanales – Arista del Bustil – Peña Bustil (2031 m) – Pedrero – Collado Cervunal – La Polinosa (2159 m) – Collado Valverde – Picos de Mampodre – Collada Fermosa – Valle Bustil de Pepe – Majada los Soportales – Alto de la Carrerina Blanca – Robledal los Torcedos – Fuente-pilón ganadero – Redipollos.

En febrero de 2020, como dejé constancia en otra entrada de este Blog, subimos al Bustil de Pepe en una ruta invernal con poca nieve. Esta vez quisimos repetirla en verano añadiendo la cumbre de La Polinosa, cumbre más alta y montañera. Este es el relato.


Dejamos el coche en la aldea de Redipollos situada a poco más de un kilómetro de Puebla de Lillo, capital del municipio. Siguiendo las marcas del pequeño recorrido PR-LE 29 Ruta del Mampodre, cogemos el camino ancho que avanza (E) entre los prados regados por el Arroyo Murias. Al cabo de tres kilómetros, después de pasar el Caserío de San Pedro, dejamos el camino principal para que complete su giro hacia el norte y cogemos otro hacia el sureste que nos lleva a cruzar un corto tramo del Robledal los Torcedos hasta salir de él y vadear el arroyo haciendo uso de unas piedras a modo de pontones.

Monumento al rebeco en Redipollos. Por detrás vemos la peña del Susarón.


Caserío de San Pedro (foto del invierno de 2020).

Por el robledal Los Torcedos.

Nos adentramos (SE) en otro estrecho y empinado valle recorrido por el Reguero Murias deudor del anterior. La marcada senda que poco a poco se va perdiendo entre las escobas, brezos y matojos nos lleva más arriba a cruzar el arroyo y enseguida atravesar una rudimentaria alambrada. La senda, menos marcada, se afianza en la margen derecha de la riega y, cuando el valle se abre poco antes de alcanzar el Chozo de Murias, la abandonamos para subir, monte arriba (N), sin senda ni camino pero limpio de maleza.

La senda sube por el estrecho valle de altura recorrido por el Reguero Murias.

Alcanzamos el húmedo rellano de Fontanales y seguimos más o menos por una riega evitando en lo posible el escobar que rellena la ladera. En esta zona hay sendas del ganado entre las escobas. Al alcanzar un pequeño collado ya vemos la peña del Bustil y los picos meridionales del macizo del Mampodre (Peña Brava, Pico de las Arenas y Corral de los Diablos).

Salimos al escobar donde las sendas del ganado pasan de unos claros a otros. Arriba, a la dcha, vemos la Peña Bustil y a la izda asomando La Polinosa.

Esta foto es continuación de la anterior hacia el este. Vemos el pico Mediodía y la cresta de Los Cubos, todo ello a la izda; a la derecha está el pico Azahara.

Seguimos subiendo por la alomada arista buscando los pasos entre las escobas que nos proporcionan las sendas del ganado. Precediendo a la cresta rocosa del Bustil hay otro crestón transversal que debemos superar después de pasar por un corto tramo de escobar más tupido. Superadas estas dos pequeñas dificultadas, nos acercamos al crestón calizo del Bustil. 

Estamos más cerca de la Peña Bustil (en el centro). El tramo más denso del escobar está unos metros antes de alcanzar la arista que vemos por delante de la peña.

Aunque se puede rodear por la izquierda, preferimos subir por arista rocosa. Una pequeña y sencilla trepada nos encarama en la arista. La arista es corta y ancha, y aunque tiene importantes caídas a ambos lados, no ofrece ninguna dificultad. Enseguida llegamos a la cumbre. Buenas vistas. En el reportaje de 2020 dejé buenas fotos ilustradas de los picos que se divisan desde aquí.

Peña Bustil. Su arista sur se puede rodear por la izda pero preferimos subir por ella.

Arista sur de la peña Bustil. Por detrás (parece la misma peña) está La Polinosa. 

En la cima del Bustil. La Polinosa se ve detrás.

Vista norte desde Peña Bustil.

Vista hacia el este (continuación de la anterior foto).

Después de disfrutar del formidable espectáculo, reanudamos la marcha con la vista puesta en La Polinosa el más alto de la zona cerrando el horizonte norte. Descendemos unos metros por la ladera oriental del Bustil para rodear una peña y nos situamos en el evidente collado que lo separa de La Graya al este. Un inclinado y ancho pedrero rellena la mitad de la canal pegada a La Graya. Lo atravesamos en descenso (N) buscando rodear el saliente rocoso de su extremo norte para perder abajo la menor altura posible. Vamos, que nos escoramos a la derecha. Manteniendo la dirección dejamos atrás las piedras y emprendemos una dura subida por la canal opuesta y herbosa. Tenemos que subir unos 130 metros para alcanzar el Collado Cervunal, collado que separa La Polinosa, a la izquierda, del Picon Cervunal a la derecha.

Vista hacia atrás de Peña Bustil. Para llegar aquí primero bajamos al collado herboso desde la peña y después descendemos en diagonal por el pedrero.

Estamos en Collado Cervunal mirando la inclinada ladera oriental de La Polinosa (la foto no refleja su inclinación).

En el collado nos desviamos (O) por la inicial panda de hierba hasta dar con una marcada senda que enseguida se adentra en el roquedo. Nada más desviarse a la izquierda y tocar la piedra tenemos que hacer uso ocasional de las manos por la inclinada ladera (no tiene dificultad pero hay que estar atentos). Accedemos a la pedregosa e inclinada ladera sur de la Polinosa por la que sube la senda hasta las peñas cimeras. La senda hitada sube (N) dejando las peñas a la izquierda hasta coronar la montaña en la cumbre meridional. Seguimos la arista cimera con facilidad hasta alcanzar la cima principal (2159 m) apenas señalizada con un hito y una vieja barra de metal oxidado.

Desde la ladera de subida echamos la vista atrás sobre el collado Cervunal. Hemos dejado atrás el tramo más inclinado donde es necesario apoyar las manos.

Por delante tenemos la pedregosa ladera hasta dar con la peñas que vemos.

Dejando las peñas a la izquierda la senda nos sube a la arista cimera de La Polinosa.

Estamos en la cima sur de La Polinosa y nos dirigimos a la norte que es la cumbre principal.

En la cima de La Polinosa. Al fondo vemos el Embalse del Porma.

Las vistas son portentosas y nos las perdimos en febrero del 2025 cuando subimos aquí con nieve en medio de la niebla. Dejo algunas fotos ilustrativas. Mientras disfrutamos de las hermosas panorámicas, sacamos las viandas y paramos a comer. No faltan los quesos, el embutido, la bota de vino y el café con pastas. Todo un lujo.

Mirando al oeste desde La Polinosa.

Giramos la vista al noroeste.

Seguimos virando hacia el norte.

Vista norte desde La Polinosa.

Otro giro hacia el noreste.

Continuación de la panorámica anterior virando más hacia el este.

Seguimos virando hacia el este.

Vista oriental desde la Polinosa.

Otro tramo de la vista hacia el este.

Descansados y con las fuerzas repuestas, descendemos por la pedregosa ladera occidental. Los hitos y un marcado sendero ayudan en el vertiginoso descenso. En la invernal de hace un año subimos por aquí pero la gruesa capa de nieve blanda ocultaba el camino y subimos directos haciendo peldaños en la nieve. Dejando atrás las peñas, el resto del descenso por la arista noroeste es sencillo pues la marcada senda nos lleva por los mejores pasos cuando hay que atravesar alguna pequeña y ocasional peña.

Bajando por la ladera occidental de La Polinosa miramos hacia atrás. La marcada senda se retuerce para facilitar el descenso.

Y hacia adelante. Último tramo de la zona más empinada.


Desde la larga arista de los Picos de Mampodre (según el IGN) miramos La Polinosa. Sólo vemos el tramo final del descenso a la dcha.

Seguiremos por la cumbrera que en el mapa del IGN llama Picos de Mampodre hasta llegar al más alto que está frente a la Collada Fermosa. Esta collada se ve en centro de la foto. Después bajaremos por las franjas herbosas del valle de la izda (Valle Bustil de Pepe). Al otro lado de la larga arista, a la dcha, está el Valle de Valverde que lleva a La Maraña.

Alcanzamos el Collado Valverde donde la senda se divide. A la derecha baja la que continúa por el Valle Valverde hacia la aldea de Maraña, a la izquierda la que baja directa al Valle del Bustil de Pepe que también obviamos. Continuamos de frente para alcanzar el pico más alto de esta cuerda que en los mapas llaman Picos de Mampodre. Con facilidad la alcanzamos (1894 m).

Desde el más alto de los Picos de Mampodre (IGN) miramos hacia atrás: a la izda el Pico la Cruz (el más alto del Macizo del Mampodre) y en el centro La Polinosa.

Por las franjas de hierba que hay entre las escobas bajamos de los Picos de Mampodre (SO) hasta la cercana Collada Fermosa por donde pasa una senda que viene del norte (Collado Maraña) y baja hacia el Valle del Bustil de Pepe al sur. Siguiendo esta dirección bajamos con comodidad aprovechando los espacios verdes entre las escobas y siguiendo una riega que formará más abajo el Arroyo de Murias. En un rellano herboso del valle encontramos un gran y antiguo corral ganadero con los pilotes de madera vieja sustentando el gran tejado de teja árabe. Es la Majada los Soportales, cerca hay un moderno refugio ganadero.

Majada de los Soportales.

De aquí arranca una pista que mantiene la dirección (S) dando salida al valle y al arroyo. Al salir de la parte más estrecha del valle el camino vira al oeste alejándose del arroyo. Después sube unos metros hasta el Alto de la Carrerina Blanca muy cerca de una torre de vigilancia de incendios. El camino ancho cruza ahora un pinar de repoblación y al llegar al otro lado se divide. A la izquierda sigue el principal que enlaza con el de ida cerca del Caserío de San Pedro, a la derecha va otro que sube entre más pinos. Evitamos ambos caminos y seguimos de frente entrando en un precioso robledal, el Robledal los Torcedos.

Bajando por el Robledal los Torcedos.

Poco antes de llegar a Redipollos, el camino va por una ancha franja si árboles. El robledal queda a ambos lados. En esta vista hacia atrás vemos La Polinosa a la izda y la Peña Bustil en el centro.

El camino va (O) por amplio hombro casi llano y despejado de vegetación arbórea mientras a ambos lados se extienden lenguas del gran robledal. Este camino de menor entidad desemboca en el principal (por el que subimos por la mañana) al lado de la fuente y pilón ganadero situados cerca del pueblo. Unos metros más adelante encontramos las primeras casas y las fuentes de agua fresca que nos sacian la sed de este caluroso día de verano.

Lorenzo Sánchez Velázquez


 

viernes, 11 de septiembre de 2026

Peña Forca (Achar de Forca) y Cerro Lenito. Circular desde el Parking Tacheras

Salida: Parking Tacheras (Valle de Zuriza)

Distancia: 16.5 km
Duración: 8:30 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1550 m
Altura Inicial: 1280 m
Altura Máxima: 2390 m
Fecha de realización: 03/07/2026
Dificultad: media-alta
Track de la ruta



Itinerario: Parking Tacheras – GR 11.1 Senda Pirenaica – Nave ganadera (desvío) – Paso Tacheras – Circo de Peña Forca – Collado del Rincón – Peña Forca (Achar de Forca) – Collado de Lenito – Cerro Lenito – Collado de Lenito – Tubo de Lenito – Barranco Estriviellas – GR 11.1 – Collado Estriviellas – Barranco de Mazandú – Colláu (pista) – Nave ganadera – Parking Tacheras.

La Sierra de Alano es un alargado crestón calizo situado orientado en la dirección oeste-este entre los valles de Ansó y Hecho. Se encuentra en el Parque Natural Valles Occidentales y sus cumbres más importantes son el Achar de Forca o Peña Forca (2390 m),  el Rincón de Alano (2357 m) y el Cerro Lenito (2339 m). En esta última ruta por los Pirineos subiremos la primera y la tercera de las cimas antes citadas.


Para llegar al Parking de Tacheras primero tenemos que subir el valle de Ansó hasta el camping de Zuriza donde la carretera se divide en dos. Al norte sigue la que va al refugio de Linza mientras que al oeste sale la que cruza a Navarra por el Collado de Arguibiela. Nosotros seguiremos unos tres kilómetros por una pista de tierra llana que arranca hacia el este en esta misma zona. Aparcamos en el Parking de Tacheras al lado del arroyo que baja por el Barranco de Petraficha.

Foto tomada desde el puente que cruza el arroyo que baja a Zuriza por el barranco de Petraficha. A la dcha, fuera de foto, está el aparcamiento.

Comenzamos a caminar siguiendo la pista que cruza el arroyo por un puente de hormigón. La pista sube (SE) hacia unas grandes naves ganaderas mediante grandes lazadas que una marcada senda las ataja subiendo directamente por el bosque; es el GR 11.1 Variante de la Senda Pirenaica. Cuando llegamos a la segunda y última nave ganadera hemos subido ya más de 200 metros y la pista avanza hacia el este.

La marcada senda, asiento del GR 11.1 Senda Pirenaica, ataja por el bosque. 

Saliendo del bosque vemos las peñas calizas de Los Alanos. El Paso Tacheras está en la evidente canal de la izda. La senda sube por la panda de hierba y se escora a la izda para llegar a la canal.

Resto de los Alanos hacia el este. Abajo, a la izda, se ve un trozo de la gran nave ganadera hasta donde sube la pista que hemos atajado por el GR 11.1.

En ese punto abandonamos la pista y las marcas del GR (volveremos por ella) y seguimos otra senda menos marcada que remonta duramente hacia los crestones calizos de los Alanos. Por terreno herboso al principio, la pendiente va aumentando a medida que subimos y al llegar al roquedo la senda se desvía a la izquierda para coger una evidente canal entre el Achar de Alano a la derecha y las Agujas de Alano a la izquierda. La senda hitada nos permite subir fácilmente por la canal y alcanzar pronto el Paso de Tacheras que cruza los Alanos.

Canal que da acceso al Paso Tacheras.

Último tramo de la canal.

Vista hacia atrás de la canal por donde hemos subido. Muy abajo se ven las dos grandes naves ganaderas por donde hemos pasado.

Últimos metros hasta alcanzar el Paso Tacheras.

Accedemos a un amplio valle de hierba que baja al sur y se extiende llano hacia el este. Si siguiéramos la senda hacia el sur llegaríamos en pocos minutos al Refugio de Alano, pero nuestro camino, menos marcado, avanza hacia el este en llano por la panda de hierba en la cota de los 1900 metros. Se trata de un valle glaciar limitado al norte por el alargado crestón de los Alanos y al sur por la larga arista occidental de Peña Forca. El valle finaliza en un circo glaciar.

Cruzado el murallón calizo de los Alanos accedemos a estos extensos pastizales. Bajando a la derecha llegaríamos al cercano Refugio de Alano. Nosotros seguimos por el valle que vemos hacia la izda.

Avanzamos hacia el este por el valle entre el murallón de Los Alanos al norte y la arista de Peña Forca al sur. Esto último es lo que vemos en la parte derecha de la foto.

Un par de kilómetros de agradable paseo nos llevan al brusco cambio del verde de la hierba al blanco de la caliza. La senda y los hitos nos alejan del fondo de valle escorándonos hacia la ladera norte para alcanzar más arriba el centro del circo donde reencontramos un breve pastizal. Buscando los tramos con menos piedra subimos hasta la rocosa arista oriental de la sierra en el Collado del Rincón que nos abre la vista hacia el este. Al norte queda el Rincón de Alano y al sur los crestones que preceden al Achar de Forca (Peña Forca). La senda por la pedregosa ladera nos lleva (S) a rodear por la derecha los citados crestones para volver después a la arista que nos devuelve la vista oriental donde destaca el Castillo de Acher.

Llegando al final del circo glaciar desparece la pradera y comienza la pedrera.

Cierre del circo glaciar por el lado este. El collado que vemos es el Collado del Rincón. hacia donde nos dirigimos.

Llegando al collado del Rincón echamos la vista atrás sobre el valle por el que hemos subido.


Desde el collado Del Rincón tenemos esta vista hacia el este.

Una peña vertical  impide el paso pero los hitos nos llevan a rodearla con cuidado por la izquierda (S). Hay un paso aéreo al rodear un peñasco. Accedemos a una empinada ladera algo expuesta por la que trepamos con facilidad y, aunque tiene buenos agarres, también hay piedras sueltas por lo que hay que asegurar cada presa.
Seguimos la senda que vemos a la izda para rodear un primer crestón y alcanzar de nuevo la arista por encima del primer nevero.

Llegando de nuevo a la arista. Como se ve el terreno es muy pedregoso.


Después de rodear una peña con algo de exposición y trepar con facilidad un trecho donde no hice fotos, accedemos a una pedregosa ladera con mucha menos inclinación desde donde echamos la vista atrás. No se aprecia la fuerte inclinación de esta ladera. 

Superada esta dificultad llegamos a un tramo pedregoso, casi llano y de fácil caminar. Rodeamos una primera cumbre por la izquierda y nos situamos de nuevo en la arista. La pasamos con cuidado hasta pasar un breve collado que da acceso a una pequeña entalladura por la que trepamos con facilidad. Para subir a la peña cimera de Peña Forca es mejor rodearla por la derecha, pero nosotros lo hacemos por la izquierda y tenemos que hacer una pequeña trepada final.

Este tramo es menos inclinado y, aunque con mucha piedra, no tiene ninguna dificultad.

De nuevo en la arista cimera ya vemos el vértice geodésico de la cima de Peña Forca. Tenemos que seguir la arista con cuidado hasta la entalladura que vemos a la izquierda.

Aquí vemos el tramo final de la arista cerca de la entalladura por donde se sube. La foto está sacada durante el camino de regreso.

En la cima de Peña Forca. Es mejor rodear las peñas que preceden a la cima por la derecha. Nosotros lo hicimos por la izquierda, pero la vuelta fue por la derecha.

Arriba sopla un fuerte vendaval hasta el punto que los tres montañeros encontramos en la cumbre están casi tumbados. Unas fotos, una pequeña charla con otra pareja de montañeros andaluces y bajamos por la canaluca de la izquierda (por donde debimos subir). Volvemos a la entalladura y a la arista pero después, en lugar de regresar por donde vinimos, continuamos el descenso por la marcada senda (que es el camino normal de subida desde el Parking de la Selva de Oza) que baja por la ladera sur.

Vértice geodésico en la cima de Peña Forca. En la arista cercana vemos el Rincón del Alano y por detrás la zona del Acherito, Petrechema y Mesa de los Tres Reyes.

Por esta grieta se sube mejor que por  detrás del vértice. Al fondo vemos Le Midi ' Ossau en el centro y el Bisaurín y La Collarada a la derecha, entre otros muchos. Ver las fotos ilustradas que he puesto más abajo, desde el Cerro Lenito.

Bajando al Collado de Lenito con el Cerro Lenito detrás. A la izda vemos Le Midi d'Ossau y el Castillo de Acher.

Con facilidad llegamos al Collado de Lenito y acometemos la sencilla subida (aunque ya va costando) al Cerro Lenito. Alomada montaña con muy buenas vistas donde paramos a comer porque el viento ha amainado. Dejo algunas fotos ilustrativas.

En la cima del Cerro Lenito.

Desde el Cerro Lenito echamos la vista atrás: Peña Forca a la izda y el Rincón de Alano a la dcha.

Vista norte desde el Cerro Lenito.

Vista noreste desde el Cerro Lenito.

Ahora miramos al este.

Después de reponer fuerzas y disfrutar de las hermosas vistas, descendemos al Collado de Lenito. La senda hitada nos lleva (NE) en fuerte descenso por el tubo de Lenito. Con mucha inclinación y mucha piedra suelta de todos los tamaños, no es un pedrero convencional donde dejarte ir ayudado por los bastones. Debemos ir juntos procurando evitar la caída de piedras. El descenso de unos 280 metros nos lleva a una zona que sigue siendo pedregosa pero mucho menos inclinada.

Inicio del pedregoso Tubo de Lenito.

Bajando el primer tramo del Tubo de Lenito.

Vista hacia atrás desde algo más abajo. La foto no refleja la gran inclinación de la canal.

Otra vista atrás donde se ve la parte más inclinada de la canal.

La senda cruza la riega y se aleja del cauce por la ladera de la izquierda (N) evitando por arriba los cortados que caen hacia el Barranco Estriviellas. Cruzamos la riega principal del barranco por encima de lo que es una cascada en época de lluvias o deshielo y subimos (N) unos metros para enlazar con el GR 11.1.

Desde la zona menos inclinada echamos otra vez la vista atrás.

Hacia adelante tenemos este profundo barranco (Barrrando de Estriviellas) que rodearemos por la izda (fuera de foto) hasta alcanzar la senda que se ve al otro lado. Por ahí va el GR 11.1.

Mientras cruzamos la riega (con agua debe formarse una gran cascada por debajo) tomo esta foto sobre el Barranco. Arriba se ve el Castillo de Acher.

Este camino viene por la derecha (E) desde el aparcamiento de la Selva de Oza. Nosotros lo seguimos en sentido contrario (O) subiendo unos 200 metros adicionales que se hacen pesados. Alcanzamos las peñas situadas en el Collado de Estriviellas que se pasan con facilidad. A la izquierda vemos la gran mole caliza del Rincón de Alano al que siguen por la misma mano toda la sierra de los Alanos.

Aún tenemos que atravesar el pastizal para llegar al GR que se dibuja de derecha a izquierda en la otra ladera.

Para alcanzar el Collado Estriviellas hay que superar (fácil) estas peñas.

En el Collado Estriviellas tenemos a la izda el Rincón del Alano y el resto de la sierra.

La marcada senda baja hacia el oeste por el Barranco Mazandú.

La cómoda senda nos permite un fácil descenso dejando a la izquierda el fondo del Barranco de Mazandú. El verde de las praderas y de la vegetación rastrera contrasta con las blancas calizas de los Alanos al otro lado del barranco. La senda cae en el barranco y lo cruza; varias pozas invitan al disfrute pero no paramos porque vamos justos de tiempo. Las marcas del GR y la senda nos llevan por una zona de pedriza marrón con pequeños montículos y desemboca en una pista en el Colláu; es la pista que viene de Tacheras. La riega y el barranco continúan hacia el norte pero nuestro ancho camino lo hace hacia poniente llegando pronto a la segunda nave ganadera donde lo abandonamos por la mañana.

Vista atrás del Collado Estriviellas de donde venimos.

Seguimos bajando con comodidad dejando el fondo del barranco a la izda.

Al cruzar el barranco para seguir por la margen izquierda encontramos pequeñas pozas de aguas cristalinas.

Última foto hacia atrás poco antes de llegar a la pista y a las naves ganaderas por donde pasamos por la mañana.

Desandamos por la senda que ataja la pista al igual que lo hicimos por la mañana y pronto llegamos al fondo del valle de Zuriza y al aparcamiento de Tacheras donde sólo hay un coche aparcado, el nuestro. A pesar de ser el mes de julio, poca gente ha estado en esta zona y eso que cerca queda el Camping de Zuriza y además por aquí pasan el GR 11.1 y el camino que cruza el Collado de Petraficha y lleva a la zona de La Guarrinza en el valle de Hecho.

Lorenzo Sánchez Velázquez