viernes, 5 de mayo de 2023

Pico la Cabra, Peña el Diente y Peña la Fana. Circular desde Cuevas

Salida y llegada: Cuevas (Concejo de Belmonte de Miranda)
Distancia: 12.9 km

Duración: 6:00 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1040 m
Altura Inicial: 510 m
Altura Máxima: 1428 m
Fecha de realización: 22/04/2023
Dificultad: media
Track de la ruta





Itinerario: Cuevas (Belmonte de Miranda) – Reguero las Cuevas – Noceda – Reguero Chagonín – Vallina Vicente – La Solana – Pico de la Cabra – Peña el Diente – Peña la Fana – Pico la Cabra – Braña de Cuevas – Braña la Conca – Vache de los Madeiros – La Granda – Cuevas.

La Sierra de la Cabra es la continuación de la Sierra de la Serrantina constituyendo ambas un extenso cordal que se desgaja hacia el norte desde la Cordillera Cantábrica a la altura de la Peña el Cabril en la confluencia entre León con los concejos de Narcea y Somiedo. Después de la Cabra y viajando más al norte, el cordal continúa por las sierras de La Manteca y de Begega. Este alargado accidente montañoso separa de forma natural los concejos de Belmonte de Miranda y Somiedo (al este) de los concejos de Tineo y Cangas del Narcea (al oeste).


En otra entrada de este Blog (ver en este enlace) describimos la subida a estos picos desde Genestaza aldea situada en el concejo de Tineo. En aquella ocasión recorrimos toda la Sierra de la Cabra desde la Peña la Fana hasta La Patana al sur. Esta vez haremos estos picos desde Belmonte de Miranda al otro lado de la sierra. Partimos de la aldea de Cuevas situada en la margen izquierda del valle del Río Pigüeña a un kilómetro de la carretera AS-227 que va por el fondo del citado valle. Una estrecha carretera sube desde Aguasmestas hasta Cuevas donde dejamos el coche en un pequeño aparcamiento a la entrada de la aldea.

Casas, hórreos y paneras en Cuevas en el concejo Belmonte de Miranda.

Algunas casas conservan cierta autenticidad. 

Antiguas casas de piedra, algunas bien restauradas, otras en franca decadencia, hórreos y paneras y hasta un rudimentario taller de madreñas, encontramos en esta aldea que rezuma autenticidad. Comenzamos a caminar siguiendo la carretera que sube hasta su final en la remota aldea de Noceda. Por el camino disfrutamos de un precioso bosque mixto de robles y hayas que rellena completamente las laderas mientras, abajo, el Reguero de las Cuevas forma rápidos y pequeñas cascadas todo ello sumergido en la umbría de la resaltan por contraste las calizas cimeras del Cuetu Noceda. Cruzamos la riega por un puente, la descruzamos más arriba al lado de un antiguo lavadero en ruinas y enseguida alcanzamos la aldea habitada de Noceda. Buenas vistas del valle, y pocas casas pero alguna de reciente factura. Poco paramos en la aldea.

Fotografiando el Cueto Noceda desde la carretera que sube hasta esa aldea.

El Reguero de las Cuevas forma pequeñas cascadas y ràpidos.

Siempre bajo el dosel del gran bosque.

Panera en Noceda

Un camino ancho y empedrado sube al barrio alto donde hay varias cuadras de dos plantas antiguas y en uso. El camino entonces se divide en dos: a la derecha, el más marcado, sube directo hacia la Braña la Conca y lo obviamos. Seguimos a la izquierda (NO) por otro menos marcado, pero con buenas armaduras a la izquierda para sujetarlo en la empinada ladera que cae sobre el Arroyo Chagonín. Es un camino precioso donde abundan las encinas mezcladas con vegetación de ribera (avellanos, fresnos, espinos, etc) y por encima, en las laderas, los robles, las hayas y alguna que otra encina. Más arriba se acerca al reguero que ha excavado un profundo tajo. Restos de murias atestiguan el uso ganadero antiguo de estas empinadas laderas; ahora el bosque las rellena completamente.

Casa y cuadra bien conservada en el barrio alto de Noceda que muestra claramente la construcción tradicional sin añadidos.

El camino sube por la margen izquierda del Reguero de las Cuevas que a partir de un punto se llama Chagonín.

El camino sube colgado por este preciso valle en el que vemos matas de encinas (verde oscuro) mezcladas con el bosque caducifolio de hojas más claras en el comienzo de la primavera. Las piedras de abajo a la derecha pertenecen a las armaduras del camino que por aquí va colgado.

Otra imagen del camino en el que se ven las armaduras a la izquierda.

Después, el camino se separa de la riega y pasa entre dos antiguos prados (Vallina Vicente) alcanzando más arriba otro prado circular con cuadra en la zona alta. Este prado se ha estado utilizando hasta hace poco tiempo y en él quedan los restos inservibles de una vieja segadora. Nos preguntamos cómo pudieron subirla hasta aquí. La respuesta es simple: hasta la zona alta del prado llega un camino ancho que viene desde la Braña de Cuevas al otro lado de la sierra.

Encina en la zona más alta del valle.

Vista atrás del valle por el que hemos subido. El arbolado ha dado paso al escobar que ha invadido los antiguos prados.

Este camino, que fue ancho y ahora está bastante invadido por la maleza, sube unos metros más y después vira al este llaneando hasta el collado de La Solana que nos abre el horizonte noreste hacia la Braña de Cuevas a la que, por ahora, no bajamos. En el collado lo abandonamos y, sin senda ni hitos ni camino, subimos por el empinado y herboso hombro sureste del Pico la Cabra. Después de un descansillo, continuamos la remontada por lo que fue un cortafuegos dejando a la derecha una amplia mata de árboles jóvenes (quizás abedules). Es el único tramo de toda la ruta donde encontramos algunos hitos.

Desde el collado de La Solana vemos la Braña de Cuevas por la que pasaremos en el descenso. Al bajar iremos faldeando en descenso la sierra que vemos detrás.

Desde La Solana tenemos esta vista del Pico Monegro a la izda y la Sierra de la Verde a la dcha.

Continuación de la panorámica anterior de la Sierra de la Verde con el Pico Mirandiella (su cúlmen) en el centro. Por detrás se aprecian las siluetas de Peña Rueda (izda) y parte de Las Ubiñas.


Alcanzamos la cima del alomado Pico la Cabra que recuerdo de otras veces totalmente invadido por el brezo. Sin embargo, a día de hoy, está bastante limpio seguramente después de una quema hace uno o dos años. Esta montaña por su situación y altura es un magnífico mirador del occidente de Asturias pero hoy las brumas y las nubes nos impiden ver con claridad las zonas más altas de la cordillera. En cambio, a unos metros, tenemos los peñascos cuarcíticos de las peñas El Diente y La Fana que son los restos de un gran desprendimiento que hubo en la ladera occidental de esta montaña en el siglo XIX. Es la Fana de Genestaza y este proceso erosivo continúa en la actualidad por la acción de las lluvias y los hielos.

Desde la cima del Pico la Cabra vemos las peñas de El Diente a la izda y La Fana a la dcha. Hacia ellas nos dirigimos siguiendo la arista que vemos. 

Desde el Pico la Cabra tenemos esta vista del Pico Urro (Sierra de Peña Manteca).

Vista desde el Pico la Cabra hacia el este donde vemos Las Ubiñas.

Vista hacia el sur desde las inmediaciones del Pico la Cabra.



Vista hacia el suroeste desde cerca del Pico la Cabra.

Bajamos unos metros por la ladera occidental y nos encaminamos por una sendilla a las citadas peñas. Para llegar a la base de El Diente primero atravesamos un canchal de grandes bloques de cuarcita y después subimos a él por la pedregosa ladera. Arriba hay poco espacio y, al otro lado, la peña cae vertical sobre el gran canchal formado tras el impresionante argayo.

Estamos llegando a la arista de cuarcitas que nos llevará a las peñas de El Diente y La Fana.


Superando la zona de grandes bloques de cuarcita.

Subiendo por la ladera sur de El Diente.


Vista de la Peña la Fana desde la cima de El Diente. A la dcha  vemos el Pico Urro o Peña Manteca.

Desandamos hasta la base de El Diente y lo rodeamos por la derecha bajando unos metros para situarnos en el pequeño collado entre esta peña y La Fana también con grandes bloques de cuarcita y una corta arista que atravesamos. Rodeamos la Peña la Fana por la derecha bajando primero unos metros y subiendo después por otra pedregosa ladera entre el brezo. Así nos situamos al otro lado de la cima. Unos metros hacia atrás y estamos en el punto más alto de la jornada, en la Peña la Fana. Hay que señalar que no encontramos un solo hito que ayude entre estas rocas y peñas; sin embargo el recorrido es bastante evidente. Paramos a comer.

Bajando de El Diente. Subimos en este tramo final por la misma arista, pero como hacia bastante viento bajamos por este lateral algo más protegido.

Ahora vamos hacia La Fana en el collado debemos superar otro canchal de cuarcitas y rodear después el pico por la derecha.


Vista hacia atrás de El Diente desde el collado que lo separa de La Fana.

Desde la cima de La Fana vemos la vertical Peña el Diente y el alomado Pico la Cabra a la izda.

Otra vista de Peña Manteca, ahora desde La Fana.


Peña cimera de La Fana vista desde el norte por donde rematamos la subida después de rodearlo por el este.

Regresando al Pico la Cabra. Esta zona hace años estaba completamente invadida por el brezo. Al fondo vemos la Cordillera Cantábrica en el entorno del Pico Cornón.

Echamos la vista atrás para despedirnos de las peñas El Diente y La Fana.

Desandamos la sendilla pasando, más bien rodeando, el Pico la Cabra y bajando después por el antiguo cortafuegos. En el rellano intermedio, antes de caer en el Collado la Solana, bajamos directos por la campera (E) hasta una collado en la zona de El Cuchadín. La vaguada que baja al sur nos deja en la pista que dejamos en La Solana; en pocos metros nos lleva a la Braña de Cuevas. Bastantes cabañas unas en uso y otras en ruina y amplios pastos.

Después de superar en el regreso el Pico la Cabra y bajar por el antiguo cortafuegos nos escoramos por estas camperas hacia la izquierda para bajar de El Cuchadín que vemos abajo.

Hemos llegado al camino ancho que viene desde La Solana y estamos sobre la Braña de Cuevas.

Otra vista de la Braña de Cuevas y de los valles y montes de Somiedo.

Cabaña en la Braña de Cuevas.

El camino ancho sigue hacia el este entre prados y cabañas orientándose después hacia el sureste para faldear en descenso la ladera sur del pico Bustiechu. Pasa por la Braña la Conca y, más abajo, entre otras cabañas en ruinas, rodea más adelante un amplio hombro de la ladera y alcanza la zona de Vaches donde se divide en tres: uno retrocede a menor cota y va a Noceda, otro, el principal, sube (N) por la Cuesta Grande y va la aldea de San Esteban.

El camino ancho pasa por la Braña la Conca.

La Braña la Conca es casi un pequeño pueblo. Y sus cabañas se conservan muy bien y son una muestra de autenticidad etnográfica.

Este es el antiguo camino que baja a Cuevas. Seguimos por él después de abandonar la pista que traíamos desde la Braña las Cuevas, pista que baja por Noceda dando un rodeo. Este camino bordea primero y después baja para la margen izquierda del Valle de los Madeiros.

Vista de Cuevas desde el camino que baja desde Vaches.

Más cerca de Cuevas.

En el tramo final, el camino, entre prados, ensancha y el empedrado se conserva mejor.

Llegando a Cuevas.

Obviamos ambas pista y seguimos casi de frente por el camino antiguo que rodea la parte alta del Vache de los Madeiros (valle que baja directo, muy empinado y arbolado hasta la aldea de Cuevas). Tras el rodeo, el camino, bastante invadido por la maleza pero que aún permite el paso, baja por la margen izquierda del Vache de los Madeiros y entra en Cuevas por el norte.


Lorenzo Sánchez Velázquez


 

viernes, 28 de abril de 2023

La Carba, Les Llombes, La Xamoca y Peña Gamonal. Travesía entre Puente Miera y Rioseco

Salida: Puente Miera (Concejo de Piloña)

Llegada: Rioseco (Concejo de Sobrescobio)
Distancia: 20.0 km
Duración: 7:00 h (sin paradas)
Subidas Acumuladas: 1360 m
Bajadas Acumuladas: 1190 m
Altura Inicial: 270 m
Altura Máxima: 1281 m
Fecha de realización: 15/03/2023
Dificultad: media
Track de la ruta



Itinerario: Puente Miera – Puente la Marea – El Crespo – Valle y Río Cobayón – Llanu les Corcies – Majada de la Carbazosa – Collado Unqueru – Pico la Carba – Collado Faidiellu – Pico les Llombes – Collado Lechugueru – Peña la Xamoca – Collado Lechugueru – Collado Unqueru – Collaína del Rosellón – Peña Gamonal – Majada Gamonal – Reguero Furadu – Barranco de Anzó – Anzó – Camín d’ Acéu (o de La Peña) – Acéu – Rioseco.


La ruta organizada por el GM Ensidesa de Gijón consistía en una travesía entre Puente Miera y Rioseco. Se subiría desde Cuevas por una pista a la Majada de la Carbazosa y desde allí alcanzaríamos los picos La Carba, Les Llombes y La Xamoca. Finalmente se bajaría a Campiellos y Rioseco. A este recorrido fundamental le hicimos dos variantes: en la primera quitamos dos kilómetros de carretera entre el Puente la Marea y Cuevas lo que además nos permitió conocer el precioso Valle Cobayón, en la segunda, en lugar de bajar a Campiellos por la conocida pista desde Llagos, retrocedimos al Collado Unqueru para pasar después por la Peña Gamonal, bajar al Barranco de Anzó y llegar a Rioseco por el Camín d’ Acéu o de la Peña.

Itinerario de subida por el Valle Cobayón. La imagen está obtenida desde el Camino Real del Sellón cerca de la Collada Llamosa entre las aldeas de Omedal y El Moro.

Itinerario de bajada. La imagen está tomada cerca del Pico Caón próximo a la aldea de Ladines.

En Puente Miera, donde nos dejó el autobús del Grupo de Montaña, seguimos por la carretera un par de kilómetros hasta el Puente la Marea donde la abandonamos para seguir por un camino ancho que cruza el Río de la Marea por el citado puente. Después se dirige al sur hasta las cercanas cabañas de El Crespo donde, transformado en camino carretero, se acerca al Río Cobayón orientándose al suroeste. El precioso camino con empedrado antiguo en muchos tramos discurre a uno y otro lado del río cruzándolo mediante pequeños puentes construidos con dos troncos y pasamanos. El paisaje con bosque mixto de ribera, repleto de humedad, de musgos, helechos y líquenes, con pequeñas torrenteras, conforma un paraje natural de ensueño.

Pasado el caserío de El Crespo nos encaminamos hacia el Valle de Cobayón en cuya entrada encontramos esta magnífica casa en ruinas.

Cascada en el Río Cobayón

Cruzando el Río Cobayón.

Otro de los puentes de madera sobre el Cobayón.

Rápidos en el Río Cobayón.

El camino conserva tramos de empedrado antiguo.

Poco a poco vamos ganando altura y después de dos kilómetros a la vera del río, tras cruzar el Reguero de Argor, el camino ancho da un quiebro a la izquierda y se separa definitivamente del río para subir por el hayedo de El Cobayón. Tras una fuerte subida, alcanzamos los prados del Llanu les Corcies cercanas a la Majada Pandu’l Arbol cuyo desvío dejamos a la derecha. De nuevo en el camino seguimos hacia el sur en subida más suave hasta la Majada de la Carbazosa con cabañas en perfecto estado y uso ganadero. Hasta aquí llega la pista que sube desde Cuevas.

Abajo ( a la derecha) queda el Río Cobayón y subimos por un camino ancho que se adentra en un magnífico hayedo.

Arriba salimos al Llanu les Corcies próximo a la Majada Pandu'l Arbol.

Cabaña en la Majada la Carbazosa.

Vista desde la Majada la Carbazosa de los picos que vamos a subir (suroeste).

Continuación de la panorámica anterior hacia el oeste.

El camino ancho finaliza unos metros más adelante en la extensa pradera que cubre el alargado lomo noreste del Pico la Carba. Superado el prado toca faldear la ladera sureste del pico invadida por la cotoya; una marcada senda nos ayuda y nos deposita en el amplio Collado Unqueru. Subimos directamente al Pico la Carba por la pedregosa ladera sur cuyas peñas cimeras coronamos con esfuerzo pero sin dificultad. Las vistas se extienden en casi todas direcciones; desde los Picos de Europa al este hasta Las Ubiñas al oeste y desde el mar a la Cordillera Cantábrica, tan sólo se nos oculta el sector oeste-noroeste por la mole de La Xamoca y el cordal de Los Caspios.

Desde la Majada la Carbazosa vemos cerca el Pico la Carba. Nos dirigimos por la campera hacia el collado que se ve a la izquierda desde donde faldeamos el pico por el otro lado.

Vista hacia el sur desde el Collado Unqueru


Continuación la panorámica anterior hacia el suroeste desde el Collado Unqueru


Sigue la panorámica hacia el oeste desde el Collado Unqueru.
Ladera sur del Pico la Carba por donde subiremos.


Peña cimera de La Carba.

Buzón de montaña en el Pico la Carba.

Desde el Pico la Carba vemos el Collado Unqueru y el Pico la Gamonal por donde pasaremos por la tarde.

Desde el Pico la Carba vemos los demás picos que recorreremos hasta La Xamoca. pasando por Les Llombes.

Bajamos por la ladera occidental hasta el cercano Collado Faidiellu (donde hay una torreta de una línea de alta tensión) que nos permite enlazar con el también cercano Pico les Llombes. La sendilla nos lleva por cumbrera de la sierra de los Picos de la Carba hasta caer en el Collado Lechugueru en la base oriental del Pico la Xamoca. Otra senda nos permite subir fuertemente por la ladera oriental del pico hasta alcanzar su arista sureste.

Bajando de Les Llombes vemos el Collado Lechugueru que nos separa de La Xamoca.

La senda sube desde el Collado Lechugueru a la arista oriental de La Xamoca.

Entre la caliza de la peña se dibuja una senda apoyada por algunos hitos que nos permiten continuar la ascensión hasta la cima. Hay un belén y buzón de montaña de acero inoxidable pero sobre todo unas vistas espectaculares en todas las direcciones; dejo algunas fotos ilustradas.

Buzón de montaña en La Xamoca.

Mirada hacia el noroeste desde La Xamoca.

Vista oeste desde La Xamoca.

Vista suroeste desde La Xamoca.

Vista hacia el sur desde La Xamoca.
Ahora miramos al sureste desde La Xamoca donde aprovechamos a descansar y disfrutar de las magníficas vistas que casi siempre son mejores que las de las fotografías.

Después de parar un rato en la cima para disfrutar del paisaje, y como vamos bien de tiempo, decidimos no bajar directamente a Campiellos sino dar un rodeo para ir por La Gamonal y el Barranco de Anzó. Desandamos el camino hasta el Collado Lechugueru y buscamos la senda que faldea los picos Les Llombes y La Carba y nos deja de nuevo en el Collado Unqueru. La senda, que lleva la señalización del PR-AS 122 (Calzada Romana Peña Gamonal), vira al sur para rodear por oeste el Pico la Collaína o La Carba (otra Carba) y nos deja en La Collaína del Rosellón que separa el Pico la Collaína de La Gamonal. Este PR lo seguiremos casi íntegramente hasta llegar a Rioseco.

Bajamos de La Xamoca al Collado Lechugueru (abajo en la foto).  Vemos los picos Les Llombes y La Carba que faldeamos hasta superarlos y regresar al collado Unqueru (el que se ve desbrozado a la arriba a la derecha)

Llegando al collado Unqueru vemos el Pico la Collaina (izda) y la pequeña Peña la Gamonal (en el centro).

La sendilla va por la arista hacia las peñas cimeras de La Gamonal (también se puede rodear por la izquierda) donde paramos a comer. Bajar de la Peña Gamonal por la ladera sur supone un corto destrepe (se puede obviar rodeando la peña por la izquierda). Bajamos por una marcada senda que deja a la derecha el crestón calizo de la Peña Gamonal y pronto alcanzamos la Majada Gamonal con su cabaña casi en ruinas y su gran y empinado prado.

En la cima de La Gamonal donde comimos.

Vista atrás de la arista sur de La Gamonal por donde bajamos destrepando.

Vista del embalse de Tanes desde la Majada la Gamonal

Pasada la Majada Gamonal echamos la vista atrás: vemos el gran prado y la cabaña entre los árboles y a la derecha la Peña Gamonal.

Las marcas del PR nos llevan a la pista que baja dando dos grandes lazadas al valle de Reguero Furadu donde podemos apreciar una bonita cascada. Abajo encontramos dos cruces: el primero a la derecha es asiento del PR y nos llevaría directamente por la Calzada Romana o Camín d’Acéu. Lo obviamos y seguimos un poco más abajo hasta terminar en el Barranco de Anzó donde encontramos el segundo desvío que en realidad es el camino principal que hoy es una pista y antiguamente era el Camino Real que unía Sobrescobio con Piloña y Caso superando el Cordal de la Trapa y enlazando en el Collado de Arnicio con el Camino Real del Sellón. Optamos por esta segunda opción porque recorre el precioso Barranco de Anzó y nos lleva por el tramo de la Calzada Romana (Camín d’Acéu) que mejor se conserva.

En el arranque de la pista que nos permitirá bajar a Anzó echamos la vista atrás sobre la Majada Gamonal.

Cascada que forma el Reguero Furadu desde la pista que baja al Barranco de Anzó.

La pista hormigonada en casi todos los tramos baja por la margen derecha del precioso Reguero de Anzó que forma cascadas y rápidos en medio de una exuberante vegetación. Unos metros antes de llegar a la carretera, cuando ya vemos los edificios del Llagar de Anzó, la abandonamos para coger una senda a la derecha que pronto se convierte en camino empedrado que sube mediante dos revueltas hasta el precioso mirador de El Lugar de los Infiernos. El Río Nalón formaba aquí un profundo y estrecho desfiladero hoy oculto en parte por el Embalse de Tanes y la carretera AS-17. El propio nombre muestra lo que debería ser este tramo del Nalón antes de su domesticación y un panel explicativo nos informa además de una cantera de origen romano situada bajo las peñas cercanas.

Rápidos en la riega que baja por el Barranco de Anzó.

Cascada en la Riega de Anzó.

El camino pasa sobre el caserío de Anzó, atraviesa un precioso bosque de viejos y gruesos castaños (cabornos) y sigue sobrevolado por el tramo de calzada romana mejor conservado del viejo Camino Real. Más adelante enlazamos con el Camín del Acéu que abandonamos poco antes de llegar al Barranco de Anzó y seguimos por más tramos de empedrado original. Lástima que después de acondicionar este camino en 2015 hayan dejado que las vacas pasten en su alrededor; lo están destrozando.

Desde el mirador del Lugar de los Infiernos vemos la presa del embalse de Tanes.

Desde el Lugar de los Infiernos vemos el Barranco de Anzo por cuyo fondo baja la riega y la pista. A la izquierda se aprecia una cantera de origen romano. 

Cruzando el bosque de viejos castaños (cabornos) por encima del caserío de Anzó.

Por el Camín del Acéu (o Camín Real de La Peña)

El Camín d'Acéu se conserva en buen estado (de momento).

En el Acéu. Cerca de Rioseco.

Bajando a Rioseco.

El camino llega al Acéu donde hay prados y cabañas bien arreglados y en uso. Seguimos el camino principal (otro a la izquierda nos bajaría a El Pedroso que es el barrio de Rioseco situado más al este) y llegamos a Rioseco donde apreciamos su rico patrimonio etnográfico al caminar por sus cuidadas calles. 

Lorenzo Sánchez Velázquez