jueves, 14 de marzo de 2019

Picos Gamonal y El Sestón. Circular desde Suarías

Comienzo: Suarías (concejo de Peñamellera Baja)
Distancia: 23,6 km
Duración: 8:15 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1550 m
Altura Inicial: 250 m
Altura máxima: 1228 m
Fecha de realización: 9/III/2019
Dificultad: media-alta
Track de la ruta

Itinerario: Suarías – Invernal del Canto de los Cabezos – Prados de Pedro Simón – Desvío hacia el Pico Gamonal – Collado los Orios – Calderón de las Varillas (Cueto L’Ajáu) – Collada de la Hoya – Pica del Tiro (Cueto la Hoya) – Collada de los Mazucos – Valle alto en Puerto las Llaves – Pico Gamonal – Collada del Aire – Collado las Llaves – Braña Collao – Pico el Sestón – Riega de las Aceras o Los Corinos – Camín de Cotorrubios – Majada de la Canal – Colláu Jorcón – La Guareña – Prados de Pedro Simón – Canto de los Cabezos – Suarías.

La ruta discurre por montes situados entre el municipio cántabro de Peñarrubia y el asturiano de Peñamellera Baja en la vera oriental del río Deva. Para realizarla, nos acercamos desde Panes a la aldea de Suarías (concejo de Peñamellera Baja) siguiendo 3 kilómetros de una sinuosa carretera. El aparcamiento se encuentra señalizado a la izquierda en la pista hormigonada por donde comienza esta larga caminata.
Aldea de Suarías con la Sierra del Cuera detrás.
El camino avanza hacia el este entre prados y naves ganaderas; pronto encontramos una bifurcación. Mientras el camino de la derecha sube hacia las cabañas de El Tombo, el nuestro, que sigue de frente, baja unos metros hasta una amplia y herbosa vaguada que poco a poco va quedando a la derecha; son los Invernales del Canto las Cabezas.
En esta imagen se ve Suarías, la Pica de Peñamellera y la Sierra del Cuera.
Después, mientras vamos subiendo por la empinada pista, echamos la vista atrás para apreciar la magnífica estampa de la aldea, con la Pica de Peñamellera y la extensa Sierra del Cuera enmarcando el fondo. El camino hormigonado sube por lo que fueron los Prados de Pedro Simón y, en la primera revuelta a la derecha, lo abandonamos y seguimos una senda que avanza entre la maleza hacia el sureste continuando la fuerte remontada.
Al dejar la pista la senda cruza un bosquete

La senda sale a una zona despejada pero invadida por la broza.
Al alcanzar una pequeña campera, entre unos árboles, abandonamos la senda y seguimos trochas de animales que se desdibujan a medida subimos para alcanzar la arista de la sierra. Pronto damos con un antiguo y buen camino que sube entre las peñas cruzando algunos tramos herbosos hasta alcanzar el amplio collado de Los Orios. Amplios pastos y dos grandes prados con cerca de piedra a los pies de la peña llamada Calderón de las Varillas o Cueto l’Ajáu.
Antiguo camino que recorre estas laderas hasta la Collado los Orios.

Prados en el collado Los Orios con el pico Calderón de las Varillas (Cueto l'Ajáu) detrás.
Manteniendo la dirección sur, subimos al cueto casi de frente. Después, al bajar por el otro lado, vemos que hay una senda que lo rodea por la izquierda. Desde arriba ya vemos toda la sierra que tenemos que recorrer hasta llegar a la cumbre cimera, el Pico Gamonal. Esta sierra separa Asturias y Cantabria, pero, contra lo que podía parecer, a la izquierda (este) está Asturias y a la derecha (oeste) Cantabria; caprichos de las fronteras.
Desde el Cueto l'Ajáu vemos lo que queda de sierra hasta el pico Gamonal. Después recorreremos la arista hacia la dcha.
Seguimos por la cumbrera, casi en llano, hasta la Collada la Hoya, para subir después a la cercana Pica del Tiro (Cueto la Hoya). En la siguiente bajada encontramos la más amplia Collada de los Mazucos con una pequeña campera.
Valle de Argüenzo con el pico El Sestón a su izda. Al fondo, a la izda, vemos la Sierra de Cocón (con algo de nieve) y en el centro, detrás del Sestón, está la Sierra Nedrina (Pico Viguera).

Vista atrás desde la Pica del Tiro, con la Collada de los Mazucos y el Cueto l'Ajáu. Al fondo vemos la costa con Tinamayor y Tinamenor.
Hacia el sur la sierra prosigue más abrupta, mientras que al este un alargado valle (poljé) nos invita a un más fácil progreso. Algunos siguen por la arista o a media ladera, pero otros bajamos al valle. Por ambos hay senda: la de arriba se desdibuja más y el camino del valle es más claro.
Desde este collado bajamos a la campera para proseguir por el fondo del valle. Al fondo, el Pico Gamonal.
El buen camino nos lleva casi llano por el fondo del valle hasta la empinada ladera herbosa situada en la cara norte del pico Gamonal. Abandonamos el camino y subimos duramente por ella. En la zona más alta, la hierba da paso a la maleza de bajo porte que atravesamos sin más dificultad que la fuerte pendiente; alcanzamos una pequeña campera previa a las peñas cimeras. Unos pasos por ellas nos dejan en la cumbre donde hubo un vértice geodésico que está arrancado y caído.
Cima del Pico Gamonal
Las vistas hacia el sur llegan hasta la Sierra de Peña Sagra, al oeste a los Picos de Europa con el Samelar ocultando las cumbres más altas del Macizo Oriental, dejándose ver los picos Boru, Cueto Tejao y Valdominguero. Del central vemos el entorno de Peña Castil y el Urriello, y a su derecha la abrupta Sierra de Cocón (Cueto Cerralosa), la Sierra Nedrina (Peña Viguera), el Pico Cerreu que casi oculta la Pica Peñamellera y la extensa Sierra del Cuera.
Sierra de Peña Sagra desde la cima del Gamonal.

Picos de Europa desde el Gamonal: a la izda el pico Samelar y a la dcha el Urriellu.

Aldea de Roza desde el pico Gamonal.
Abandonamos la cumbre del Gamonal y la divisoria provincial, para seguir hacia el oeste, en territorio cántabro, por la afilada arista que no tiene ninguna complicación pero sí fuertes caídas hacia el sur. Pasamos por la Collada del Aire y, después de superar un pequeño montículo, bajamos a unas camperas cercanas a la pista que viene de la aldea de Roza, en el municipio de Peñarrubia.
Por la cresta  occidental del pico Gamonal

Otra imagen de la arista del pico Gamonal.
Unos metros subiendo por la pista nos dejan en el Collado las Llaves donde hay amplios pastos. En la década de los noventa del siglo XX se encontraron en esta zona restos megalíticos formados por seis dólmenes y un menhir de más de 2 metros. Las catas se encuentran unos metros por debajo del collado y el menhir en un montículo cercano donde un cartel ilegible necesita de urgente reposición.
Menhir en un montículo próximo al collado Las Llaves.
Bajamos por la amplia pista hacia el noroeste atajando en algunas revueltas. Después, cuando dejamos a la derecha una pequeña cabaña en medio de una pradera, el camino se empina hasta alcanzar la Braña Collao a los pies del pico El Sestón. Una laguna de aguas marrones y arcillosas apenas refleja la silueta de la montaña; se abre de nuevo el frente occidental y el profundo tajo del desfiladero de La Hermida.

Laguna en la Braña Collao con el el pico El Sestón detrás.
Otro duro remonte de más de cien metros de desnivel, sin camino ni sendero pero también sin dificultad, nos dejan en la cima de El Sestón con magníficas vistas. Al oeste el desfiladero de La Hermida y al norte el valle de Arguenzo que desagua casi vertical en el Deva. Paramos a reponer fuerzas.
Desde el pico Sestón vemos una parte del recorrido: entre el Cueto l'Ajáu (izda), Pico Gamonal y Collado las Llaves. Abajo, a la dcha, vemos los prados donde estaban las minas de Cotorrubios por donde volveremos.

Esta imagen es continuación de la foto anterior. Collado las Llaves y pista por la que vinimos. Al fondo, nevada, la Sierra de Peña Sagra.

Picos de Europa desde la cima de El Sestón

Sierra de Cocón (Cueto Cerralosa) desde la cima de El Sestón

Sierra Nedrina (Peña Viguera) desde la cima de El Sestón.

El valle de Argüenzo se precipita en el desfiladero de La Hermida.
Reanudamos la marcha bajando al collado y, obviando la pista, seguimos el descenso hacia el este rodeando la cabecera de la Riega de las Aceras y buscando los mejores pasos entre la maleza. En el fondo del valle cruzamos la riega y accedemos a las calicatas, trincheras y escombreras de las minas de Cotorrubios en las que se beneficiaban minerales de galena, blenda y barita.
Nada más cruzar la Riega de las Aceras vemos la silueta del pico El Sestón.

En el fondo del valle se encuentran los tajos, calicatas y escombreras de las minas de Cotorrubios.
Accedemos al hermoso camino minero de Cotorrubios. Armado, ancho para permitir la bajada de mineral con carros y cruzando el hermoso bosque mixto de Valmayor, el camino sube durante un corto tramo y después baja hasta alcanzar la Majada de la Canal, donde hay prados y algunas cabañas en buen estado.
Precioso camino minero de Cotorrubios.

Otra imagen del camino atravesando el bosque.
A la izquierda, en el fondo del valle, vemos los prados del Puerto de las Llaves a los que se accede, más adelante, por un desvío del camino en el Collado Jorcón. En La Canal sale a la derecha una senda que nos permitiría subir hacia el sur hasta las praderas situadas bajo el pico Gamonal por donde estuvimos por la mañana.
Cabaña en buen estado en la Majada de la Canal.

El precioso camino sube suavemente hasta  el Collado Jorcón.

Desde el Collado Jorcón echamos la vista atrás: a la izda entre el Cueto l'Ajáu y el pico Gamonal.
El buen camino se orienta al norte y sube al Colláu Jorcón en el límite con Asturias: buen mirador hacia la costa cántabra en la zona de Tinamayor y Tinamenor. La pista, en territorio asturiano, baja hormigonada en los tramos de mayor pendiente y da varias revueltas dejando pronto a la izquierda los prados de La Guareña.
Bajando por la pista, al caer la tarde, vemos la aldea de Suarías, la Pica Peñamellera y la Sierra del Cuera.
Más abajo, en la cuarta revuelta, cerramos el circuito al llegar a la incipiente senda por la que subimos por la mañana. No queda más que desandar la pista pasando por lo que fueron los prados de Pedro Simón, los Invernales del Cueto de los Cabezos y llegar al amplio aparcamiento a la entrada de Suarías.

Lorenzo Sánchez Velázquez

viernes, 1 de marzo de 2019

El Risque (La Valleya) y la Llosa Viango. Entre La Pereda y San Roque del Acebal

Salida: La Pereda (concejo de Llanes)
Llegada: San Roque del Acebal (concejo de Llanes)
Distancia: 20 km
Duración: 7:30 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1400 m
Altura Inicial: 50 m
Altura máxima: 766 m
Fecha de realización: 27/II/2019
Dificultad: media-alta
Track de la ruta


Itinerario: La Pereda – Cuesta Caballo – Pared de Texeu – Colláu la Muezca – Pico el Colláu – Pico sin nombre (El Risque) – Jou de Saldelaja – Pico la Valleya – Pico la Garma – Pico Saldelapiedra – Las Cabañas (Viango) – Llosa Viangu (lagunas) – Cueva o sumidero (Viango) – Valle de la Raíz – Collado la Raíz – Valle de la Mardola – Práu la Cutera – Las Carboneras – Collado Pellu Cabrero – El Brañizu – Collado Boduncu – Cementerio de San Roque – San Roque del Acebal.
La Sierra del Cuera, tan cercana al Cantabrico, no vierte directamente al mar. Antes encuentra el poljé (valle alargado formado por la erosión del relieve cárstico) de la Llosa de Viango encerrado entre la sierra y los peñascales calizos del Biforco y el Risque. Los tres accidentes geográficos avanzan de oeste a este en paralelo al mar quedando en medio el precioso el valle que contrasta su inmensa y  verde pradera con las calizas que lo encierran.
Llosa Viango desde el Collado la Raíz. A la dcha vemos los picos Saldelapiedra y La Valleya y a la izda la Sierra del Cuera (Peña Blanca aparece a contraluz)
En esta ruta alcanzaremos las cumbres más altas de El Risque subiendo y bajando desde la rasa costera por antiguos caminos empedrados que vencen un desnivel de casi 600 metros para alcanzar cimas que apenas superan los 750 metros de altura.
Subiendo por la Cuesta Caballo vemos a contraluz las peñas de El Risque que la senda atraviesa.
En la parroquia de Parres (concejo de Llanes) se encuentra la aldea de La Pereda a la que llegamos después de dejar la A8 en la salida 294 en un día radiante de invierno. La ruta, organizada por el GM Ensidesa de Gijón, comienza aquí. Por una calle asfaltada caminamos   hacia el sur dejando a un lado las últimas casas de la aldea hasta adentrarnos en un pequeño eucaliptal. Pronto encontramos una bifurcación con un letrero de madera que nos manda por el de la izquierda hacia la Llosa Viango; tras alguna vacilación, seguimos sus instrucciones.
El camino de tierra se convierte en senda y comienza la dura ascensión por la Cuesta Caballo. Sin tregua, siguiendo una marcada senda, habrá que superar 600 metros de desnivel por uno de los lomos entre las riegas que vierten al norte. Más arriba, al alcanzar el roquedo (Pared de Texeu), el camino empedrado se retuerce y alcanza la entalladura del Colláu la Muezca cerrada mediante una rudimentaria portilla metálica.
Subiendo por la Cuesta Caballo. la foto no refleja la fuerte inclinación del terreno.

La senda avanza por la Pared de Texeu

la senda zigzaguea por la Pared de Texeu venciendo la fuerte inclinación de la ladera.
Nos adentramos en los caóticos parajes propios del relieve calizo: jous, hondonadas herbosas donde se ubicaban majadas, abruptos roquedales de lapiaces y lenares de difícil tránsito,… Nada más cruzar la portilla dejamos la senda que mantiene la dirección sur y nos escoramos hacia el oeste cruzando una pequeña vega. Salimos a otra más amplia parcialmente invadida por la cotoya que también atravesamos.
Nada más pasar el collado La Muezca accedemos a zona caótica típica del paisaje calizo.
No estaba previsto subir al pico de la izquierda, pero como vemos en el mapa que tiene nombre, Picu el Colláu, decidimos alcanzar su cima. Ninguna marca. Al norte se extiende el alargado cresterío de El Risque en paralelo a la costa; su cumbre más alta, de nombre desconocido pero adornada con un gran hito, la tenemos justo enfrente. Decidimos subirlo también.
Picu el Colláu, el primero de la jornada.
No hay senda ni camino y los estrechos surcos en el afilado roquedo (calizo) están tupidos de hierbas altas que ocultan posibles agujeros típicos de este relieve. Con mucho cuidado haciendo uso ocasional de las manos alcanzamos la cima (766 m) que mira directamente a la rasa costera llanisca. Tenemos buenas vistas de toda la franja rocosa de El Risque, pero la Sierra del Cuera a contraluz no produce buenas imágenes, como tampoco salen favorecidas las instantáneas hacia la costa difuminada por una plomiza bruma marrón. En la bajada encontramos una franja de altas hierbas algo mejor.
La foto está sacada desde el Pico Saldelapiedra hacia el este (hacia los picos ya subidos). A la Dcha vemos el Picu Colláu y a la izda el alargado crestón de El Risque a cuya cima más alta subimos desde el collado.
Desde la cima más alta de El Risque vemos el alargado crestón calizo. A la izda el pico La Valleya y por detrás asoma la punta de La Garma. Al fondo, a la izda, Peña Blanca en la Sierra del Cuera.
Una vez abajo seguimos hacia el oeste por una senda que baja hasta el Jou de Saldelateja y sube al otro lado por la ladera oriental del Pico la Valleya (766 m) que alcanzamos con facilidad. En la cumbre no hay más que un pequeño montón de piedras.
Ya vemos cerca el Pico La Valleya y el Jou de Saldelateja.
En la cima de La Valleya
Desde La Valleya hacia atrás: los picos ya subidos (el calizo Risque y el Colláu) y, más cerca, el Saldelapiedra.
Más al oeste se encuentra otra cima algo más baja que esta pero más vistosa, el Pico la Garma y hacia él nos dirigimos. Bajamos La Valleya buscando la ladera más limpia y remontamos a La Garma por una senda que sube por una franja herbosa a la izquierda.
Otra mirada hacia atrás, ahora desde el pico La Garma: vemos la arista de El Risque y el Pico la Valleya.
La ruta es larga y el calor aprieta; tampoco paramos mucho en esta cima. Bajamos La Garma y rodeamos La Valleya por la campera del situada en su ladera sur, para iniciar después la remontada al último pico de jornada, y ya van cuatro, el Pico Saldelapiedra. Paramos unos minutos para hacer unas fotos y reanudamos la marcha descendiendo por la ladera oriental hasta un collado cercano.
Desde el pico Saldelapiedra vemos El Risque y el Picu Colláu.
Cruzamos otro picacho y emprendemos la bajada a final a la Llosa Viango. Bajamos hacia el este por una corta canal hasta un pilón ganadero situado en el arranque de la amplia canal que baja hacia el sur hasta la Llosa de Viando 250 metros más abajo.
Desde el hombro oriental del pico Saldelapiedra vemos el amplio canal por el que bajaremos a la LLosa Viango. Al otro lado está el Picu el Colláu, el primero de los que subimos.
Llegando a la Llosa encontramos algunas cabañas y prados en ruina total. En el alargado, amplio y verde valle pastan caballos entre las lagunillas de La Llosa Viango diseminadas por la zona central y más baja. El GPS nos lleva hasta la cueva sumidero oculta tras unos montículos de fina arena entre unos pocos árboles situados en el arranque de la ladera del Cuera. Nos asomamos lo justo para ver una galería que baja bastante vertical y otra que avanza a la izquierda y se bifurca después. No vemos el final de ninguna.
Vista hacia atrás del amplio valle por el que hemos bajado. Las cabañas están en la zona inferior, casi en lo propia Llosa. El pico de atrás es el Colláu.

Una de las lagunillas de la Llosa Viango con el Picu Colláu detrás.

Otra lagunilla en la Llosa Viango. La foto muestra la zona más occidental del valle.
Seguimos la ruta avanzado hacia el este por la amplia vaguada del valle y, aunque sale alguna senda por la ladera norte, continuamos por el fondo del valle incluso cuando, al final, se encajona en la breve ascensión final al Collado la Raíz. El día está siendo muy caluroso y nos quedamos sin agua; tendremos que comer más tarde en San Roque. El collado da acceso al Valle de la Mardola por cuya margen izquierda continúa la senda hacia el este.
Después del Collado la Raíz seguimos la senda unos dos kilómetros hasta los prados y cabañas de La Cutera y Las Carboneras que vemos en la foto.
Después de un par de kilómetros entre pequeñas camperas y abundantes zonas invadidas por la maleza, la senda nos lleva a una zona de prados y cabañas todas en ruinas. Primero encontramos la cabaña y el Práu la Cutera, poco más allá están Las Carboneras con bastantes prados y cabañas, de las que sólo la última se conserva bien y se distingue por su larga y fea chimenea.
Cabaña de Las Carboneras donde la senda de bifurca. Seguiremos por detrás de la casa.
En este punto la senda se divide en dos: una sigue de frente para enlazar poco más adelante con la pista que baja a Purón; la otra, por la que seguimos, se orienta al norte y sube tras la casa. Debemos remontar otros cien metros para alcanzar el collado Pellu Cabrero; más prados perdidos. Siguiendo el camino, mantenemos la dirección norte con la vista puesta la cabaña de El Brañizu a la sombra de una enorme encima.
Añadir leyenda
Una pequeña bajada y otra corta subida nos deja junto a la cabaña. Un precioso camino empedrado se dirige hacia el noroeste para emprender una tendida bajada por la empinada ladera norte de la sierra. Merece la pena recorrer este camino con vistas a la franja costera llanisca y la loma de la Sierra de Purón.
Precioso camino empedrado por el que bajamos

Otra imagen del camino de bajada

Rasa costera con Llanes a la izda y la Sierra de Purón en primer término. También vemos San Roque del Acebal.
Abajo, el camino sale a una pista en el Collado Bodunco que se reorienta al norte. Con mucha piedra suelta el camino ancho termina el descenso al lado del cementerio San Roque. La carretera nos lleva, primero entre prados, después entre las casas de San Roque del Acebal hasta la carretera nacional 634 donde termina la ruta.

Lorenzo Sánchez Velázquez