viernes, 19 de octubre de 2018

Sierra Pármede (Pozúa, Parme y Pedroño) desde Retuerto

Salida y llegada: Retuerto (Ayuntamiento de Burón)
Distancia: 14,3 km
Duración: 6:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1050 m
Altura Inicial: 1210 m
Altura máxima: 1917 m
Fecha de realización: 29/IX/2018
Dificultad: media
Track de la ruta

Itinerario: Retuerto – Las Colladas – Hoyo Quemado – Collado de las Pandiellas – Pico Pozúa – Portillo de Becenes – Pico Becenes – Arista de Pármede – Pico Parme – Pico Pedroño – Pico de Pármede – El Hedo (PR LE 21) – Pico Navarín – Retuerto.

La Cordillera o Sierra de Pármede arranca desde el Pico Pozúa cerca del Puerto del Pontón y avanza hacia el sur separando el valle de Becenes (al oeste) del recorrido por el río Tuerto (afluente del Orza) al este. En esta ocasión la vamos a recorrer coronando sus principales cumbres: Pozúa, Becenes, Parme y Pedroño.

Llegamos a Retuerto en el municipio de Burón con un sol radiante. Después de aparcar (hay muchos sitios donde hacerlo en la aldea) cogemos la pista ancha que sube hacia el norte dejando el valle a la izquierda con sus prados recién segados mientras que a la otra mano las laderas están invadidas por la escoba y el brezo. El camino da pronto una amplia revuelta hacia el noroeste enfilando el valle y nos ofrece buenas vistas de la aldea.
Retuerto y los prados en el valle por el que subimos.
 Más arriba las escobas y algún haya solitaria lo flanquean permitiéndonos apreciarlo en toda su extensión hasta la Cordillera de Pármede que lo encierra de norte a oeste; distinguimos incluso el vértice geodésico en la cumbre más alta, el pico Parme justo al oeste.
Pico Parme
En la ladera del Peña Calar alcanzamos Las Colladas donde la pendiente suaviza, continuando más allá hasta finalizar en una collada que da acceso a unos buenos pastizales y un refugio próximo. Unos metros antes, en la curva a la izquierda anterior, deberíamos abandonar el camino ancho y seguir de frente por una senda que nos lleva entre las escobas hasta los pastos del Hoyo Quemado, cubeta encerrada entre los picos Pozúa y Becenes.
Pico Parme. Subimos por el valle en primer término, rodeando las matas de escobas y brezos que vemos a la izquierda.
Seguimos subiendo por la lengua de hierba que vira hacia el noreste rodeando el brezal y nos deja en la arista sur del Pozúa. Por ella avanzamos siguiendo una sendilla entre ralas escobas hasta la base del pico en el collado de Las Pandiellas.
Pico Pozúa. Acercándonos al Collado de las Pandiellas.
Allí aumenta la densidad del escobar que rodeamos por la izquierda hasta alzarnos en la empinada y despejada arista recorrida por una vieja alambrada. La seguimos pasando a uno u otro lado siguiendo una sendilla que se retuerce por la empinada ladera sur y nos deposita en la alomada cima. El buzón de montaña está adosado a una cruz de metal.
Cruz y buzón de montaña en el Pico Pozúa, con los Picos de Europa por detrás.
Las amplias vistas son espectaculares y abarcan los macizos Occidental y Central de los Picos de Europa y las grandes montañas de Ponga y Redes (Ten, Pileñes, Colláu Zorru, Tiatordos, Llambria, Campigüeños, La Senda, etc). La Cordillera de Pármede, se extiende hacia el suroeste y sur dando una amplia curva; sus principales cimas, Becenes y Parme, están a la vista.
Picos Ten y Pileñes hacia la izda y a la dcha Colláu Zorru y Tiatordos al fondo. Vista desde el Pozúa.

Peña Ten atrás; por delante la más cercana es Peña Negra, a la izda está el Cerro del Porro y entre Peña Negra y Peña Ten se encuentra Peña Mora. (Foto con teleobjetivo).
Descendemos por la empinada y pedregosa ladera suroeste hasta el cercano Portillo de Becenes, collado en el que se sitúan unas peñas verticales que superamos por misma la arista cimera sin complicaciones pero con cuidado.
Sierra de Pármede. Hay que ir superando varios crestones. A la izda el Pico Becenes, el más alto hacia la mitad, es el Parme y a la izda el Pedroño.
Un corto descenso nos sitúa en la base del Pico Becenes que alcanzamos sin más dificultad que la dura subida. Más adelante, mientras la orientación de la sierra va virando poco a poco hacia el sur, debemos superar varios crestones rocosos. Casi siempre por la misma arista y en otros casos pegados a las peñas siguiendo un marcado sendero. No ofrece ninguna dificultad pero hay que prestar atención en algunos pasos. Cuando las peñas dejan lugar a los tramos fértiles, las arandaneras cubren las zonas umbrías y los brezos y los enebros rastreros las demás.
Detalle del crestón que superamos por la misma arista.

Pico Becenes, el siguiente objetivo.

Pasando la arista que, como se ve, es ancha.

Otro crestón a superar. La senda lo deja a la izquierda, aunque se puede pasar por arriba.

En este tramo, la senda se pega a la pared por la derecha y trepa unos pasos para superar la peña.

Desde el collado previo al Pico Parme echamos la vista atrás y vemos los crestones superados y los picos Becenes y Pozúa.
Llegamos al collado que precede a la cumbre más alta de la sierra, el Pico Parme (1917 m), y subimos por ladera hasta alcanzar la arista rocosa de la cima. Grandes bloques de cuarcita nos permiten subir por la misa arista con facilidad pero con cuidado; los huecos entre los bloques tienen cierto peligro (este tipo de rocas se vuelven muy resbaladizas cuando están mojadas o húmedas) y las caídas verticales hacia el este son considerables. En la cima hay un vértice geodésico. Paramos a comer disfrutar un rato de las mismas vistas que desde el Pozúa.
Bloques de cuarcita en la arista cimera del Pico Parme y vértice geodésico.

Desde el pico Parme vemos el valle que baja a Retuerto
Reanudamos la marcha bajando por la ladera opuesta, la sur, entre grandes bloques de la misma cuarcita pero con menos trampas hasta la base. Después seguimos por la misma arista de la sierra sin senda, entre más bloques de piedra, brezo y enebros rastreros; más adelante subimos a otra cumbre de nombre desconocido (1898 m) y en la subsiguiente bajada llegamos a un collado que permitía el paso desde el valle de Retuerto al de Becenes (estos pasos entre ambos valles están hoy impracticables, cubiertos por extensos escobares).
Ladera su del pico Parme por la que hemos bajado.

Otra vista hacia atrás: picos Parme, Becenes y Pozúa.
Otra corta y empinada subida nos lleva a una pequeña repisa asomada a las verticales caídas de la izquierda, por la que accedemos enseguida a la doble cumbre de pico Pedroño (en los mapas del IGN no aparece ningún nombre y éste fue el que dieron en el pueblo cuando bajamos).
Vista atrás desde la segunda cumbre del Pedroño. A la izda la primera cumbre del Pedroño, a la dcha pico de nombre desconocido y por encima de la primera cumbre vemos el Parme y al fondo el Pozúa.
Desandamos la sierra hasta el montículo sin nombre y buscamos la forma de bajar por la ladera oriental sin meternos en el escobar. Decidimos bajar por allí, pero acabamos metiéndonos un corto tramo entre las altas escobas. Habría sido mejor desandar un poco más hasta la base del Parme y bajar desde allí evitándolas (he modificado el track para evitar el escobar).
Superado el escobar accedemos a la zona despejada del Pármede y miramos el el crestón de la sierra con el pico Parme a la derecha.

Desde la misma posición que en la foto anterior vemos ahora hacia el norte los picos Becenes y Pozúa.
Cuando llegamos a una vieja alambrada bajamos en paralelo hasta la despejada cumbre del Pico Pármede (apenas un lomo del Parme) donde encontramos un afloramiento de cantos rodados. La ladera está cubierta de brezo de bajo porte y un poco más abajo vemos unas roderas a las que llegamos con facilidad para seguirlas hasta alcanzar el hayedo. Mientras lo cruzamos dejamos a ambos lados algunos viejos e impresionantes robles de amplio perímetro. Salimos a una campera en medio de extenso hayedo, El Hedo, donde se encuentra una caseta alta de vigilancia; por aquí pasa el PR LE 21 (Mirva-Rabanal).
Nos adentramos en el hayedo.

Grandes y viejos robles salpican el hayedo.

Caseta elevada de vigilancia en El Hedo.
La nueva pista se adentra en el hayedo, se dirige al este y no lo abandonará hasta llegar a Retuerto. Desde el claro del bosque, tenemos una magnífica vista de toda la Sierra de Pármede recorrida. Caminamos plácidamente por la pista a la sombra de las hayas; más abajo dejamos a la izquierda, en una revuelta del camino, el Pico Navarín; después el camino se bifurca: de frente sigue el que lleva a Burón por el valle de Rabanal; seguimos por el de la izquierda.
La ancha pista nos permite un cómodo descenso en medio del bosque a Retuerto


Desde un claro del bosque tenemos esta bonita estampa del Pozúa comenzando a cubrirse de nubes.

Llegando a Retuerto. El Pozúa queda casi tapado por la nubes.
Después de pasar junto a un alargado pilón, veremos cerca, entre la arboleda, la aldea de Retuerto a la que accedemos cruzando el río (arroyo) la Canal por un pequeño puente peatonal de madera. En el bar y centro social de la aldea tomamos unas claras antes de subir la cercana y remozada iglesia situada en un promontorio algo separada del pueblo. El río Pármede discurre entre las casas y lo cruzamos para llegar al barrio alto situado al otro lado y donde tenemos aparcado el coche.

Lorenzo Sánchez Velázquez

viernes, 12 de octubre de 2018

Cueto Agero, Pico Peleas y Pico Agero. Travesía entre Allende a Bejes

Salida: Carretera N 621 (desvío hacia Allende)
Llegada: Bejes (municipio de Cillórigo de Liébana)
Distancia: 11,6 km
Duración: 6:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1400 m
Bajadas acumuladas: 1050 m
Altura Inicial: 210 m
Altura Inicial: 525 m
Altura máxima: 1382 m
Fecha de realización: 19/XI/2018
Dificultad: media
Track de la ruta

Itinerario: Carretera N 621 (desvío hacia Allende) – Allende – Desvío hacia los Ageros – Canal de Agero – Horcada Agero – Cueto Agero – Horcada Agero – Rasa Palombera – Pico de la Pelea o Parijorcau – Pico Agero o Cueto Jontaniella – Cueto Fontaniella  – Arista del Agero – La Horcada – La Quintana – Bejes.

El autobús fletado por el GM Ensidesa de Gijón nos dejó en el PK 157 de la N 621, en el desfiladero de La Hermida, justo en el desvío hacia la aldea de Allende. En lugar de subir por la carretera, cogemos el antiguo y ancho camino que, hormigonado,  ataja desde allí mismo. Entre encinas, dando cuatro revueltas, en menos de un kilómetro superamos unos 130 metros hasta llegar a la aldea que atravesamos siguiendo la dirección de una flecha pintada en una pared.
Desde la subida a la aldea de Allende ya vemos el Cueto Agero y la canal de subida.
El camino ancho y empinado nos va llevando mediante nuevas revueltas hacia la evidente canal formada por las verticales peñas del Cueto Agero y los desplomes surorientales del Pico Agero. En el Cueto hay varias vías de escalada y es frecuente encontrarlas ocupadas.
Casa de reciente factura en Allende

Llegando a la Canal de Agero echamos la vista atrás: Allende queda muy abajo y el desfiladero de La Hermida aún más.

El camino ancho sube en medio de un bosque de grandes encinas.
El encinar y la pista terminan a la altura de una casa-cabaña arreglada y el ancho camino continúa por senda armada que se adentra en la Canal de Agero. La verticalidad del terreno se vence mediante un sinfín de pequeñas revueltas hasta culminar en la Horcada Agero que da acceso a los cercanos pastos de la Rasa Palombera, con una solitaria cabaña, y al Llano Agero que se extiende por una vaguada hacia el norte de la sierra.
Subiendo por la Canal de Agero

Otra vista de la canal y de la senda que zigzaguea por ella.

Vista atrás: la canal y abajo Allende y el desfiladero de La Hermida.
La cima del Cueto Agero queda a la derecha, pero la caótica ladera de lapiaz con hierbas altas entre las hendiduras de la caliza, hacen peligrosa la ascensión. No hay senda ni camino y, aunque encontramos algunos hitos, se pierden con facilidad; debemos subir con mucha precaución. La cima está coronada por grandes bloques de piedra y sólo la ladera norte, por donde subimos, es accesible sin pasos de escalada.
Llegando a la cima de Cueto Agero.
Vista de la ladera del Cueto Agero

Desde la cima del Cueto Agero vemos las caídas verticales hacia el sur y el este.
Enfrente, al sureste, vemos Peña Ventosa y, por detrás, la Sierra de Peña Sagra; a su izquierda avanza el profundo tajo del Deva formando el desfiladero de La Hermida. Al oeste el pico Samelar nos oculta prácticamente los demás Picos de Europa mientras que al noroeste encontramos la Sierra de Portudura, el Pico Obesón y Sierra de Cocón (Tombos y Cuesto Cerralosa). Al norte, muy cerca, el Pico de la Pelea (Parijorcao) nos cierra el horizonte, mientras que al este avanza el desfiladero y, al otro lado, el Macizo de Arrio (Pico Gamonal).
Peña Ventosa y Sierra de Peña Sagra a contraluz, al sur.

Desde el Cueto Agero hacia el oeste: Puertos de Cabañes, Alto de las Verdianas y la Paré Corvera y, por detrás, el Pico Samelar que nos ocultan los Picos de Europa.

Rasa Palombera con su solitaria cabaña desde la Horcada Agero.
Desandamos por la complicada ladera hasta la horcada y seguimos después hacia la cercana y solitaria cabaña de la Rasa Palombera. Más allá, las senda avanza hacia el noroeste en continua subida faldeando primero el Pico Agero y después parte del Pelea. A la altura de la cumbre de este último, la abandonamos y remontamos duramente por donde mejor nos parece, esquivando las rocas y las zonas más invadidas por los tojos hasta alcanzar la arista norte; se hacen duros los casi 500  m de desnivel que hay que superar desde la Rasa. Al otro lado arista hay una corta vaguada que ayuda a alcanzar la cresta cimera y enseguida la cumbre donde no hay más que un hito de piedras.
La senda comienza a faldear el Pico de la Pelea o Parijorcau. Hacia la mitad dejaremos la senda para subir hacia la arista norte que vemos.


Vista hacia atrás del Cueto Agero desde la subida al Parojorcau. También vemos la Horcada Agero y la cabaña de la Rasa Palombera.

Cima del Parijorcau

Picos de Europa desde el Parijorcau: Neverón del Urriello y Picos Albos.

Pico Agero desde la cima del Parijorcau.

Al fondo y de izda a dcha: Alto de las Verdianas, Samelar, Neverón del Urriello, Picos Albos. Por delante Puertos de Cabañes y, al otro lado de valle cercano, la arista por la que bajaremos.
Descendemos por la pedregosa ladera sur hasta la campera parcialmente invadida por el tojo que precede al cercano Pico Agero; subida corta y fácil. Un vértice geodésico corona esta cima y nos ofrece prácticamente las mismas vistas ya descritas. Para ver la escarpada ladera del Cueto Agero, bastantes metros más abajo, debemos asomarnos unos metros en la ladera sureste.
Parijorcau Pico de la Pelea desde la cima del Pico Agero.

Desde la cima del Pico Agero, en medio vemos el Cueto Fontanilla por donde pasaremos en el descenso. Al fondo vemos parte de la Sierra Portudera, Pico Obesón y Sierra de Cocón (Tombo y Cueto Cerralosa).

Desde la cima del Pico Agero hacia el sur: Peña Ventosa y Sierra de Peña Sagra detrás.
La programación de la ruta incluía desandar hasta el collado y bajar hacia el noroeste por el evidente valle siguiendo un marcado sendero con buena traza hasta el Colllado de Pebe y continuar después por una pista hasta la aldea de La Quintana. Optamos por complicarlo un poco bajando por la arista noroccidental en paralelo al valle. Primero por un marcada sendero hasta superar el cercano Cueto Fontanilla, después entre hierbas altas y algunas peñas, manteniendo la dirección y la arista, hasta la cota de los 1100 metros donde nos escoramos a la derecha por el herbazal en paralelo a un pequeño crestón rocoso.
Desde el Cueto Fontanilla echamos la vista atrás para ver el Pico Agero y, asomando, Peña Ventosa y Peña Sagra.
Una vez superado el roquedo retomamos la dirección para bajar por una ladera de hierba muy inclinada siguiendo con el GPS los restos de lo que fue una marcada senda (hace sólo 4 años uno de los compañeros había pasado por aquí y el camino aún se seguía bien). Superado el tramo de mayor inclinación, las hierbas dan paso a los helechos y enseguida a los prados y cabañas.
Bajando por la inclinada ladera herbosa vemos abajo las aldeas de La Quintana y Bejes.

El collado de Pebe por el que no pasaremos. A la izda vemos una pista hacia la que nos dirigimos.
Desembocamos en una pista que baja a otra cercana que a su vez nos lleva a enlazar con la que viene del Collado de Pebe. Pronto llegamos a aldea de La Quintana. A la izquierda de la última casa hay una fuente con dos caños en la que nos refrescamos de las últimas acometidas del calor veraniego.
Vista hacia atrás de la ladera por la que hemos bajado. La foto no muestra su verdadera inclinación.

Llegando a los prados de La Quintana; al fondo la aldea de Bejes.
Unos metros más por la carretera y llegamos a la que sube al cercano pueblo de Bejes donde nos espera el autobús. Y aún tenemos ganas de subir otros 80 metros para acercarnos a la aldea y comer acompañados de una cerveza bien fría.

Lorenzo Sánchez Velázquez