miércoles, 13 de julio de 2016

La Senda y Requexón de Valdunes. Circular desde Orlé

Salida y llegada: Orlé (concejo de Caso)
Distancia: 16,2 km
Duración: 7:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1350 m
Altura Inicial: 650 m
Altura máxima: 1705 m
Fecha de realización: 26/VI/2016
Dificultad: media
Track de la ruta

Itinerario: Nozaleda (Orlé) – La Roza – Brañadales – Colláu Gallegos  – Requexón de Valdunes – Colláu Gallegos – Colláu Bilaña o Llagos – Mayá Vieya – Pico la Senda – Colláu Capiella – Valle Capiella – Conforcos – Valle los Tornos – Nozaleda (Orlé).

Mapa de la ruta
Hace poco estuvimos en La Carasca y recordamos como hace años subimos al pico La Senda y al Requexón desde Bezanes y Soto de Caso respectivamente. Como no conocíamos la subida por el collado Gallegos, decidimos alcanzarlos haciendo una ruta circular con bajada por el collado y valle Capiella.

Nozaleda y Orlé desde el camino hacia el Valle de Brañadales.

Llegamos desde Campo de Caso y aparcamos frente a las primeras casas de Nozaleda (650 m) al lado del río Orlé. Iniciamos la ruta siguiendo el camino ancho que sale justo antes de cruzar el puente y sube por el Valle de Brañadales entre prados y bosques de hayas. Cuando se miran las ortofotos de esta zona se aprecian los prados como islas artificiales en medio del gran bosque.
Por el camino del Valle de Brañadales.

La pista deja a la izquierda la cabaña de La Roza (830 m) y finaliza más arriba frente a la puerta de un gran prado en Brañadales (1000 m). Hemos caminado dos kilómetros. En este punto podemos seguir por el camino público rodeando la finca por la izquierda o atravesar la puerta de acceso a y continuar por un camino hasta la gran casa en ruinas. Salimos al camino, transformado en sendero, y avanzamos entre grandes hayas y piedras forradas de musgo del monte Fadiellu a la vez que cruzamos el arroyo Vallina Menor para alcanzar finalmente a una zona despejada (1280 m) donde encontramos vacas pastando.

Gran cabaña en Brañadales.

El precioso camino sigue a la izquierda del cercado.

La amplia, despejada y empinada ladera del Requexón de Valdunes llamada Peña Brañadales queda a la izquierda y ya vemos su cima. Pero de momento la senda abandona el fondo del valle y gira primero a la derecha en paralelo al límite del bosque para ganar rápidamente altura y después a la izquierda donde encontramos un pilón ganadero.
Salimos a las camperas previas al Colláu Gallegos.

Retomamos la dirección sureste y enseguida alcanzamos el Colláu Gallegos (1385 m) que da vista al sur. Las nubes nos ocultan las cumbres más altas,  aún así vemos con claridad el Cantu’l Oso y la cercana Peña’l Casar. Por detrás, en cambio, sobresale la cuerda de La Ordaliega, La Frayada, el Mayáu y el Cuetón de los Traviesos.
Pilón ganadero poco antes de alcanzar el Colláu Gallegos.

Aunque no teníamos previsto subir al Requexón, viéndolo tan cerca, acometemos su ascensión bordeando el valle por su cabecera hasta enlazar con una vallina que remonta duramente hasta la arista norte de la montaña. Una corta ascensión por ella nos deja en la cumbre (1565 m) donde hay un buzón de montaña adosado a un mástil que termina en una silueta metálica del mapa de Asturias con un nombre y una fecha.

En la cima del Requexón de Valdunes.

La arista norte del Requexón cae vertical. Vemos el pico La Senda; subiremos en paralelo al bosque Faciellu que vemos hacia la derecha.

La primavera florida en la cumbre es hermosa y la vista se extiende ahora hacia el este donde vemos La Carasca y el Campigüeños; en cambio, las cimas del Tiatordos y el Maciédome quedan ocultas por las nubes.
Bajamos del Requexón, más o menos por el mismo camino, hasta el Colláu Gallegos (1385 m). Una senda desciende al otro lado a los hermosos prados y cabañas de Los Foyancos y remonta después hasta el collado Bilaña o Llagos (1348 m). Pero hay una senda armada que sin perder altura une ambos collados y así, sin esfuerzo, llegamos al segundo donde encontramos una cabaña casi en ruinas entre grandes fresnos.


Senda entre los collados Gallegos y Bilaña.

Cabaña en el collado Bilaña entre fresnos.

Un poco más adelante, al entrar en las hondonadas herbosas de Los Foyos, encontramos una buena cabaña (1330 m) con una mesa de piedra al lado de la puerta. Dejando esta cabaña a la izquierda hace años subimos por aquí al Requexón.
Cabaña arreglada en la base del Requexón entre el collado Llagos y Los Foyos.

La senda cruza las hondonadas de Los Foyos rodeando el Requexón y alcanza, al otro, lado la majada derruida de Llagos. Por aquí bajamos hace unos años del Pico la Senda después de recorrer su arista norte (Xerru les Grayes). Sin embargo, ahora seguimos otra senda que deja los Foyos a la izquierda y rodea la ladera norte del Xerru Pandu (que dejamos a la derecha) y nos deja en la Mayá Vieya (1360 m) en completa ruina. El pequeño valle se extiende hacia  el sur entre el Pandu, a la derecha, y la extensa arista norte de La Senda a la izquierda.
Vacas en la Mayá Vieya.

Una nueva senda remonta al bies la ladera norte del Pico la Senda en paralelo al bosquete Faciellu que dejamos también a la derecha. Alcanzamos una estrecha vallina que remonta duramente hasta alcanzar la arista norte (Xerru les Grayes) (1630 m), abriéndonos el horizonte este: La Carasca, Campigüeños, etc. Continuamos la subida por la arista hasta la cima (1705 m) donde sólo encontramos un montón de piedras; pobre coronación para una cima tan espectacular.
Por la ladera del pico La Senda. Por detrás vemos el Requexón al fondo y, a la izquierda, el Xerru Pandu.

Paramos a reponer fuerzas haciendo tiempo a que se abriera algún claro por el que atisbar las cumbres más altas del sur; muy abajo, casi en la vertical y al este, vemos vacas y caballos pastando en el collado Capiella.


La Carasca (dcha) y Campigüeños (centro) desde el pico La Senda

Collado Capiella desde La Senda.

Reanudamos la ruta bajando al norte por una vallina que deja la arista a la izquierda hasta enlazar (1560 m) con la senda que viene desde la misma arista por la ladera oriental; esta senda da nombre al pico. Al seguirla, giramos bruscamente al sureste caminando por una traviesa protegida con piedras y alambre de espino que, enseguida, cruza una horcada entre dos peñas y desciende rápidamente al collado Capiella (1439 m) donde hay vacas y caballos pastando.

 
Corta traviesa que lleva a una horcada que a su vez da acceso al collado Capiella.
Vista atrás de la horcada que permite bajar a Capiella.

Como hacía poco que habíamos bajado por el Valle Capiella siguiendo las marcas del PR por la ladera oriental (aunque se sigue bien, la encontramos invadida parcialmente por las escobas), decidimos bajar ahora por las cómodas praderas de la ladera occidental.
Zona alta del Valle Capiella, cerca del collado. Al fondo vemos la cuerda entre La Ordaliega y el Cuetón, con la Frayada y el Mayáu en medio.

Más abajo cruzamos el Arroyo Troncáu o Capiella (1330 m) y al llegar al bosque decidimos seguir por esta misma ladera, para variar. La encontramos demasiado tupida y tuvimos que bajar  de nuevo al arroyo y cruzarlo y descruzarlo otras tres veces.

Nos sumergimos en el bosque.

La extensa cresta norte de La Carasca emerge por encima del bosque que cubre el Valle Capiella.

Antes del último cruce del arroyo (1180 m) se puede seguir por la ladera oriental, como hicimos al bajar de La Carasca, para alcanzar los prados y cabañas de Conforcos (1100 m). Pero esta vez cogimos el sendero que baja por la arista occidental, más despejada.
Prados y cabañas en Conforcos con el horrendo "chalet" en medio. En Conforcos enlazamos con el camino que baja a Orlé.

Hace mes y medio, cuando subimos y bajamos por el valle del río Orlé para alcanzar La Carasca, contábamos que estaban arreglando el camino. Por entonces el camino ancho terminaba entre el último puente de madera y el Llanu L’Acebal (1000 m). Ahora la pista llega hasta las últimas cabañas de Conforcos y el antiguo puente de madera casi podrida lo han cambiado por uno de hormigón. Hay que reconocer que se han respetado la mayoría de los tramos empedrados del camino antiguo; sólo el corto tramo del empedrado más alto, cerca de L’Acebal, ha sucumbido a la pala excavadora. (A finales de Julio he subido a Melordaña y la pista llega hasta casi alcanzar el collado Melordaña. Ignoro si continuarán hasta la propia majada; si es así, poco les queda).

El empedrado original aún se conserva en muchos tramos del camino hasta Orlé.

El descenso por este valle mágico, con sus torrenteras, pozas y piedras cubiertas de musgo, envueltos en la exuberante vegetación de ribera, es muy agradable y nos deja de regreso en Nozaleda.

Lorenzo Sánchez Velázquez

jueves, 23 de junio de 2016

Pico Ferreirúa, Cascada del Xiblu y brañas de Teverga

Perfil de la ruta
Salida y llegada: Puerto Ventana (concejo de Teverga) 
Distancia: 22,5 km
Duración: 7:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1300 m
Altura Inicial: 1586 m
Altura máxima: 1976 m
Fecha de realización: 19/VI/2016
Dificultad: media
Track de la ruta


Itinerario: Puerto Ventana – Pico de la Ferreirúa – Braña Las Navariegas  – Cascada del Xiblu – Hayedo de Montegrande – Braña la Puerca – Braña de las Cadenas – Cuerda de Gozmirón – Puerto Ventana.

Ruta larga con gran desnivel acumulado pero sin dificultad. A las 10:15 horas ya estábamos en el Puerto Ventana dispuestos a comenzar esta larga ruta que nos va llevar por algunas de las más hermosas brañas teverganas, subir al Pico de la Ferreirúa, el más alto del concejo, y disfrutar de la preciosa cascada del Xiblu. Y por el camino cruzaremos el gran hayedo de Montegrande de más de 1500 ha que además de hayas contiene robles, abedules, servales, acebos y espinos.
Puerto Ventana poco antes de subir al Pico del Cuervo. A la derecha picos Colines, Práu, Fontanes (detrás) y Peña Ubiña.

En el puerto (1586 m) encontramos caballos y vacas pastando acompañados por dos  mastines mansos. Rodeamos por la derecha (también se puede bordear por la izquierda) el peñón que nos oculta la perspectiva occidental para alcanzar al otro lado un collado (1645 m) situado a los pies del Pico del Cuervo. La vista se abre al sur hacia La Babia Alta y a poniente donde apreciamos la alargada cuerda del Ferreirúa que vamos a recorrer.
En la bajada del Pico del Cuervo. Vemos la arista de la montaña que vamos a recorrer hasta el Ferreirúa (al fondo). Al la izda apuntan algunas montañas de Somiedo.

Una dura subida por un sendero entre el brezo nos permite alcanzar casi la cima (1756 m) que dejamos a la izquierda. Ya comenzamos a ver algunas de las grandes cimas de Somiedo y La Babia. El descenso al collado El Cuervo (1705 m), la subida a Las Llombas (1826 m), la bajada al collado Los Chamuergos (1791 m) y la subsiguiente subida al pico homónimo (1849 m), nos dejan a los pies del Ferreirúa.
Pequeño crestón en Los Chamuergos con el Ferreirúa más cerca.

Continuamos por su alargada arista oriental, continuación de la que traemos, y alcanzamos unos grandes bloques de cuarcita previos a la cima (1976 m). En ella encontramos un montón de piedras y unas vistas espectaculares: haciendo un giro de horario vemos el Morronegro al sur, seguido por el macizo del Montihuero, Peña Orniz, Calabazosa, Picos Albos y Peña Chana, entre otros. Al norte las Sierras de Sobia y del Aramo y al oeste las Ubiñas (cordal desde el Campu Faya, Tambarón, Huertos del Diablo, Ranchón, Práu, Fontanes, Ubiña Grande y Ubiña Pequeña).
 
De izda a dcha: Peña Azmón, Pico la Loma y la gran mole del Morronegro.

De izda a dcha: Montihuero, Solarco, Calabazosa, Peña Orniz y Peña Redonda (este último más cerca).

Picos Albos y Peña Chana. Al fondo a la derecha, el Cornón.

Vista de la Sierra de los Bígaros.

Después de admirar el magnífico paisaje, descendemos por una empinada canal situada unos metros después de superar el punto más alto del Ferreirúa. En ella encontramos algunos hitos que nos ayudan, pero debemos bajar con cuidado para evitar un mal resbalón.
Canal por la que bajamos. En la foto no se aprecia su verticalidad.

Después de este primer y vertical descenso, nos escoramos a la derecha bajando en paralelo al gran crestón hasta alcanzar el Collado de la Ferreirúa (1804 m). Una breve subida a El Colladín (1831 m) y el subsiguiente descenso entre las escobas nos llevan a la Collada del Refuexo (1725 m) donde encontramos dos yeguas con sus potrillos. El valle de Matamala baja hacia la aldea de Torrestío.

Yegua y potrillo en la Collada del Refuexo.

Pico Ferreirúa de donde venimos. Práu, Fontanes,... y Peña Ubiña detras de la Sierra de la Oxa. El valle de Matamala cubierto de escobas en flor.

La ruta sigue por una senda entre escobas altas que rodea el pico El Águila y nos deja en el Collado de las Navariegas (1754 m) dando vista a las famosas brañas. Situadas en un perfecto circo glaciar del que aún se aprecian las últimas morrenas, forman una hermosa estampa con sus tejados de teja árabe rematados por pesadas lanchas de piedra que lo aseguran. El circo desagua por el Barranco de la Verde que forma más abajo las hermosas cascadas del Xiblu y, al fondo en esa dirección, la Sierra de Sobia cierra el horizonte quedando Villa de Sub bajo sus cantiles meridionales.
Cubeta glaciar donde se ubican las Brañas Navariegas (se aprecian dos morrenas). Al fondo la Sierra de Sobia y en medio de la foto la solitaria Peña Viguera.

Habíamos estado por aquí en la primavera del 2008 y encontramos caballos pastando bajo la atenta vigilancia de unos mastines. En esta ocasión no encontramos ganado pero sí pudimos apreciar el extenso desbroce que se ha hecho para evitar que el escobar se tragara literalmente esta hermosa braña. Este es el camino a seguir si se quiere mantener el rico patrimonio rural de Asturias. Bajamos a las Navariegas (1570 m) y, aunque es un poco pronto, decidimos reponer fuerzas disfrutando del magnífico entorno.
Corro y cabaña en Las Navariegas.

Retomamos la marcha siguiendo el camino que arranca al lado del arroyo y baja entre servales, acebos y espinos primero, y bajo del dosel de las hayas y robles después. Empedrado en algunos tramos, armado en otros y con un buen mirador sobre la cascada superior del Xiblu, el hermoso camino se adentra más abajo en el hayedo del Monte Braniecha.
Bajando por el hayedo del Monte Braniecha.

Llanea al llegar a los prados y cabañas casi abandonados de Michadoriu y, en la Braña Fociecha (1130 m), lo abandonamos siguiendo las indicaciones hacia el PR 269 (Cascada del Xiblu) que nos hace girar casi 180º para llanear hacia la cascada de El Xiblu.
Villa de Sub bajo los cantiles de la Sierra de Sobia.

El camino ancho, entre prados y un poco embarrado, nos lleva a un nuevo cruce (1130 m). Cruzando el puente de madera nos sumergiríamos en el hayedo de Montegrande, pero aún debemos visitar las cascadas. Seguimos de frente por una senda bien trazada con escalones y barandilla de cuerda que sube hasta la cascada del Xiblu (1230 m). Hermosa como cabello al viento, esta primera cascada tiene unos 25 metros y es muy fotogénica. Seguimos un corto trecho hacia las cascadas superiores pero enseguida retrocedemos dejandolas para otra ocasión; queda mucha ruta y no parece fácil la subida.

El arroyo baja por el Barranco de la Verde formando preciosos rápidos y cascadas como la del Xiblu.

Cascada del Xiblu.

Desandamos la senda hasta el puente y lo cruzamos para acceder a una pista ancha y casi llana que recorre el hayedo de Montegrande. Son tres kilómetros de plácido paseo a la sombre de las hayas, bien señalizado, con paneles sobre la ruta, la flora y la fauna que nos deja en la carretera AS 228 muy cerca de la Braña de la Puerca (1130 m).

Puente de madera que cruza el Barranco de la Verde para situarnos en la pista que faldea el hayedo de Montegrande.

La pista ancha recorre el hayedo de Montegrande y finaliza en la carretera cerca de la Braña de la Puerca.

Para visitar la Braña de las Cadenas en el valle de Valdesampedro, subimos algo más de un kilómetro por la carretera hacia el Puerto Ventana, y nada más cruzar el Reguero Ortigosa en una revuelta, la abandonamos (1210 m) siguiendo una pista ancha.
Algo más de un kilómetro por la carretera da para imágenes como esta con la Sierra de Sobia al fondo.

Se trata de seguir ahora el corto PR AS 270 (Braña de las Cadenas) del que nos informan unos paneles situados al comienzo del camino. Siempre bajo las hayas, seguimos otro kilómetro y medio, primero en suave bajada y después en cómoda subida, hasta alcanzar la braña (1280 m) después de cruzar el Río la Puerca. Un gran pastizal con cabañas y corros en buen estado y en uso, y rodeado por el bosque de hayas, la preciosa braña nos permite apreciar como el extenso hayedo de Montegrande cubre las laderas norte y este bajo el gran crestón del Ferreirúa, que ahora se ha cubierto de nubes.

Llegando a la Braña de las Cadenas.

Corro y cabaña en la Braña de las Cadenas.

Habíamos previsto regresar al Puerto Ventana subiendo primero a la Cuerda de Gozmirón por un cortafuego que se aprecia bien en las ortofotos. Sin embargo, en la parte alta de la braña encontramos en buen estado el antiguo Camino Real que comunicaba Teverga con la Babia leonesa. De traza ancha, es una pena que no figure ni en los mapas topográficos y nos permitió alcanzar la arista de Gozmirón de una forma cómoda y a la sombra de las hayas.
Precioso camino que sube desde la Braña de las Cadenas a la Cuerda de Gozmirón.

Al poco de dejar la braña, el camino da una revuelta a la derecha para acceder a otro claro del bosque llamado El Chaquete (1360 m). Después remonta al bies la ladera entre hayas centenarias y nos deja con poco esfuerzo en la cumbrera de la Cuerda de Gozmirón (1510 m). En este tramo encontramos algo de barro, algunos hitos y añadimos otros. El recorrido por el cortafuego y la cumbrera de la sierra también es factible y está despejada.
Camino que recorre la cumbrera de la Cuerda de Gozmirón. Al fondo vemos cerca el Puerto Ventana.


Llegando al Puerto Ventana.

En lontananza y muy cerca vemos el Puerto Ventana. En lugar de salir a la cercana carretera, bajamos unos metros hasta una pista que cruzamos y donde hay un cercado para uso ganadero. Seguimos una senda que, en paralelo a la carretera, nos lleva sin dificultad hasta el pilón ganadero situado al lado del aparcamiento que hay en el Puerto Ventana.

Lorenzo Sánchez Velázquez


martes, 7 de junio de 2016

Foces del río Pendón, Varallonga y Redondo

Perfil de la ruta
Salida y llegada: Fuensanta (concejo de Nava) 
Distancia: 16 km
Duración: 5:30 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 920 m
Altura Inicial: 230 m
Altura máxima: 923 m
Fecha de realización: 28/V/2016
Dificultad: media
Track de la ruta

Mapa de la ruta
Itinerario: Fuensanta – Collado Fornos – Foces del río Pendón  – Puente Pendón – Les Vueltes – Mayáu Pastor – Varallonga – Les Praeres – Pico Redondo – Les Praeres – Mayáu Pastor – Tabléu – Fuensanta.

Ruta corta y cercana para terminar a primera hora de la tarde con el fin de evitar las previstas tormentas vespertinas. Nos dirigimos al concejo de Nava con el fin de recorrer las Foces del río Pendón, donde hacía años que no íbamos, añadiendo al pequeño recorrido la subida al cercano pico Varallonga (Barallonga es el nombre que aparece en los postes de señalización de la ruta) situado al oeste. En otra ocasión, hace tiempo, completamos esta ruta con la subida al Pico la Múa situado al  este.
Imagen del río Prá desde el puente que lo cruza.

Llegamos al aparcamiento situado a las puertas de la planta de Aguas de Fuensanta donde un panel informativo explica el recorrido del PR AS-45 “Foces del río Pendón”. Comenzamos la ruta cruzando Río de Prá (o Fuensanta) y enseguida aparecen las marcas y señales de esta ruta señalizada de forma ejemplar.
Camino de la "Foces del río Pendón".

Tomamos un primer desvío a la izquierda (el camino principal se dirige al Palacio la Ferrería, Monumento Histórico Artístico con una alta torre medieval alrededor de la cual se fueron añadiendo estancias en los siglos XVI y XVII, se encuentra abandonado y casi en ruinas) y enseguida llegamos a otro cruce: por la derecha sube la pista hasta el Mayáu Pastor y por él regresaremos. Subimos fuertemente  por el de la izquierda en medio del bosque de castaños y avellanos hasta alcanzar el collado Fornos. Aquí comienzan las “foces”. El camino, colgado sobre el río Pendón, se construyó para la traída de aguas a Nava, mientras abajo el río Pendón forma un profundo tajo entre la arista norte del Pico Casielles al este y las laderas orientales del macizo de la Varallonga.

Una cortina de agua cae sobre el camino.

Hacia la mitad encontramos un reguero que vierte una cortina de agua sobre el camino al lado de una fuente que mana de la misma roca. Más adelante, el camino se sitúa a la altura del río y la exuberante vegetación nos envuelve. Las “foces” finalizan en Les Meceures donde un puente de madera nos permite cruzar el arroyo dando paso a una pequeña represa de captación de aguas.
Puente sobre río Pendón en Les Meceures.

La senda inicia en este punto una fuerte subida y pronto se convierte en camino carretero armado que se retuerce para vencer el fuerte desnivel entre robles, hayas y avellanos. Este camino sirvió para acceder a los prados de este profundo valle (Prados de Pendón) desde Ovín y Buyeres.

Camino armado que sube dando varias revueltas hasta el collado de Boca de la Canal.
En el camino de subida al Mayáu Pastor un lagarto toma el sol.

Al otro lado del valle del Pedón vemos el pico La Múa.

Abajo va quedando el valle limitado al otro lado por el Pico la Múa y las Crestas de Trapa. El collado de Boca de la Canal da acceso, después de un corto descenso, al Mayáu Pastor con varias cabañas arregladas y prados en uso.
Cabaña arreglada en el Mayáu Pastor.

El PR sigue al norte por una pista que nos permitiría regresar a Fuensanta. Sin embargo, queremos extender la ruta subiendo al pico Varallonga y para ello tomamos el camino hacia el oeste que deja la casa del “mayáu” a la izquierda y se adentra en un bosque de avellanos. Pronto se transforma en senda, más adelante vira al sur, después presenta algún tramo empedrado y finalmente sale del bosquete para acceder a una empinada vallina herbosa que sube hasta enlazar con el camino más ancho que viene de Piloñeta.
Ladera por la que subimos al Varallonga.

Lo seguimos hasta alcanzar el cercano collado donde lo dejamos para remontar la ladera oriental del Varallonga. Terreno mixto de caliza, hierba y abundantes gamones, que nos permite alcanzar la cumbre con facilidad. Encontramos un vértice geodésico y un pequeño buzón de montaña. Abajo, las extensas praderas de Les Praeres con el monte Redondo cerrándolas al otro lado, a poniente la Sierra de Peñamayor separada del pico Oroxu por el collado homónimo. Los picos Xibiella, Tablazu, Pandestébano y Cerro de Rosellón o de los Caspios, al sur dan paso a la Peña la Xamoca. Al este el pico La Múa, al otro lado del valle del río Pendón, mientras la rasa costera del concejo de Nava se extiende por el norte.

Desde la cima del Varallonga: abajo Les Praeres y por detrás Peñamayor; el pico Oroxu esta a la derecha al otro lado del collado.

A la izquierda Peña la Xamoca, a la que siguen los picos La Xibiella, Tablaza y Pandestébano. 

Por la arista de la Varallonga.

Bajamos a este prado por el que pasa un camino que nos permite bajar a Les Praeres.

Seguimos la arista de la montaña hasta descender, al otro lado, a un prado con cerca de piedra por donde pasa un camino que viene de Les Praeres. Lo seguimos un corto tramo y atajamos después para descender hasta una fuente con pilón ganadero en la base de la peña y en el límite de las praderas. Podríamos emprender el regreso rodeando la peña Varallonga por el sur y enlazar en el collado con el camino por el que vinimos. Pero como vemos cerca y accesible el pico Redondo o La Cota, nos dirigimos hacia él por la pista que lo rodea por el oeste (la ladera norte, más cercana, se ve completamente invadida por altas cotoyas).
Cabaña en el collado donde comienza la Majada Ortigosa.

La fuerte subida por el camino de hormigón nos deja en el collado que da acceso a la majada de Ortigosa (por aquí pasamos no hace mucho cuando hicimos la integral de Peñamayor).
Cumbre del alomado pico Redondo.

Abandonamos la pista y remontamos la pradera que cubre el primer tramo de la ladera occidental del Redondo. Más arriba, entre las ralas cotoyas, avanza una senda que nos deja en la cima de esta alomada montaña señaliza con un montón de piedras. Las mismas vistas. Seguimos una senda entre la broza para descender por la ladera oriental y enlazar con un camino que nos devuelve a Les Praeres.
Pico La Varallonga desde Les Praeres.

Cogemos el camino que rodea la Varallonga por el sur y subimos al collado desde el que accedimos a la cumbre. Debemos desandar el camino hasta el Mayáu Pastor en medio de un fuerte aguacero y, bajo el alero de la cabaña principal, esperamos que amaine y aprovechamos para comer. Reanudamos la ruta siguiendo la pista señalizada con las marcas del PR AS-45 que tiene muchos tramos hormigonados. Pasa por Los Xerrapos donde dejamos a la izquierda una fuente con pilón y baja después a Tabléu donde hay una gran nave ganadera. Una pequeña subida antecede a la bajada final casi totalmente hormigonada que pasa por La Vallorita. Este tramo ofrece buenas vistas del valle del Piloña, de Nava y las aldeas cercanas. Finalmente llegamos a Fuensanta.

Lorenzo Sánchez Velázquez