jueves, 3 de diciembre de 2020

Pico Cuyargayos y Cantu Terralina. Circular desde Coballes

Salida y llegada: Coballes (Concejo de Caso)
Distancia: 19,5 km
Duración: 8:00 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1350 m
Altura Inicial: 580 m
Altura máxima: 1391 m
Fecha de realización: 28/XI/2020
Dificultad: media
Track de la ruta


Itinerario: Coballes – La Collada – La Pandiella – Collada la Trapa – La Infiesta – La Gallera – El Mayáu – El Roble – Sierra Bermeja – Collada Mezquita – Pico Cuyargayos – Arista Este – Collado Imblenes – Cantu Terralina (Cuerda los Rubios) – Collado Imblenes – Riega les Cotoyes – Rituertos (Valle de Fresnéu) – Reguero Retuerto – Valderosa – Río Valdetanes – Ablanéu – Sevarés – Coballes.

Al pico o peña Cuyargayos se sube habitualmente desde Ladines por el collado Imblenes o desde Soto de Agues por la Foz de Nozalín, ambas aldeas en el concejo de Sobrescobio. También es corriente hacer una ruta circular subiendo por un lado y bajando por el otro. Por el lado casín también se puede subir. Así lo hicimos hace unos años (ver esta otra entrada) subiendo desde Caleao por la canal de Puro Cabrero y recorriendo después la Sierra Bermeja. Culminado el Cuyargayos, desandamos la sierra y alcanzamos también la cumbre del pico Riegos.
Vista del Embalse de Tanes desde Coballes. La Peña Busllar se ve al fondo.
En esta ocasión queríamos subirlo y de paso reconocer el estado de los caminos y senderos del Valle de Fresnéu con vistas a una futura travesía. Dejamos el coche a la entrada de la aldea casina de Coballes y comenzamos a caminar entre las casas hacia la parte alta siguiendo las marcas del PR 244 (Coballes – La Trapa – Valderosa – Coballes). La ancha pista continúa la subida (S) entre prados hasta la Collada donde llanea un corto tramo. Reanudada la cuesta, y siempre dejando a la izquierda el valle del río Caleao, pasamos por las cabañas de La Pandiella mientras abajo, en la misma mano, vemos las casas de Buspriz.
Cuadras en La Collada a la izquierda del camino que sube a La Trapa.
Alcanzada la amplia Collada de la Trapa, adonde se llega también desde Buspriz, vemos el desbroce reciente del camino que sube al Collado Imblenes al otro lado del valle de Fresnéu (por donde bajaremos por la tarde). La pista continúa recta hacia la Collada el Cantu y el Puro Cabrero pero nosotros la abandonamos La Trapa para coger otro camino ancho a la derecha que baja suavemente por el hayedo del Monte Felgueru hasta la cabaña y prado de Fresnéu.
Majada de Fresnéu. Llegamos por el camino de la derecha, por el de la izda se va a La Infiesta y hacia acá se sube a La Gallera.
El PR sube por camino ancho a la Majada de La Gallera y luego baja a Rituertos en el Valle de Frenedo. Como queremos ver el estado del atajo que evita esta subida y bajada, dejamos sus marcas y seguimos (E) en llano hasta una cabaña recién arreglada de donde sale una marcada senda que, entre cotoyas, sube ligeramente al prado y cabaña (en ruinas) de La Infiesta. Al otro lado del prado sale un camino ancho que enseguida desemboca en el que se asienta el PR 244.
Desde La Infiesta vemos el Cantu Terralina y el camino desbrozado por el que bajaremos por la tarde.
Desde La Infiesta vemos el Pico Mezquita. El camino ancho que vemos lleva a la Majada Roble (entre las ramas a la dcha) y se aprecia la senda por la que subimos al collado.

Como el principal objetivo de la ruta es el Pico Cuyargayos y una vez que en La Infiesta comprobamos la existencia del atajo, desandamos el camino hasta Fresnéu para retomar el PR. El camino ancho nos sube mediante varias revueltas a la campera de La Gallera donde paramos a picar algo. Reanudamos la marcha hasta al cercano El Mayáu donde un ramal baja hacia el Valle de Fresnéu (por donde sigue el PR). Obviamos este desvío y seguimos de frente hasta el final de la pista en el prado y cabaña de El Roble. Una sendilla entre cotoyas y helechos bordea por la izquierda la muria del prado y nos eleva a la cumbrera de la Sierra Bermeja abriéndonos el horizonte occidental.
Desde La Gallera tenemos esta vista hacia el este. De izda a dcha: Sierra del Sellón, Peña Busllar (por delante con su gran cestón, el pueblo que se ve por delante es Prieres), Cuetos Negros, Peña Ordaliega y, al fondo, Los Tornos. A la dcha asoma La Llambria (ver foto de abajo) y, por delante, el Cerro Piquero.
Continuación de la panorámica anterior desde La Gallera: Llambria, Campigüeños y La Senda.

Aquí encontramos la marcada senda en la que se asienta el PR AS-63 (Ruta del Cuyargayos). La seguimos (N) rodeando por la izquierda el modesto pico Mezquita hasta el collado homónimo. De aquí sale una senda (está algo oculta al comienzo entre los brezos altos) que libra por el sur las verticales peñas del Cuyargayos. Nosotros seguimos directos por donde nos llevan las marcas del PR hasta la base de la peña cuya cima alcanzamos tras una pequeña y sencilla trepada. Vistas espectaculares; dejo algunas fotos.
Llegando a la base de la Peña Cuyargayos

Vista norte desde la Peña Cuyargayos con el Embalse de Rioseco
Vista noroeste desde la cima del Cuyargayos


Continuación de la panorámica anterior hacia el suroeste.
Desde el Cuyargayos mirando hacia el este en invierno.

Paramos unos minutos para disfrutar de las vistas y seguimos por la afilada y entretenida arista oriental de la peña. Se recorre bien aunque hay que ir con cuidado en algunos puntos pues el terreno es escabroso y las caídas importantes. Siempre por la arista incluso cuando esta vira al noreste, bajamos al Collado Imblenes.
Vista hacia atrás del primer tramo de la arista oriental del Cuyargayos
Vista hacia atrás de otro tramo escarpado en la arista del Cuyargayos.

Llegando al Collado Imblenes con el Cantu Terralina (Rubios) detrás.

Los 100 metros de desnivel que debemos superar hasta alcanzar la cima del Cantu Terralina (Los Rubios) los hacemos al bies aunque se pueden hacer directamente. La cima también ofrece unas preciosas vistas hacia el Embalse de Tanes y los montes de Redes. El día soleado y con buena temperatura incita a parar y contemplar el magnífico paisaje mientras reponemos fuerzas.
Desde el Cantu Terralina echamos la vista atrás sobre el tramo final de la arista del Cuyargayos.


Vista noreste desde La Terralina

Volvemos al Collado Imblenes y bajamos (S) por una senda que sigue una riega. Unos metros más abajo encontramos una fuente y abrevadero; a partir de aquí la senda está desbrozada. Vira al oeste para acercarse hasta la Riega les Cotoyes a la altura de un prado con cabaña en ruinas, bajando (SE) después por la misma riega. El camino sale de ella y, gracias al reciente desbroce, podemos apreciar las armaduras que lo sustentan en algunos tramos. Finalmente, y tras bajar 350 metros desde el Collado Imblenes, desembocamos en el camino principal en Rituertos (Valle de Fresnéu).
Fuente y abrevadero bajo el Collado Imblenes
Bajando de Imblenes vemos las peñas del Cuyargayos


Bajando del Collado Imblenes hacia el Valle Fresnéu; el camino está recién desbrozado.

Majada de Rituertos (Valle Fresnéu) donde el camino que baja de Imblenes se junta con el principal que viene de La Gallera y El Mayáu (PR AS 244) y sigue a Valderosa.

Por el camino ancho sigue el trazado del PR AS 244 que ya no abandonaremos. Reorientados hacia el noreste nos llevará cómodamente a la aldea de Valderosa. Antes, encontramos un grupo de cazadores que han “batido” al jabalí en la ladera sureste de La Terralina (los vimos desde arriba mientras comíamos). En Valderosa abandonamos el camino principal y bajamos mediante varias revueltas por un bosque mixto donde predomina el avellano hasta el Río Valdetanes. El cruce entraña cierta dificultad. El puente de madera peatonal instalado cuando se señalizó el PR está muy escorado y sus tablones resbalan; pasamos con mucho cuidado.
Bajando a Valderosa
Pajares en Valderosa

Cruzando el río Valdetanes por un precario puente.

Casa y hórreo en Ablanéu

Embalse de Tanes, la aldea del mismo nombre apunta a la derecha.

Prados en Sevarés con el Cerro Piquero al fondo.

Cuadras y prados en Sevarés con la Peña Busllar al fondo. Se ve también la aldea de Abantro.

Entrando en Coballes entre dos luces con el Cerro Piquero al fondo.

Una vez cruzado el río, el camino ancho se adentra en otro bosque donde abundan los castaños y pronto nos lleva a la pequeña aldea de Ablanéu. Proseguimos (N) la subida rodeando el hombro que viene del Cerro Pando y al virar al sur alcanzamos los amplios prados con cabañas de Sevarés. Faldeando la sierra (O) alcanzamos el punto más alto de este camino y emprendemos el descenso (S) por el bosque hasta los prados cercanos a Coballes. Bajando por sus empinadas calles, llegamos entre dos luces a la entrada de la aldea.

Lorenzo Sánchez Velázquez



















miércoles, 25 de noviembre de 2020

Alto el Rubio (Prao del Niseiro), Pico Vildéu y Pico Carabainéu. Circular desde Pigüeña

Salida y llegada: Pigüeña (Concejo de Somiedo)
Distancia: 21,0 km
Duración: 8:00 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1470 m
Altura Inicial: 670 m
Altura máxima: 1588 m
Fecha de realización: 21/XI/2020
Dificultad: media-alta
Track de la ruta



Itinerario: Pigüeña – El Cantu – Pigüeces – Braña Motiz (Pigüeces) – Visbiero – Chanu Don Cueva – Chanu la Trapa – Alto el Rubio (Prao del Niseiro) – Chanu la Trapa – Altu la Trapa – Monte Veneiro – Pico Vildéu – Cochá Vildéu – Los Chanones (Alto del Cascarón) – Collado las Caranganas – Pico Carabainéu (Peña Blanca) – Collado Carabainéu – Brañas El Monte y Fonticheta – Braña del Cascarón – Braña Chanos (Chaneces) – Río Seco (Foz de Gargantiecha) – Pigüeña.

Nota: La ruta es larga y con un considerable desnivel acumulado y tiene un par de tramos cortos pero bastante cerrados por el brezo o la maleza. Uno está en el corto trecho de la arista de subida al Vildéu en donde hay un tupido brezal de alto porte, el otro está en la bajada por la Braña Chanos o Chanones en donde la senda está totalmente perdida y hay que atravesar un par de prados.
Lavadero en Pigüeña

Hórreo y casas antiguas en Pigüeña
Dejamos el coche junto al lavadero de Pigüeña en la primera calle nada más llegar a la aldea. Allí mismo comienza el camino que se dirige al norte en paralelo al alargado crestón que avanza en esa misma dirección desde Peña Chanos. Primero entre los prados cercanos al pueblo y después colgado en las verticales laderas, el camino, recientemente desbrozado, sube hasta El Cantu y conserva intactas las armaduras que lo sustentan en los tramos más comprometidos.

Por esta calle salimos de Pigueña en dirección norte.

El camino colgado rodea el largo hombro septentrional de la Peña Chanos. 

Al rodear el crestón entra en una zona más amable donde encontramos prados y alguna cabaña en buen estado. A la vez se va orientando poco a poco al este para adentrarse en un precioso bosque mixto por el que bajamos a Pigüeces. Este pequeño pueblo conserva también algunos hórreos y paneras y un gran tejo centenario al lado de la iglesia de San Juan; la gran casona colindante de buena factura y bien arreglada quizás sea la casa parroquial del cura. Nuestro camino hormigonado se ha dirigido al sur por la margen derecha del Reguero Pigüeces de abundante agua que proporciona abundante humedad a este estrecho y umbrío valle.
Rodeado El Cantu encontramos una zona de antiguos prados y cabañas. Ésta se conserva en perfecto estado.

Casa en Pigüeces

Iglesia de San Juan en Pigüeces con su tejo centenario.

Panera en Pigüeces

La tierra da paso al hormigón y los prados a ambos lados del camino a un tupido bosque de ribera a mano izquierda y unas inclinadas laderas con abundante maleza de bajo porte que culminan en los peñascos cimeros del Alto el Rubio a la derecha. La mantenida subida nos lleva a la Braña Motiz (Piegüeces) con casi todas de las abundantes cabañas en ruina.
Antes de la Braña Motiz el camino presenta este aspecto de tubo creado por los avellanos linderos.

Cabañas en la Braña Motiz o Pigüeces. Sólo unas pocas se mantienen en buen estado.

Al lado de esta cabaña sale el camino que subirá al Chanu la Trapa. Por encima vemos la Peña Chanu Don Cueva. A su lado pasa la senda subiendo desde la izda y siguiendo en ascenso a la dcha.

Más allá el camino avanza por el valle culminando en el Collado Vildéu, pero no lo seguimos. En la braña lo abandonamos y seguimos otro a la izquierda (NE) que sube entre la maleza que se ha enseñoreado desde hace tiempo en estas laderas. Se retuerce (NO) más arriba en la pequeña campera de Vibeiro hasta alcanzar un hombro de la montaña llamado Chanu Don Cueva al lado de la peña homónima; damos vista al norte. La senda, casi llana en este tramo, se dirige al este virando poco con la ladera al sur para alcanzar el amplio Chanu la Trapa. Al sur vemos la primera cima del Alto del Rubio y hacia ella nos dirigimos superando primero unos montículos y después por la pedregosa e inclinada ladera.
Desde el Chanu la Trapa vemos la dura subida que nos queda hasta alcanzar la larga arista del Rubio o Prao del Niseiro.

Arista del Alto el Rubio. Al final se encuentra el vértice geodésico.

Sin camino ni senda por donde mejor nos parece pasamos de las piedras sueltas a las hierbas altas y de estas a las modestas peñas cimeras. Alcanzada la primera cima las otras dos se coronan con facilidad estando el vértice geodésico en la tercera que es dos metros más baja que las anteriores; seguramente sea más visible. A nuestros pies tenemos la aldea de Pigüeces. Como las vistas hacia la Cordillera Cantábrica (S) están a contraluz dejo fotos de las vistas al este y al oeste. Más adelante rellenaré esta falta desde el Vildéu y el Carabainéu.
Vista atrás desde la cima del Alto el Rubio. La peña que vemos es algo más alta y por delante está el Cochao la Vachinona. A la derecha (fuera de foto) baja la empinada canal de La Vachinona. Hacia la izda vemos el Pico Vildéu y por detrás, al fondo, el Mocosu. Por encima de la peña sobresale el Pico Cornón (ver fotos más adelante).
Vista hacia el este desde la cima del Rubio.

Continuación de la panorámica anterior hacia el sureste.

Vista hacia el suroeste desde la cima del Rubio

Continuación de la panorámica anterior hacia el oeste.

Desandamos hasta el Chanu la Trapa y seguimos la cuerda (S). Al principio una sendilla nos lleva por la arista o ligeramente escorados al este, pero pronto se pierde entre la maleza de bajo porte y sólo la recuperamos después de atravesar una mata de hayas. Alcanzamos el Altu La Trapa a unos metros del modesto y alomado Pico Chanones. Casi en llano atravesamos un acebal por la franjas de hierba entre las matas de acebos y pronto nos sumergimos por una marcada senda en el hayedo del Monte Veneiro. Este bosque se extiende al este la arista norte del Vildeo.

En el Altu la Trapa se alternan matas de acebos con tramos de hierba.

Cruzando el hayedo del Monte Veneiro llegamos a este pilón. Aquí abandonamos la senda para ir hacia la arista norte del Vildéu.

Como la senda sube paralela a la citada arista, retrasamos todo lo que podemos incorporarnos a ella pues el espacio entre el final del bosque y la arista rocosa está completamente invadido por el brezo alto. Bastante arriba, al llegar a un pilón, abandonamos la senda, que se aleja hacia el Collado Aguines al este del Vildéu, y subimos unos metros campo a través por el hayedo. El bosque da paso al brezal que atravesamos como podemos hasta alcanzar la arista. Como ya esperábamos, la arista también está completamente invadida por el brezo alto, aunque encontramos algunas antiguas sendas que nos ayudan a subir hasta la caseta de madera cerrada con llave y chimenea de acero inoxidable cuya utilidad desconozco. Unos metros más arriba está la cima del Vildéu. Paramos a disfrutar de las magníficas vistas de las montañas somedanas.

Toda la arista norte del Vildéu está colonizada por brezos altos.

Cerca de la cima del Vildeo echamos la vista atrás: vemos su arista norte el Monte Veneiro, el Alto del Rubio y, al fondo a la derecha, la Sierra de Peña Manteca.

Caseta cerca de la cima del Pico Vildéu.

Vista hacia el sur a contraluz desde el Pico Vildéu.

Reanudamos la marcha bajando por la pedregosa ladera occidental del Vildéu hasta el collado del mismo nombre. Cruzamos un pequeño hayedo y un crestón transversal siguiendo una senda que continúa subiendo unos metros hacia Los Chanones (Alto el Cascarón) que encontramos calcinado por un reciente incendio. Siguiendo la dirección de la cuerda la senda retoma la dirección sur y nos permite bajar con comodidad hasta el Collado Caranganas.

Vista atrás del Pico Vildéu desde el collado homónimo. Por esta ladera bajamos.

Cochao Caranganas con el Pico Carabainéu detrás.

La marcada senda mantiene la dirección y sube por la ladera norte del Pico Carabainéu (Peña Blanca) hasta unos metros antes de la cima pues la rodea por el este. Como queremos avanzar por ella, subimos directamente los pocos metros que faltan para la cima norte y continuamos por la sencilla arista caliza que en algunos puntos vierte vertical hacia el oeste hasta la cercana cima sur desde donde vemos la aldea de Perlunes al sur, Corés al oeste y Villar de Vildas al suroeste además de las montañas de Somiedo. Dejo algunas fotos hacia el sureste y suroeste; las vistas al sur son muy parecidas a las del Vildéu.
Vista sureste desde la cima del Pico Carabainéu (Peña Blanca)

Continuación de la panorámica anterior hacia el sur desde el Pico Carabainéu.

Bajamos a un hombro situado al oeste y después al bies por la misma ladera sin camino ni senda hasta dar con una bien marcada que enlaza el Collado Caranganas con el Carabainéu. La seguimos hacia el sur para alcanzar los pastos de este último collado y tomar una pista hacia el norte que nos llevará con comodidad hasta la Braña de Fonticheta con buenas cabañas en uso y abundantes pastos. A partir de aquí el camino tiene dos raíles hormigonados para que circulen los vehículos; más abajo sigue totalmente hormigonado.
Vista hacia atrás de la cima del Pico Carabainéu o Peña Blanca.

Ladera occidental del Carabainéu. Bajamos a las praderas de la derecha donde se asientan las brañas El Monte y Fonticheta. Abajo se ve la aldea de Corés.

Esta pista de hormigón baja tras varios requiebros a la aldea de Corés. Pero como no queremos llegar a este pueblo, en el primer giro a la izquierda la abandonamos y seguimos de frente por un camino ancho de tierra interceptado en algunos puntos por portillas de alambre de espino colocadas por ganaderos. Este buen camino nos lleva sobre los prados más altos de la Braña del Cascarón y, cuando estos se terminan, se convierte en senda que más adelante, en un collado que da vista a la Foz de Gargantiecha sobre el Río Seco, se pierde completamente con la maleza. Para retomarla debemos atravesar un primer prado de la Braña (el situado más al este en la braña) con bastante inclinación y, un poco más adelante, al cerrarse otra vez, un segundo prado (también al este de la braña), saliendo de él un camino ancho que viene de Pigüeña.
Braña el Cascarón que el camino rodea por la derecha.

Pasado el Río Seco miramos hacia atrás la Braña Chanos (Chaneces). Atravesamos dos de los prados cimeros porque la senda allí está perdida.

El camino rodea el espolón que vemos entre las encinas antes de bajar a Pigüeña.

Llegando a Pigüeña

Iglesia de San Martín en Pigüeña.

Este camino ancho atraviesa el Río Seco y se orienta al oeste para rodear un espolón rocoso y reorientarse después al noroeste y avanzar casi llano entre prados. Cerca de Pigüeña emprende un corto descenso hasta la zona alta de la aldea. Bajamos por sus calles dejando la Iglesia de San Martín a la derecha y llegamos al lavadero. Al final hemos tenido que apurar pues los días son cortos y la ruta larga. El pueblo nos recibe con el alumbrado público encendido.

Lorenzo Sánchez Velázquez