miércoles, 3 de junio de 2020

Peña Redonda. Circular alargada desde El Pino

Salida  y llegada: Molino de Peón (El Pino, concejo de Aller)
Distancia: 22,0 km
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Duración: 9:00 h (sin paradas)
Subidas acumuladas: 1750 m
Altura Inicial: 650 m
Altura máxima: 1836 m
Fecha de realización: 30/V/2020
Dificultad: media-alta
Track de la ruta



Itinerario: Molino de Peón (El Pino) – Ruta PR AS-31 (Foces del Pino) – Foces del río Pino – Desvío a Peña Redonda – Valle y Mayéu Fondil – Canal de los Agriles – Peña Redonda – Collado – Peña Caniecha – Collado Caniecha – Mayéu Caniecha (Glayiru) – Valle Caniecha – Desvío hacia el Valle Pedroso – Las Cuevas – Valle y Mayéu Pedroso (PR AS 31.1 Foces del Pino-Cuevas) – Collá Cavera – Collado Pandos – Los Gallos – Reguero Melera – La Melera – Área recreativa de Cuevas – Felechosa – Molino de Peón (El Pino).

Como la ruta iba ser muy larga preferimos aparcar en el Molino de Peón en lugar de hacerlo en El Pino para, de esta manera, ahorrarnos el kilómetro de asfalto. Comenzamos la ruta cruzando el río y siguiendo las indicaciones de la conocida Ruta de las Foces del Pino (PR AS-31). Tras caminar plácidamente 3 kilómetros disfrutando del murmullo del agua, bajo el frondoso y fresco dosel del bosque que mitiga las altas temperaturas de este final de mayo, alcanzamos las cortas y hermosas foces por donde el agua se despeña produciendo pequeñas cascadas y rápidos.
Molín de Peón y Río Pino

Tramo empedrado del camino hacia la Foz del río Pino
El desfiladero se abre a tres valles: el del Pedroso hacia el este por que el subiremos en el regreso para ampliar el recorrido, el de Caniecha que sube hacia al sur (por él subimos hace unos años para alcanzar la cima de La Cabritera) y el del Fondil por el que seguimos hacia el suroeste (una indicación señala a Peña Redonda).
Esta foto sacada desde el Valle Pedroso muestra el itinerario seguido por el Valle Fondil hasta la Canal de los Agriles. En la canal nos pegamos a la pared de la derecha evitando el pedrero.
La senda avanza entre el arbolado que delimita los prados del Mayéu Fondil y más arriba, en medio de un bosquete, la perdemos definitivamente continuando por la empinada pradera donde buscamos los tramos de menor pendiente. En la zona alta, y antes de llegar a la Canal de los Agriles, nos escoramos a la derecha para avanzar casi pegados a los canchales que vierten los verticales muros de la larga arista de la Peña Panda. De este modo entramos en la canal pegados a la pared rocosa de la derecha evitando el molesto pedrero que la rellena. Así, pegados a la pared, subimos duramente por una marcada senda. Cuanto más subimos mayor es la pendiente.
Canal de los Agriles. Por la franja de hierba pegada a la pared de la derecha va la senda.
En la zona alta, la canal de divide en dos: la de la derecha parece más inclinada pero tiene agarres y una cuerda, la de la izquierda, también muy inclinada, es de hierba y como está seca, optamos por subir por ella (no la recomiendo si la hierba está mojada). Superadas varias repisas nos situamos en una horcada que nos ofrece el horizonte occidental. No queda más que subir unos metros y nos encontramos en la arista cimera y enseguida en la propia y alargada cima de Peña Redonda.
En la zona alta, que vemos al fondo, la Canal de los Agriles se divide en dos: seguimos por la de hierba a la izquierda (se intuye a la izda de la peña que separa ambas canales).
Desde la cima abarcamos unas vistas extraordinarias en todas las direcciones: Fuentes de Invierno (Jeje o Xexa, Nogales), Altos de Riopinos (Melera y Cabritera), Puerto de Vegarada y Cordillera Cantábrica (Fitona, Pico Faro, Quemaona y Mediodía), Valle y aldea de Rioaller, continuación de la cordillera con el Pico Torres; desde el Retriñon y La Forá hasta el Cuchu y La Forcada; Peña Mea y Peñas Negras y abajo, en el valle del río San Isidro, la aldea de El Pino. Dejo algunas fotos.




Después de reponer fuerzas disfrutando de estas extraordinarias vistas desandamos la arista y bajamos al cercano collado por donde subimos. Sin senda ni camino ni marcas, descendemos por la amplia y empinada ladera opuesta (SO) escorándonos hacia la Peña Panda para suavizar la pendiente. Unos metros más abajo seguimos derechos por una incipiente riega hasta dar con una sendilla transversal que, a media ladera, faldea en ligero ascenso. No es preciso bajar hasta la marcada senda que se ve abajo pues esto nos obligaría a remontar después hasta el collado que separa Peña Redonda de Peña Caniecha al sureste. Por la citada sendilla vamos rodeando los farallones verticales de Peña Redonda hasta el citado collado.
Peña Panda desde la arista de Peña Redonda. Bajamos hasta el collado que las separa. Por la canal de la derecha subimos y por la de la izda, más amplia y fuera de foto, bajaremos.
La marcada senda que encontramos en el collado faldea por el norte la Peña Caniecha por encima del collado Palmián y nos deja en una pista que enseguida baja al collado Caniecha. En realidad hemos dado un rodeo pues podríamos haber bajado directamente por la Majada Palmián al camino del Valle Caniecha.
Vista atrás de Peña Redonda. El collado de hierba separa esa peña de la Peña Caniecha y a él hemos llegado faldeando la Redonda por debajo de las peñas de la izquierda.
Vista hacia atrás de Peña Redonda. El Canal de los Agriles queda entre la peña y el crestón de la derecha que viene de Peña Panda.  A la izda la modesta Peña Caniecha y el collado de donde venimos.
Abajo vemos la majada y el collado Palmián, al fondo el Retriñón por encima del Pico Pandos (a la dcha de éste se ve el Collado Cavera de hierba por donde pasaremos) y a la dcha los Altos de Riopinos. La senda sigue entre algunas matas de escobas a la derecha fuera de foto y baja al cercano Collado Caniecha.
En el collado Caniecha viramos 180º para dirigirnos al norte hasta la cercana majada homónima que tiene varias casas arregladas y en uso. La senda continúa recta por el fondo del valle Caniecha confundiéndose con la propia riega. Más abajo nos sumergimos en un tupido bosque mixto que nos protege del inclemente sol que nos ha agobiado todo el día.
Bajando por el Valle Caniecha (zona alta).
Como la ruta se nos quedaría algo corta si bajásemos directos a las Foces del Pino, decidimos alargarla por el Valle Pedroso para bajar después a Cuevas. A los dos kilómetros del collado Caniecha abandonamos la marcada senda para coger otra a derecha, apenas perceptible en su arranque y casi oculta por el escobar en los primeros 10 metros. Pronto la encontramos más marcada y limpia y nos lleva a cruzar la estrecha hendidura de Las Cuevas dando acceso a la zona media del Valle Pedroso.
Zona baja del Valle Pedroso y las Foces del Pino. La foto está tomada nada más pasar la hendidura de Las Cuevas. Al fondo el Pico Cueto.

Zona alta del Valle Pedroso con la Peña Pandos detrás y el collado Cavera oculto tras el árbol.
Peña Redonda (izda) y Peña Panda (dcha) con el Canal de los Agriles en medio. Foto sacada desde el Valle Pedroso y muestra por donde subimos.
La senda llanea hacia la mitad del Valle Pedroso donde encontramos otra senda con las marcas del PR AS-31-1 Foz de Pinos-Cuevas que nos permitirá subir unos 250 metros, pasando por la Majada Pedroso y dejándonos en el Collado Cavera. Está situado entre la Peña Pandos y los Altos de Riopinos y después de las fotos de rigor lo dejamos para continuar en llano hasta el cercano Collado Pandos que deja a la izquierda la vertical Peña Melera. La vista se abre hacia el Valle de San Isidro con el pico Torres y la Sierra de Ajo (ver foto de más abajo).
Zona alta del Valle Pedroso con la majada homónima. Arriba se ve más cerca la Collá Cavera.
Peña Melera desde la Collá Cavera. En llano avanzamos hasta el Cdo Pandos apenas visible a la dcha.
Desde el Collado Pandos tenemos esta vista hacia San Isidro cuyo puerto está oculto tras el Monte la Llana.
La senda, marcada con las señales del PR, baja pegada a las verticales paredes de Peña Melera y pronto vira a la derecha para hacer un descenso más tendido por las cabañas de Los Gallos que se ven perfectamente desde el collado. Rodeamos primero un prado con cabaña por la derecha y un poco después otra cabaña en uso con prado por la izquierda para bajar después más directos durante un corto tramo por el Reguero Melera.
Vemos la senda vira de dcha a izda alrededor de la cabaña y Prado de Los Gallos. Enseguida se rodea otro por la izda antes de adentrarnos en el tupido y limpio hayedo.
Nos adentramos en un precioso hayedo limpio y por él bajamos mientras la marcada senda se retuerce a la vez que nos lleva a pegarnos otra vez al crestón que baja de Peña Melera. Muchos metros bajamos pegados a las verticales paredes admirando la fortaleza de algunas hayas que medran en las grietas de las verticales peñas.
La senda baja pegada a las verticales peñas que vienen de Peña Melera, mientras a la dcha se extiende el hayedo.
Desde el collado Pandos hasta que llegamos al fondo del valle (río San Isidro) hemos bajamos algo más de 700 metros. Salimos a un camino ancho que enseguida nos deja en la carretera AS-253 (la que va al Pto de San Isidro) justo enfrente del Puente de la Muñeca.
Río San Isidro desde el Puente de la Muñeca
Aún nos quedan 2,5 kilómetros para llegar a Felechosa y otro más para el Molín de Peón donde tenemos el coche. Como nos habíamos quedado sin agua en la bajada y el calor ha apretado mucho todo el día, antes de seguir la ruta, nos acercamos a la cercana fuente y área recreativa de Las Moyás donde aplacar la sed y coger agua. Después, cogemos el camino ancho, casi totalmente hormigonado, que va por la margen derecha del río San Isidro, pasa junto a una piscifactoría en uso y deja a un lado y otro cabañas de uso ganadero unas y acondicionadas como segundas residencias la mayoría. Llegamos a Felechosa.
Precioso camino que une Felechosa con el Molín de Peón
En el centro de la aldea cruzamos la carretera y el río para coger un camino protegido con vallas de madera que avanza casi llano en medio de un precioso bosque y nos deja en el Molín de Peón.

Lorenzo Sánchez Velázquez

domingo, 5 de abril de 2020

Tapinón y Carva de Valseco desde Tuiza de Arriba

Salida y llegada: Tuiza de Arriba
Distancia: 12,6 km
Duración: 6:00 h (sin contar paradas)
Subidas acumuladas: 1150 m
Altura Inicial: 1210 m
Altura máxima: 2108 m
Fecha de realización: 11/III/2020
Dificultad: media
Track de la ruta en wikiloc


Itinerario: Tuiza de Arriba – La Veiguellina – Mortera de Ceberu – Collá el Viso – Braña Foxón – Cdo la Calear – Vega el Forcáu – Carba de Valseco – Braña Valseco – Los Camparones – Tapinón o Pico Vallín – Vega el Forcáu – Las Colgás – Mortera de Ceberu – La Veiguellina – Tuiza de Arriba.

La ruta invernal organizada por el GM Ensidesa de Gijón consistía en alcanzar la cima del Tapinón, monte al nunca había subido en invierno. Como vimos que no había nieve y que por tanto los crampones y raquetas no hacían falta y, además, la ruta quedaría corta, decidimos alargarla y repetir la que hicimos hace 5 años (creía que no había pasado tanto tiempo, ver este enlace) subiendo antes a la modesta cumbre de la Carva de Valseco con vistas hacia el Valle de Jomezana.
El autobús nos dejó en el amplio aparcamiento de Tuiza de Arriba y desde allí nos dirigimos a la parte alta de la aldea donde cogemos el camino (NE) que sube al Collado el Viso. Dejamos a la izquierda la fuente de buena y abundante agua fresca, después cruzamos varias portillas que dan acceso a prados sin ganado en esta época del año de La Veiguelina y salimos a las camperas que preceden al collado (Mortera de Ceberu). La Collá el Viso se ve muy bien desde Tuiza entre las peñas Foxón a la izquierda y Castiellu a la derecha.

Imponente mole del Siegalavá desde el aparcamiento de Tuiza de Arriba

Collá el Viso. A la derecha vemos la Peña el Castiellu
Mientras rodeamos la enorme mole del pico Siegalavá, las peñas, pináculos y canales de Las Colgás, entre los que baja el sendero por el que regresaremos, queda a la izquierda. Las descoloridas marcas del PR-AS 89 nos han ido guiando y alcanzamos el citado collado después de superar unos 300 metros.
La gran Ubiña se dibuja nítida a nuestra espalda. Abajo a la izquierda vemos Tuiza de Arriba

Desde la Collá el Viso echamos la vista atrás para disfrutar de esta magnífica imagen de Las Ubiñas.
La senda se reorienta hacia el norte, pasa por las ruinas de la Braña Foxón y rodea la peña del mismo nombre mejorando la traza antes de alcanzar el Collado la Calear que da vista a la amplia panda del Tapinón al oeste, al arranque de la Vega el Forcáu y el pico Carba de Valseco al norte.
Rodeando la Peña Foxón para alcanzar el Cdo la Calear

Desde el Cdo la Calear vemos la Carva de Valseco y el arranque del valle en U (origen glaciar) de la Vega el Forcáu.

Desde el Collado la Calear vemos la amplia panda del Tapinón
Nos olvidamos de momento del Tapinón y cruzamos la vega siguiendo la senda que nos lleva a superar el pequeño crestón que baja de este pico. Así alcanzamos otra extensa vega que se dirige al norte y que los mapas topográficos llaman también del Forcáu y donde está el Lago de Valsecu. Al fondo del valle se asienta la Braña de Valsecu y toda la vega está limitada por La Camperona al sur (ladera norte del Tapinón) y la Carva de Valsecu al norte. Cruzamos la vega y tiramos directos a la arista cimera. Sin senda ni camino, pero se sube bien. La vez anterior subimos hacia la mitad de la arista.
Vega el Forcáu. Al fondo están la braña y el lago de Valseco. El pico que cierra el valle es Cruces de Fondos (continuación de la arista norte del Tapinón)

Carva de Valseco. Subiremos directamente a la derecha de la foto hasta alcanzar la arista.
Alcanzada la cresta, avanzamos por ella hacia el noroeste para alcanzar enseguida el punto más alto de la Carba de Valseco donde encontramos unas piedras que a modo de hito marcan la cumbre. Las vistas son hermosas y Peña Rueda y el Tapinón destacan por su cercanía y altivez.
Una vez en la arista de la Carva de Valseco seguimos por ella esta el punto más alto (N). A la izda vemos el Ranchón y los Huertos del Diablo (ver siguiente foto).

Panorámica desde la Carva de Valseco hacia el oeste.
Desde la cima vemos la ladera norte del Tapinón con grandes mancha de nieve. Algunos deciden ir directos a la arista a través de la Collado del Trave y acertaron porque la nieve estaba blanda, otros decidimos rodear un poco evitando la nieve y alcanzar la arista un poco más abajo dando un pequeño rodeo. Antes descendemos directamente y rodeamos la vega por la derecha, después faldeamos en suave ascenso la base de la ladera norte del Tapinón y finalmente subimos fuertemente por ella. La Camperona es esta ladera herbosa muy inclinada que nos lleva a la arista. Seguimos la arista y alcanzamos la cima del Tapinón o Pico Vallín después de cruzar un pequeño nevero de nieve blanda.
Vega el Forcáu con la Braña de Valseco. El dibujo en U del valle muestra su origen glaciar. He dibujado la trayectoria aproximada que seguimos para alcanzar la arista oriental del Tapinón.

Casi desde la cima echamos la vista atrás del tramo final de la arista oriental del Tapinón

Sólo quedan unos metros para alcanzar la cima del Tapinón
Un vértice geodésico y un viejo y oxidado buzón coronan la cima del Tapinón. Las vistas del macizo de Las Ubiñas son magníficas destacando el Siegalavá a tiro de piedra y Peña Rueda. A nuestros pies los hermoso Puertos de Agüeria. Peña Ubiña, Fariñentu, Peña Chana, Fontanes y la cuerda del Ranchón, Huertos del Diablo, entre otras grandes cimas. Por el este se alcanzan a ver los picos de Europa. También al este encontramos el Cordal de Carrocedo y los picos Cellón y Brañacaballo alineados. Las Tres Marías y Fontún están al sureste. Los Bígaros al oeste, La Sierra del Aramo, la de Tene y la de Caranga, asomando apenas el pico Gorrión. Brañavalera está al norte.
Vista hacia el oeste desde el Tapinón.

Vista del sector norte-noroeste desde el Tapinón.
 Después de disfrutar de tan formidable espectáculo y de reponer fuerzas emprendemos un rápido descenso por la empinada y pedregosa ladera este; la gran cuerda que va de La Almagrera a La Tesa pasando por La Mesa, se dibujan a contraluz al sur.
Bajando por la ladera oriental del Tapinón y llegando a la segunda Vega el Forcáu. El pico de atrás es el Foxón. Las Colgás quedan a la derecha de la muria.
La Tesa, La Mesa y La Almagrera las vemos a contraluz desde cualquier lugar alto en todo el recorrido.
Llegamos a la Vega del Forcáu donde los ganaderos han colocado una rústica alambrada de espino sobre la muria de piedra para evitar la bajada de los animales por Las Colgás. Cruzamos la cerca y avanzamos unos pasos por la pradera hasta llegar al sendero que nos va a permitir bajar por Las Colgás.
La senda bien marcada nos lleva por el primer tramo de hierba en Las Colgás.

Una de las canales por las que bajaremos en Las Colgás
Está muy inclinado y hay que fijarse bien en los hitos y la senda para bajar por las canales correctas. Después de cruzar la muria y descender unos pasos hay que desviarse unos metros a la derecha, descender un corto trecho de frente y  volver a desviarse a la derecha un tramo más largo rodeando un par de embudos. Después el descenso es  casi directo haciendo unos cortos zigzags.
Vista hacia atrás de Las Colgas en mitad de la bajada.
Vista atrás de Las Colgas por donde hemos bajado.
Una vez que pasadas Las Colgas, un tranquilo descenso por la pradera, disfrutando del hermoso día y del paisaje, nos lleva al camino de ida. Descruzamos las portillas, nos refrescamos en la fuente y entramos en Tuiza con tiempo de sobra para cambiarnos y coger el bus.

Lorenzo Sánchez Velázquez